Retrospectiva Editorial (VI): Mi lugar de trabajo, entre otras cosas

Mi despacho 2018 PabloYglesias

Otro añito más, y otro septiembre en el que por una u otra razón me da por dedicar unas palabras a este proyecto.

Como ya llevo haciendo desde hace algo más de seis años  (por aquí el primero, por aquí el segundo, por aquí el tercero, por aquí el cuarto, por aquí el quinto), a finales de agosto, principios de septiembre (o más bien a mediados, que este año voy tarde), suele caer una pieza que denomino Retrospectiva Editorial, en la que intento ahondar en las razones de por qué demonios sigo escribiendo en este blog. Un diálogo que en primera instancia lo realizo conmigo mismo, y que en segunda, y puesto que el medio elegido se presta para ello, abro para que seáis todos vosotros los que me expongáis las razones de por qué demonios seguís leyéndome.

Y esta vez me apetece, de paso, hacer una especie de unboxing de mi nuevo despacho, ya que aunque realmente la mudanza la terminé a mediados del mes pasado, no ha sido hasta estos días en los que de verdad he empezado a trabajar en el que espero sea mi lugar de trabajo habitual durante mucho tiempo cuando no esté de viaje.

Así pues, vamos al lío.

Sobre la línea editorial

En lo que va de año desde el último Retrospectiva Editorial, he escrito alrededor de 220 artículos más, llegando ya a la friolera de 1.924 entradas publicadas.

Ahora bien, el número sería considerablemente mayor si contara las dos/tres piezas semanales que hasta el mes de julio publicaba en SocialBrains (ES), las dos o tres piezas semanales de la intranet de mecenas (ES), y mis colaboraciones puntuales en otros medios, la mayoría recogidas en la página de Archivo de esta web, como las que periódicamente estoy haciendo para la revista en papel ETC.

El año pasado contaba mi paulatina evolución hacia ese estado de bienestar en cuanto a cantidad de piezas que me comprometía a publicar por estos lares, y lo cierto es que desde entonces han cambiado sutilmente algunas cosas.

Para empezar, por el blog publico solo tres piezas semanales, y no las cinco o incluso seis que hacía hasta el año pasado. Es algo de lo que ya hablé en profundidad en el último aniversario, así que tampoco voy a repetirme.

Lo que si es una novedad es que desde julio he dejado de publicar periódicamente en SocialBrains. A cambio, eso sí, he vuelto a trasladar la newsletter exclusiva de mecenas al miércoles, y aprovecho por tanto el jueves para publicar una pieza de opinión en abierto dentro de la intranet, dejando un timing semanal (si no hay cambios de última hora, que con los viajes a veces hay) como el que sigue:

  • Lunes: Post en esta santa casa y newsletter para todos los miembros de la Comunidad.
  • Martes: Artículo en exclusiva para mecenas en nuestra intranet.
  • Miércoles: Post en esta santa casa, y newsletter exclusiva para mecenas.
  • Jueves: Artículo de acceso a todo el público en nuestra intranet.
  • Viernes: Post en esta santa casa.

A nivel de formatos, es cierto que aunque me sigo planteando como base artículos de unas 1.200 palabras, lo cierto es que la mayoría acaban pasando holgadamente esta cuantía, llegando incluso a duplicarla y triplicarla.

Intento, no obstante, mantener el formato más ágil (unas 600 palabras) en los post que publico en la intranet, lo que me permite además de descansar del suplicio que es escribir en WP, tratar temas que no se prestan tanto a un análisis tan profundo.

Mi despacho atras2 2018 PabloYglesias

Sobre las temáticas tratadas

Quizás el cambio más importante es que he dado mayor prioridad a todas esas piezas en las que hablo de mis viajes, y de un mundo que me apasiona tanto como es el de los videojuegos.

No es algo que haya empezado ni mucho menos este año, pero sí es cierto que ha sido éste el momento en el que decidí pasar estas dos temáticas de etiqueta a categoría, lo que hace que tengan un espacio propio en el submenú de la página, y que por tanto compitan en línea editorial con el resto de temáticas “core” de PabloYglesias, como es por supuesto la seguridad y la privacidad, los tutoriales, la educación, el desarrollo o la actualidad tecnológica.

También veo que he seguido con varias series de artículos, en un intento por estructurar de forma organizativa el contenido de la página. #MundoHacker, en la que intento resumir de manera práctica las medidas de ataque y defensa en el mundo digital. Relatos, una manera creativa de dar salida a asuntos de actualidad tecnológica desde la ciencia ficción. Y #EnProfundidad, que se ha vuelto casi de facto la coletilla de la mayoría de reviews que hago.

He parado no obstante con los Especiales, habida cuenta de que realmente el aumento en el tamaño medio de los artículos hace que estos otros carezcan ya tanto de sentido.

Además, estoy preparando el libro de Relatos Distópicos. Un proyecto que llevaba tiempo en stand by y que muchos me habíais pedido que retomara, en el que he estructurado de una forma mucho más adecuada el mundo que hemos creado alrededor de esta serie.

