Realme y la estrategia de «precio justo» que ya posicionaron en su día a Xiaomi y Samsung

realme

La historia se repite.

Hace unas semanas presentaron el Realme X2 Pro (ES), y he esperado a que saliera al mercado para poder hablar de cómo la estrategia que tiene Oppo detrás de esta sub-marca es una que se sabe funciona a la perfección en algunos mercados de movilidad tan maduros como es el caso español.

Bajo el papel, y partiendo del hecho de que no he podido tenerlo aún en mis manos, la mayoría de reviewers que lo han probado coinciden al decir que estamos ante el nuevo terminal estrella de este año. Uno que en calidad/precio es insuperable.

Por 399 euros en la versión más barata (6GBs de RAM y 64GBs de almacenamiento con UFS 2.1), 449 para los que quieran 8GBs y 128GBs con UFS 3.0 o 499 para los de 12/256/3.0, tenemos un smartphone con el mejor procesador del mercado (snapdragon 855+), una pantalla SuperAMOLED de 6,5″ Full DH y (ojo) 90Hz de tasa de refresco, 4.000 mAh con (ojo de nuevo) carga rápida SuperVOOC de 50W (se carga de 0 a 100 en 45 minutos) y cuatro cámaras (delantera de 16MP f/2.0, principal de 64MP f/1.8, gran angular y telefoto) con un zoom óptico de 5px, que acaba siendo de 20x si tenemos en cuenta el digital y comparamos desde telefoto hasta el gran angular.

Resumiendo: que estamos ante el smartphone con prestaciones de gama alta (algunas incluso como es el caso del UFS 3.0 y la carga rápida de 50W que ni siquiera están presentes en la gama premium) a un precio de gama media. La mejor cámara fotográfica será de nuevamente del iPhone o del Huawei de turno, la mejor experiencia global puede que la de el Samsung de turno, pero este vale entre tres y cuatro veces menos, y se le acerca muchísimo.

El típico smartphone que alguien como un servidor se va a hartar a recomendarlo para estas Navidades, sobre todo para todos aquellos que quieran regalarle un móvil gaming para sus niños (o adultos :P).

Antes de que llegase este mi recomendación típica era la misma que tengo en el bolsillo: el Xiaomi 9T (ES) o el 9T Pro (ES), según quieras un móvil muy ajustado de precio con buena cámara o busques más un móvil todoterreno.

Un 9T que me esperé a comprar esperanzado por ver qué sacaba Xiaomi en su gama A, a sabiendas que tanto el A1, como el A2 y el A2 Lite han sido absolutos aciertos, y que sin embargo a muchos nos ha defraudado con el A3.

Lo comentaba, de hecho, en esa mini-review que le hacía al A3 frente al 9T, y me sirve de inicio para esta reflexión.

Xiaomi está en el mismo momento en el que en su día se encontraba Samsung, dominando en el mercado español (y de buena parte del mundo) con unos terminales de gama alta/gama media que atacan a ese porcentaje de la sociedad que «no quiere que les tomen por tontos». Aquellos que buscamos el precio justo.

El ciclo iterativo del «precio justo»

Fue hace ya un añito cuando Xiaomi cambiaba su política de venta previa a la salida en bolsa asegurando que en smartphones se iban a comprometer a no ganar más de un 5% de beneficio (EN).

Y por ahora lo ha estado cumpliendo. A poco que analicemos sus últimos informes se puede observar que de neto por la venta de smartphones Xiaomi gana por cada uno casi un 5%. Un 5% en unas gamas que de por sí repercuten en poco a nivel de ingresos (entre 20 y 40 euros por smartphone vendido), frente a los amplios márgenes que tiene Apple, o ya puestos, Samsung.

¿Cómo plantea entonces Xiaomi crecer?

Puede hacerlo a volumen, por supuesto. Y de hecho en occidente no le está yendo tan mal en este sentido. Pero la estrategia que hemos visto este año tira hacia otros derroteros: monetizar en base a servicios.

Unos servicios que poco a poco salen de china, y que pasan si o sí por dejar en un segundo término esa gama A que los posicionó como referentes del smartphone de «precio justo» y que viene con un Android Stock, y centrarse en sacar productos más atractivos con su capa de personalización MIUI.

Exactamente, de nuevo, a lo que en su día hizo Samsung.

¿Y cuál sería el siguiente paso lógico?

Puesto que no pueden, al menos sobre el papel, subir de ese 5% de beneficio por smartphone, lo que sí pueden es centrarse poco a poco en terminales con precio de gama media y gama alta, dejando las gamas bajas menos atendidas (e igualmente cubiertas con unos pocos terminales).

Exactamente, de nuevo, a lo que en su día hizo Samsung.

Lo que abre la veda a que alguna nueva compañía vea negocio en eso de psoicionarse como «la nueva Xiaomi».

Es ahí donde entra Realme.

¿Será Realme la nueva Xiaomi?

Con este Realme X2 Pro es probable que la compañía consiga liderar el mercado de smartphones de «precio justo» de este año. Justo ese mercado que en España tan bien funciona, y que lleva varios años controlado por Xiaomi.

Una marca relativamente joven, y por tanto, poco conocida, que puede permitirse sin la presión de los accionistas forzar durante unos añitos los beneficios centrándose en ofrecer la gama alta a precio comedido.

Que ojo, Xiaomi va a sacar las uñas, pero la mochila histórica de ser una empresa que cotiza en bolsa cierra su margen de maniobra, y se me antoja que estamos ante el primer movimiento tangible de otro cambio de liderazgo en la industria.

  • Con una Xiaomi cada vez sacando mejores terminales de gama media/alta con idea de competir de tú a tú con los buques insignia de Samsung, Huawei y Apple, creciendo de esta manera en beneficio, y dando prioridad a sus smartphones con capa MIUI para monetizar vía servicios.
  • Mientras por debajo una Realme, o la que venga, que volverá a ocupar tarde o temprano el dicho espacio de terminales de «precio justo» que tan difícil y molesto es de mantener cuando eres ya un fabricante de renombre.

Por lo pronto por ahí va mi recomendación. Hoy en día, y presuponiendo que no te sea muy molesta la capa de Realme (Color OS, que viene en este caso con Android 9.0), tenemos un nuevo terminal a batir, y un buen regalo para estas navidades.