3 maneras de recuperar archivos eliminados en USBs y memorias

recuperar archivos

Ha vuelto a ocurrir.

Este fin de semana me llamaba un amiguete todo alarmado. Al parecer, había metido su proyecto fin de máster en una de las carpetas del USB que suele utilizar para todo. Y claro, ha pasado lo esperable.

“Alguien” (porque el susodicho asegura por todo el oro del mundo que no ha sido su culpa) le había borrado la carpeta, presumiblemente algún desgraciado de la tienda de reprografía donde acudió raudo y veloz, y sobretodo, inconscientemente, a imprimir unos documentos el jueves pasado.

Y digo inconscientemente porque ya hay que tener valor para enchufar el USB que utilizas en tu día a día, con documentos e información crítica para tu trabajo/estudios, en un ordenador que presumiblemente correrá Windows XP, y que todos sabemos que no deja de ser un nido de malware…

En fin, que después de echarle el rapapolvo esperable, le comenté las alternativas que tenía, y el tema me ha parecido lo suficientemente interesante como para trasladarlo a estos lares, habida cuenta de que como decía al principio, no es la ni la primera, ni lamentablemente será la última, que alguien me pregunta por tamaña empresa.

Así que vamos al lío.

Cómo funciona el borrado digital

Lo expliqué en profundidad, y hasta con un toque bastante más técnico, hace ya un tiempo, así que no voy a enrollarme mucho.

Con lo que quiero que te quedes es que toda información digital deja un rastro. En este caso nos vamos a centrar en los ficheros locales, pero en la práctica esto compete también a cualquier información que colguemos en Internet (a fin de cuentas, no dejan de ser 1s y 0s presentes en algún fichero colgado en la nube o en algún servidor específico).

Cuando nosotros le damos a eliminar un fichero (o borramos una actualización de estado en Facebook, por ejemplo), realmente lo que estamos haciendo es desindexar esa información. Para el gestor de archivos (o para el resto de usuarios de la red social) esa información ya no es accesible…, pero realmente sigue estando en algún lado.

En el caso de los ficheros en nuestro dispositivo, se quedan donde estaban, pero ese espacio en memoria que están ocupando se queda libre, de forma que si el día de mañana volvemos a crear otro fichero, lo mismo éste acaba ocupando parte o la totalidad de ese espacio. En el caso de servicios digitales el tema ya es algo más complejo, y tiene más que ver con el propio negocio de Internet (a Facebook, y en definitiva a todo negocio en la Red le interesa mantener esa información ya que como bien sabes, la información es poder) que con las limitaciones y funcionalidades propias del hardware.

Por eso, para recuperar un documento eliminado, lo más importante es intentar hacerlo antes de ponerse a realizar otras labores en el dispositivo (instalar software, copiar o crear otros ficheros…). Conforme más acciones hayamos hecho en el mismo, menos probabilidades habrá de recuperar esa información, ya que podría ocurrir que alguna de esas acciones posteriores haya ocupado un espacio en memoria coincidente con el del archivo en cuestión.

Y dicho esto…

¿Cómo podemos recuperar un documento eliminado en un USB o una memoria?

Me voy a centrar en recuperar archivos de usb (ES), pero en la práctica el tutorial es trasladable a cualquier otro soporte. Simplemente que según la ideosincrasia de cada uno a lo mejor habrá alguno de estos métodos que no sea posible realizar. O incluso aunque se realice, no dé el resultado buscado.

¿Que estamos ante un smartphone? Pues más de lo mismo. Aunque hay aplicaciones específicamente diseñadas para ello, la idea es conectarlo a un ordenador como un dispositivo de almacenamiento más, y desde ahí ejecutar alguno de los siguientes métodos.

Utilizar un software de terceros

Es el más recomendable, habida cuenta de que viene preparado para tal labor. En mi caso suelo utilizar alguno de la suite de EaseUS, de los cuales ya he hablado en más de una ocasión.

Para esto tienen el EaseUS Data Recovery Wizard, que te permite la recuperación de archivos borrados en Windows (ES) y MacOS con la licencia gratuita de hasta 2GBs de documentos.

Lo instalas, seleccionas la carpeta o disco donde buscar, y el programa se encarga de listar todo lo que todavía es recuperable de por allí. Todo con una interfaz “para noobs”, y en versión para Windows y para MacOS.

Sencillo, rápido y útil.

Utilizar el símbolo del sistema

La ventaja que tiene este método es que no necesita instalar nada (ergo, evitas que de casualidad te cargues parte del fichero, si es que en la máquina donde vas a instalar el programa es también el dispositivo que tenía almacenado el documento) y que es rapidísimo.

¿La parte mala? Solo está disponible para Windows y no siempre funciona.

Hablamos de utilizar CMD, para rezarle a Bill Gates a ver si con suerte la herramienta de recuperación es capaz de sacar algo en claro.

Y el funcionamiento sería el siguiente:

  1. Abrir el Menú de Inicio y darle a Ejecutar (o apretar Windows + R).
  2. Escribir CMD y pulsar Enter para abrir el símbolo del sistema.
  3. Escribir ATTRIB -H -R -S /S /D G:*.* y pulsar Enter. Eso sí, hay que reemplazar la G por la letra de la unidad donde estuviera el fichero.

Utilizar la restauración de versiones anteriores

Para terminar, uno que generalmente no nos dará resultado (ten en cuenta que la pieza está preparada para USB y memorias externas, que si hablamos de discos duros o externos permanentemente conectados al dispositivo la cosa cambia), pero que también es muy rápido y además tampoco requiere instalar software de terceros, así que por intentarlo que no sea.

Hablamos de hacer uso de la restauración de versiones anteriores. Si ese USB o memoria ha estado conectado con anterioridad al dispositivo, o éste ha guardado versiones con modificaciones anteriores, lo mismo tenemos varias entre las que elegir y podemos tirar de ello.

Los pasos a seguir son los siguientes:

  1. Hacer clic derecho en la carpeta donde estaba el archivo o archivos eliminados, y darle a Propiedades.
  2. Entrar en Versiones anteriores, y luego en Historial de Archivos o Puntos de restauración (depende de la versión del SO y de la localización de idioma que estemos usando).
  3. Con suerte, habrá varias versiones entre las que elegir. Seleccionamos una anterior y le damos a Restaurar.

Y con esto y un bizcocho…

Tres opciones, dos de ellas sin instalación de software de terceros, que quizás puedan sernos de ayuda en algún momento. Keep in mind!

Por cierto. Por si se lo pregunta, que a mi compi le sirvió con la primera :).