Hace cosa de unas semanas… saltaba la noticia:

En la ya habitual «Kiss Cam» que usan los estadounidenses para llenar los tiempos de descanso en partidos de fútbol o baloncesto, o como en este caso, un concierto de Coldplay, algo raro pasó.

La cámara enfocó a una pareja que estaba en uno de los palcos, pero esta, nada más darse cuenta de ello, corrieron a ocultarse. . La mujer se da la vuelta para que no se le vea la cara, mientras que el hombre desaparece de escena agachándose.

Obviamente, el tema llamó la atención, e Internet hizo el resto.

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A los pocos minutos, ese crowdsourcing del que ya hemos hablado por este podcast desvelaba lo ocurrido: Esas dos personas mantenían una relación… pero a escondidas de sus respectivas parejas.

Y para colmo, ambas eran perfiles directivos. Ella la jefa de recursos humanos, y él el CEO de una conocida empresa tecnológica de la zona.

Hoy, en el podcast enCLAVE DIGITAL, vamos a responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo dirías que afecta realmente una infidelidad o un problema personal a la carrera y autoridad de un directivo o de una marca personal?
  • ¿Es un escándalo sentimental más dañino que un fraude o caso de corrupción financiera?
  • ¿Y qué lecciones podemos extraer para blindar nuestra reputación y autoridad en entornos profesionales complejos?

Y lo haremos con ejemplos de casos tan mediáticos como la infidelidad del CEO de Astronomer, Andy Byron, o la rocambolesca historia de Carlos Ghosn, el ex CEO de Nissan y Renault, adobado, como no podría ser de otra manera, con otros casos que me ha tocado vivir de cerca en la consultora.

Y, por supuesto, también veremos el impacto real en las vidas de estas personas con este tipos de escándalos, cómo actúan los medios y cómo blindar la reputación de líderes y marcas en la era digital.

¡Empecemos!

infidelidad corrupcion reputacion directivos

Claro que, antes de continuar, me gustaría hacerte una pregunta:

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Y es que, por si no lo sabes, subo un nuevo episodio cada semana. Y en Youtube, además, lo acompaño con vídeos cortos diarios en formato vertical en los que analizo la noticia del momento.

Vamos, que no puedo ponerte más fácil el que estés bien informado sobre todo lo que ocurre en los negocios digitales, las nuevas tecnologías y la seguridad de la información.

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…

Ah, ¿Que ya lo has hecho?

Pues, ahora sí, ¡continuemos!

Escándalos personales: Viralidad, drama y efecto dominó

Volviendo al tema de este episodio, ese vídeo viral de Andy Byron, CEO de Astronomer, y la jefa de recursos humanos, en el concierto de Coldplay, es el ejemplo perfecto de cómo la privacidad desaparece ante la exposición digital.

Un momento personal expuesto como este, y aparentemente ajeno a cualquier tema profesional, se convierte en un tsunami que destroza no solo la vida privada, sino que desencadena despidos inmediatos y daños colaterales a la marca personal.

De la noche a la mañana, estas dos personas han perdido su empleo, y lo que es peor: Les va a costar muchísimo que otra empresa les contrate.

Han sentenciado, al menos hasta que no establezcan una buena estrategia de blindaje reputacional, su carrera profesional.

Así lo suelo exponer en mis formaciones para marcas personales y equipos de alta dirección:

“No es lo que ocurre, sino cómo se percibe y replica en el ecosistema digital, lo que marca la diferencia reputacional”.

El efecto dominó es, por tanto, brutal: la infidelidad no solo revela un fallo ético ante la pareja sino ante el público, inversores y empleados.

Afecta, de lleno, al mundo profesional, por extraño que parezca.

Y lo hace además de manera virulenta, por tres motivos principales:

  • Viralidad imparable: Un tuit, un vídeo o una imagen multiplican su alcance por el simple hecho que estos temas les interesan a todo el mundo (no solo al sector profesional), quedando para siempre (al menos, claro, que no sepas cómo controlar tu presencia en la red, o cuentes con un equipo especializado en ello) en motores de búsqueda, con el impacto reputacional que esto supone.
  • Desconfianza transversal: La integridad, piedra angular del liderazgo, se resquebraja, y con ello la autoridad de marca se desmorona.
  • Pérdidas rápidas: La bola de nieve en estos casos es terrible. Las empresas cortan lazos rápidamente, buscando proteger el valor y la credibilidad de su propia marca, y ese perfil se queda en tierra de nadie, apuntado a las listas del INEM, y viendo cómo todos los que hasta el momento le hacían la pelota, ahora no le cogen el teléfono.

Y ojo, que esto no solo va de perfiles de alta dirección. Como conté hace un par de episodios del podcast, un conocido Youtuber con el que trabajamos se ha quedado fuera de un contrato millonario por la publicación de una simple entrevista, y en especial, por una sola frase que dijo en la hora y media que duró la entrevista, que descontextualizada, como así se encargó el medio que estuviera, lo posicionaba con una ideología PERSONAL claramente dañina.