Hablamos de alrededor de 150 páginas, con 25 de los relatos publicados en esta web más uno que saldrá en exclusiva dentro del libro, y que espero poder sacar antes de navidades. Ya te iré contando :).

Mi despacho atras 2018 PabloYglesias

Sobre la Comunidad

Sigue siendo, un año más, la principal razón que me hace seguir por estos lares.

Con la entrada en vigor del GPDR aproveché para hacer una limpieza a fondo, y nos hemos quedado prácticamente en la mitad, desechando así a todos aquellos que únicamente estaban por aquí para sorteos, así que genial.

El proyecto de crowdfunding de la Comunidad ha ido evolucionando todo este tiempo hasta volverse una de las referencias incuestionables del blogging en español. Y ojo, que no lo digo yo. Basta con revisar cuántos blogs personales (que no canales de youtube o podcasts) de actualidad tecnológica han conseguido llegar hasta donde estamos a día de hoy, con cerca de 350 dólares mensuales de base.

Porque sí, este año hemos duplicado el beneficio de la página. Haciendo lo mismo, que conste:

Con un canal de Telegram que echa humo cada semana. Con esa labor de píldora informativa semanal, dirigida a profesionales del sector, pymes y autónomos, que supone la newsletter exclusiva de ciberseguridad. Con las consultorías individualizadas y mensuales a los mecenas más exigentes, e incluso con la contratación de mis servicios como consultor para tu negocio o empresa vía mecenazgo.

He sacado por fin el Curso de Fundamentos Presencia Digital Sana, que en su primera edición ha sido un completo éxito (más de quince alumnos), he actualizado la página de servicios (tres patas: Presencia Digital/Reputación Online/Formación) a la nueva realidad de mis labores profesionales, y estoy inmerso en la publicación del libro de Relatos, de otro de fantasía épica que tenía escrito desde hace tiempo, y de mil jaleos más.

Todo con un cambio de casa de por medio, ya que ¡me he ido a vivir a un pueblo!

Así que ahora sí.

Mi despacho mesa 2018 PabloYglesias

“Unboxing” de mi nueva oficina

He ido dejándote fotografías de lo que es mi nuevo despacho, en el tercer piso de la casa donde ya vivía Èlia, y que hasta ahora tenía más o menos de trastero.

Seguramente para el año que viene haya más cambios, ya que la idea es que acabemos comprando otra mesa para colocar también por aquí toda la maquinaría que utiliza para crear los productos de su tienda (ES). Y lo mismo aprovecho para pillarme una mesa más grande, que soy de los que le gusta tener espacio.

He aprovechado todo lo que quería aprovechar, y me he quitado de en medio bastantes cosas. A nivel de hardware, que sé que es lo que te interesa:

  • Mi ordenador de trabajo: Sigo utilizando el Lenovo Yoga 710. Una bestia parda con un procesador de séptima generación i7, SSD y una gráfica GeForce que se desenvuelve con relativa fluidez en la amplia mayoría de títulos que me gusta disfrutar (ya he dicho en más de una ocasión que no soy mucho de FPS, y en cambio sí más de indies, terror o estrategia), que cuenta con pantalla táctil y teclado abatible. A día de hoy creo que este modelo ya no lo venden (tiene un par de años), pero está la nueva versión (el 720) disponible en Amazon a un precio más que aceptable (ES).
  • Ordenador de sobremesa: Con el cambio he retirado ya definitivamente mi iMac de 21,5″. Hasta el momento lo estaba utilizando prácticamente solo de centro multimedia del hogar, y a día de hoy ya no le veo tanto sentido con HBO/Amazon/Netflix. Sigue funcionando tan bien como siempre, y solo echa en falta un SSD para aumentar la velocidad, pero es que además en la segunda planta Èlia tiene otro iMac del 2013, y ponerlo por ahí para no utilizarlo me parece una tontería. Lo he formateado, lo he metido en su caja original, y a correr. Si alguien está interesado en comprarlo (es del 2008), que me avise, que lo venderé seguramente a precio de saldo, o me lo guardaré para que lo hereden mis nietos (ejem, ejem :)).
  • Pantalla ultrapanorámica: El portátil siempre que trabajo en el escritorio lo tengo enchufado a esa LG de 34″ que fue, sin lugar a dudas, de las mejores compras que he hecho. Trabajar con una pantalla ultrapanorámica es otro nivel. Antes lo hacía con dos monitores, y te aseguro que la diferencia es sustancial. De nuevo esta pantalla, que tiene unos tres añitos, ya no está disponible, pero hay una nueva de LG con mejor calidad/precio (ES).
  • Ratón: Sigo utilizando el Razer Naga (ES), ese ratón de hardgamers de mi época del WoW. Sobra decir que para el uso que le doy actualmente, no necesito ni una cuarta parte de su funcionalidad. El mío es el modelo antiguo, por cierto.
  • Router: Como comentaba recientemente, hemos comprado tres nodos de Google WiFi, justo el producto que necesitaba para repartir esos escasos 10mbs que llegan a casa entre los tres pisos. Si tienes problema de conectividad (o velocidad, o alcance, o ambas), no se me ocurre mejor router. Para colmo, ha sido comprarlo y a las dos semanas verlo en Amazon 50 euros más barato (ES). En fin, que te aproveches tú del descuento al menos…

De tablet sigo utilizando el iPad Mini de primera generación. Por casa tenemos otras dos tablets, pero para el uso que le doy (consumir contenido audiovisual) lo que me ofrece el iPad Mini (alrededor de 8 horas de autonomía con pantalla activa, gasto casi nulo sin uso) no lo he encontrado aún en ninguna tablet android. Aunque es cierto que las que he probado son gama baja o media… Eso sí, Netflix ya no es compatible con él.

