Polium one

Estos días se presentaba a la sociedad Polium One, una «futura» consola que viene con el claim de que será la primera videoconsola enfocada a los juegos Web3.

¿El problema? Pues que todo huele muy mal.

Me explico.

Para empezar, la compañía (una totalmente desconocida hasta la fecha) solo ha dado a conocer un render de cómo, en teoría, acabará siendo la consola de marras, y que puedes ver justo encima de estas palabras, en una web tan eclética como cabría esperar (EN).

En teoría (nuevamente), la futura consola llegaría en 2024 para todos aquellos que la pre-reserven actualmente, y promete ofrecer 4k Ultra HD, TouchID, 8k, HDR, trazado de rayos y hasta 120 FPS, siendo su principal atractivo, como decía al principio, que estará destinada a juegos de la llamada web3.0, y que por tanto, por razones obvias, podremos hacer pagos con criptomonedas y gestionar nuestra cartera de NFTs desde la propia interfaz de la consola.

¿Ves algo raro por aquí?

Pues quizás hayas caído en que el TouchID es una tecnología patentada por Apple… y solo disponible para dispositivos de la manzanita. Tras las múltiples preguntas por redes sociales a sus supuestos creadores, parece que a la hora de publicar este artículo han decidido quitar el TouchID de la página y dejar como palabra «scanner».

Mal empezamos.

Otra cosa que me mosquea es que al parecer, y según dicen por su blog, la consola «será construida por la comunidad« (EN).

Es decir, que todo lo anterior puede que acabe cumpliéndose, o no. De hecho, probablemente lo que acaben recibiendo los primeros compradores (si es que llegan a recibir algo algún día) sea una versión beta destinada a ver qué tal se comporta ese hardware en particular (y se vería en ese momento si, en efecto, va a ser capaz de ofrecer 4k, ray tracing y 120FPS, cosa que dudo sinceramente viendo el tamaño que esperan que ocupe la carcasa), y a partir de ahí ya diseñar una versión mejor con los componentes finales.

Vamos, el chollo del siglo, oye. Pagarás seguramente más por un producto a medio cocer.

Y seguimos…

El principal valor diferencial de esta futura nueva consola será jugar a juegos de Web 3.0. Es decir, a juegos pay to earn. Esos de los golems y «pokemons» que son meras excusas para que inviertas el dinero que no tienes en productos digitales, con la esperanza de que esos bienes digitales se revaloricen y se los puedas revender a otro más tonto que tú.

La cuestión es que en la página muestran algunos pantallazos de cómo, en teoría (recordemos que no hay nada hecho aún) será la interfaz, desde donde se ven juegos como Otherside (juego de Bored Ape Yacht Club que, por cierto, aún no ha salido), Decentraland, Highstreet, Grit…

¿Te suenan de algo? Pues claro que no. A lo sumo quizás te suene Axie Infinity, el «pokemon» de los NFTs, y es que la mayoría de estos títulos, como decía, buscan generar una suerte de necesidad en sus jugadores víctimas para que estén continuamente jugando, con la esperanza de ganar algo en su moneda virtual para comprar mejores productos con los que poder ganar más y etc etc etc…

Vamos, que pasamos de un entretenimiento, a algo que tienes que hacer por obligación. La esencia del free to play… pero encima con mecánicas perversas de monetización bidireccional, y por tanto, jugando con la ilusión de que podrás ganar dinero simplemente jugando.

Eso sí, haciendo la pre-reserva al menos te darán un NFT de PFP. Así que cuando llegue 2024 y no recibas tu consola, podrás intentar revender ese NFT a algún otro colgado, o tener en tu cartera de ETH un bonito recuerdo de cómo te estafaron con una promesa de hardware que ya olía mal desde el principio.

Ojalá me equivoque y en efecto descubramos el Santo Grial de la industria.

Pero temo que no va a ser así…