Este fenómeno recuerda a grandes tragedias del cine geek, donde un simple error desencadena el caos: como la pérdida de confianza en “El Caballero Oscuro” tras la decisión de Harvey Dent, aquí el líder cae por la percepción pública más que por el hecho en sí.

Fraude y corrupción: El castillo de naipes financiero

Ahora bien, ¿y si en vez de una infidelidad… el escándalo es un maquillaje financiero o directamente corrupción?

El impacto, aunque devastador a nivel estructural y económico, suele cocinarse a fuego lento en el debate público, y a menudo hay margen para la defensa legal, la negociación y el reposicionamiento de la marca.

Sí, suena de nuevo antagónico, pero es lo que ocurre.

Se sale más fácil de una crisis reputacional debida a una malversación de fondos… que de un escándalo personal.

Y para prueba, ahí tienes a Carlos Ghosn, el antihéroe de nuestro tiempo: un tipo que pasó de la noche a la mañana de ser el salvador de Nissan a fugitivo internacional, y un caso que he tratado largo y tendido en muchas de mis formaciones a directivos.

El sr. Gosh fue acusado de ocultar decenas de millones en ingresos y derrochar fondos, fue encarcelado en Japón y, como si se tratase de una película de Hollywood, acabó huyendo a El Líbano, presuntamente oculto en una maleta de viaje de un pasajero en un vuelo privado.

De verdad que la historia es de traca… Presuntamente, ya sabes, crearon una trama que involucraba a 25 personas, en la que dos músicos que viajaban para dar una serie de conciertos cogieron un jet privado con escala en Turquía que pasó todos los controles…, y entre el equipaje… ¡estaba el propio Carlos!

Y ya en El Líbano, amparado por el derecho internacional, y aprovechando un pasaporte libanés heredado por una parte de la familia, pese a ser todavía hoy en día perseguido por la Interpol, asegura haber sido sometido a un proceso injusto que, según sus propias declaraciones…:

“Permanecerá en la mente de las personas durante años, y las sufriré por el resto de mi vida, ya que tienen impactos persistentes, incluso si se basan en mera sospecha”

Cita de demanda judicial publicada en el periódico Cinco Días (ES)

De hecho, demandó a Nissan por casi 1.000 millones de euros por el daño profundo a su reputación y sus finanzas.

Por supuesto, no sabemos aún cómo quedará la cosa, pero sin lugar a dudas, directores de Hollywood, aquí tenéis un filón sin explotar :D.

Es más, en Apple TV+ tienes un documental que narra lo que (presuntamente) ocurrió. Y créeme que merece la pena verlo.

Pero el tema realmente importante es que, como en los videojuegos de rol, donde la caída de la figura del héroe desestabiliza a todo el reino, aquí el daño reputacional no fue solo personal: afectó a la compañía, que sufrió una caída bestial en tan solo unas horas.

A saber:

Bajada nissan renault gosh

Tras conocerse el arresto de Carlos Ghosn en noviembre de 2018, Renault se desplomó un 8,43% en un solo día en la Bolsa de París (llegando a perder casi un 10% en dos días), mientras que Nissan cayó un 5,45% en la Bolsa de Tokio (hasta un 6% intradía) en la misma jornada.

¿Qué destruye antes la carrera de un CEO?

Hechas las presentaciones, ¿qué dirías que destruye antes la carrera de un perfil profesional?

¿Un tema personal, como puede ser la (presunta) infidelidad o el (presunto) consumo de drogas, o uno profesional, como puede ser la (presunta) evasión de impuestos o el verse salpicado… (presuntamente) por un caso de corrupción?

Pues para pruebas, una gráfica:

CEO crisis reputacionales

Comparativa: destitución de CEOs por escándalo personal vs. financiero

Pues ya lo ves.

Afecta más un tema personal, que nada tiene que ver con la empresa (al menos, a priori) que uno fiscal, donde sí puede suele haber una implicación más directa con la compañía.

Y ojo, que estos datos no me los he sacado de la manga.

Pertenecen a un estudio (EN/PDF) que recientemente presentaba Michael Nalick, profesor de gestión en la universidad de Denver, y que está basado en el análisis de 400 escándalos sonados que involucraban perfiles de dirección en empresas norteamericanas.

Así pues, en su estudio vemos que los escándalos personales, como infidelidades o consumo de drogas, provocan la caída de un 55% de CEOs implicados, frente al 32% en casos de malas prácticas financieras.

Es decir, la percepción ética y moral pesa más rápido y es menos perdonada por la sociedad que las complejas batallas legales de la corrupción.

Por chocante que parezca.

Eso sí, si me permites un apunte, el estudio sobre el despido de CEOs por causas personales frente a fraudes financieros está, como tantas veces repito en mis formaciones, claramente sesgado hacia la mentalidad occidental.

En determinados sectores de Asia o de Oriente Medio, la tolerancia o el rechazo varían muchísimo respecto a los valores y expectativas sociales.

Y el mejor ejemplo lo tenemos en el caso de Carlos Ghosn, despedido de su puesto como CEO, incluso ANTES de que se abriera investigación en firme que salpicase (presuntamente) a las cuentas de la compañía.