Para jugar utilizo el mando bluetooth de la XBox One (ES), y tengo otro (este por cable) de la XBox 360 (ES), por si vienen amigos. En casa por haber hay más mandos, pero que utilice solo estos dos.

A nivel de cableado tampoco voy a ganar ningún concurso de #cableporn, pero lo cierto es que el resultado me satisface. Puesto que ahora la Nintendo Switch la tengo en el salón, de un lado salen tres cables (un USB, un USB tipo-C y un lightning) que utilizo para cargar los dispositivos del día a día, y del otro lado me he comprado recientemente un concentrador de puertos USB 3.0 que me viene que ni pintado, y que estaba tirado de precio (ES).

En él tengo conectado el ratón, un disco duro externo WD Elements de 1Tb (ES) que es el que utilizo para viajes, y que por supuesto está cifrado (tengo otro de 2TB como copia de seguridad que no sale de casa), y mi nueva webcam, que he comprado precisamente porque aunque la webcam del portátil funciona a las mil maravillas, quería algo más “profesional” para grabar vídeos y dar talleres online. Y es que por los escasos 23 euros que estaba esta Papalook (ES/con un 50% de descuento), no me lo pensé dos veces.

Elegí este concentrador de puertos USB en particular porque a diferencia de la mayoría, viene con botones de activado/desctivado de puertos. De esa manera puedo tener desactivada la webcam y el disco duro, y solo activarlos cuando vaya a necesitarlos apretando el botón del concentrador. Más privacidad, más seguridad, más comodidad. Pocas veces se juntan las tres cosas.

Por redes sociales me han pedido que hable de la silla. En efecto, es una silla gaming hjh OFFICE Monaco que por lo que veo ya no está ni en el catálogo, pero se le parece bastante al modelo RACER PRO I, más actual, y que sí está a la venta (ES).

Lo primero que hay que tener en cuenta es que una silla gaming requiere un tiempo de aclimatación. Para aquellos que somos de poner posturas raras en la silla, este tipo de asientos te fuerzan a tener una postura adecuada, y eso al principio cuesta.

Sobra decir que pasada esta primera fase, todo son beneficios. Por la forma de la silla te sujeta “la chicha”, y además le he puesto los dos cojines (uno con la forma del cuello, y otra con la forma de las lumbares) que permite y de nuevo te fuerza a que te coloques adecuadamente mientras trabajas. Para colmo es dura (lo justo, ojo, no pienses que es como estar en una piedra), por lo que se acaba haciendo muy pero que muy cómoda.

De esos productos que sinceramente no había pensado hablar, y que han marcado un antes y un después en la forma de trabajar en el despacho. Al mismo nivel o incluso más (hablamos también de salud) que la pantalla ultrapanorámica.

Me lo apunto, por cierto :). ¡Gracias Javi por avisar!

Mi despacho 2018 juegos PabloYglesias

Al lado del escritorio Èlia tenía una de estas estanterías de obra, y la he aprovechado para poner todas mis frikadas. En la foto superior tienes dos de los niveles, uno dedicado a juegos de mesa, y otro dedicado a videoconsolas. Faltaría en la imagen otro dedicado a libros, otro dedicado a adornos, y el inferior, en el que tengo cajas y papeleo.

¿Las cosas que no entraban? Justo tras el despacho, en la zona chill out, que es lo que se verá cuando esté grabando los vídeos, aprovechando la mesa y el sofá que tenía ella de un piso anterior, y agregándole la estantería ya típica que ha salido en varios vídeos de mi canal con algunos packaging que me han gustado de productos que hemos (o no) analizado por estos lares, y tonterías/reliquias que he ido guardando de todo este tiempo.

El resto de la bohardilla está aún sin aprovechar. Y conociéndome, descontando el tema ese de Èlia, seguramente se quede así. Me gustan los espacios diáfanos, y así de paso en el otro lado (la parte que no se ve en las fotos) nos hemos montado un gimnasio improvisado con unas cuantas pesas, esterillas y hasta pelotas de Yoga. Lo suficiente para hacer ejercicios de peso corporal aumentado, que a fin de cuentas es lo único que tengo pensado hacer en casa (para el resto está la mensualidad que pago al centro deportivo del pueblo).

En fin. Que seguimos un año más por estos lares dando el callo. Muchas gracias por seguir aguantándome. Y muchas gracias a todos los que habéis llegado recientemente.

¡Nos seguimos leyendo!

 

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