En Occidente nos impactan más los chismes, vaya, mientras que en Oriente parecen darle mayor importancia a las crisis reputacionales relacionadas directamente con la profesión.

Blindaje reputacional y recomendaciones prácticas para perfiles de autoridad

No quería terminar, como siempre hago en estas ocasiones, con una serie de recomendaciones para blindar nuestra reputación y autoridad.

La principal enseñanza que quiero trasladar, tras años asesorando a directivos y PYMES, es que la reputación es frágil y requiere de una estrategia proactiva.

¿Y cómo podemos protegerla?

Pues, con cuatro tips críticos.

A saber:

  • La prevención es el mejor escudo: Monitorizar la marca personal no solo en lo financiero sino en todas las esferas visibles (y las que creemos privadas) se vuelve una necesidad de negocio, como hemos podido observar.
  • La importancia del control de narrativas en crisis reputacionales: No basta con reaccionar; hay que generar relato y contextualizar para proteger la autoridad y amortiguar el golpe.
  • El papel de las alianzas y contar con una comunicación clara: Rodearse de expertos y equipos que puedan responder con rapidez, evitando el vacío informativo que desencadena rumores y fake news. Los llamados perfiles de autoridad en el mundo corporativo, pero también, a menor nivel para marcas personales, el contar con una buena presencia digital como referente online de tu sector.
  • La construcción de un legado resiliente: Una reputación sólida y coherente, alimentada durante años con autenticidad y valores reales, es mucho más resistente a la adversidad. Ninguno de nosotros estamos libres de sufrir el día de mañana una crisis reputacional, pero es que cuando eso llega, si tenemos los deberes hechos, puede significar la diferencia entre echar por tierra todos los años de trayectoria profesional, o simplemente enfrentarse a un bache temporal.

Y como ejemplo quiero hablarte de otro de nuestros clientes: una conocida marca de turismo con hoteles repartidos en varios países del caribe.

Esta empresa, dirigida por dos hermanos, sufrió una crisis reputacional debida a un caso de corrupción que les salpicaba de soslayo hace unos años.

¿El problema? Pues que como ambos perfiles no tenían absolutamente nada hecho a nivel de autoridad online, todo lo que salía de ellos lo relacionaba directamente con este caso.

Y ya te puedes imaginar el impacto que tenía a nivel de negocio. Básicamente, se había congelado la financiación bancaria y cualquier posible fusión o compra de otros recintos hoteleros.

Trabajamos, con una estrategia de autoridad marcada con ambos perfiles, y este año, hace apenas un par de meses, han vuelto a estar salpicados, esta vez de forma indirecta con una de sus marcas, con otro problema reputacional.

¿La diferencia? Pues que aunque su nombre aparece en las noticias de todos los medios que se han hecho eco de esta situación, dos meses más tarde estos reputacionales negativos ni tan siquiera aparecen en las dos primeras páginas de búsqueda de Google, y no digamos ya en cualquier búsqueda relacionada en asistentes de IA.

Es decir, que gracias a ese trabajo de autoridad, pese a que han vuelto a sufrir una crisis reputacional, esta segunda vez ya no ha afectado al negocio.

Como suelo repetir en mis charlas: “La autoridad de una marca personal empieza mucho antes del primer escándalo y se construye día a día, conscientes de que cualquier error puede ser usado en nuestra contra cuando menos lo esperamos”.

El futuro de la reputación, entre lo personal y lo profesional

Es decir, que hay que ser conscientes de que no hay blindaje absoluto frente a la viralidad, el juicio social y la presión mediática. Pero sí existen herramientas, protocolos y estrategias que pueden mitigar el daño y preparar a líderes y marcas personales para el peor escenario posible.

Eso y generar más y mayores oportunidades de negocio, como vimos no hace mucho en este otro episodio del podcast enCLAVE DIGITAL.

Tanto los emprendedores como los directivos de multinacionales deben comprender, por tanto, que el verdadero poder está en anticipar, controlar la narrativa y reconstruir la confianza tras la tempestad.

Y dicho todo esto, ahora turno para ti:

  • ¿Crees que están las marcas y los grandes líderes preparados realmente para gestionar un escándalo viral inesperado?
  • ¿Podemos aprender algo de la diferencia en el tratamiento de los casos personales frente a los financieros?
  • ¿Es la reputación, en última instancia, un activo recuperable tras un golpe mediático como los que hemos visto?

Te leo en comentarios, y abramos debate.

Y si este análisis te ha despertado la inquietud por proteger tu huella digital y tu autoridad profesional, recuerda: tu reputación es tu mejor activo… y el más frágil, especialmente cuando menos lo esperas.

Sobre el videopodcast enCLAVE DIGITAL

enCLAVE DIGITAL es el videopodcast de Pablo F. Iglesias, consultor especializado en ayudar a referentes a blindar su reputación, diversificar y escalar su autoridad como marca.

Me puedes leer y escuchar en www.pabloyglesias.com (recuerda que la primera Y de «Yglesias» es «Y griega», que si no me confundís con otro), y me puedes escribir a contacto(at)pabloyglesias.com.

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