monitor ultrapanorámico curvo

2016 fue el año en el que pasé de trabajar con un monitor de 16:9 a uno de 21:9, es decir, a un monitor ultrapanorámico.

Y cómo no, comenté por aquí en un artículo mis impresiones, cuyo título creo que las dejaba bastante claras: Más feliz que una perdiz con mi nueva pantalla ultrapanorámica.

Bajo este pobre intento de poeta frustrado se esconde una pieza en la que llego a la conclusión de que no sé qué he hecho en mi vida hasta ese momento.

Sin lugar a dudas, con la retrospectiva que nos da ver la estampa varios años más tarde, fue una decisión acertadísima.

Tanto como para que recientemente fuese bastante reacio a cambiar de nuevo de monitor. Ese LG que me ha acompañado todos estos años ya está descatalogado, pero es que sigue funcionando genial.

Y es más, esto no ha terminado de ocurrir hasta que en efecto por un tema familiar me ha salido la posibilidad de hacerlo a sabiendas que seguiré dándole uso al otro monitor. Que ese LG sigue funcionando como un lince, y que si al final lo he cambiado ha sido más por excusa (necesitamos otro para un ordenador y ya de invertir no me importa invertir un poco más para hacerlo por otro ultrapanorámico) que realmente por necesidad.

Pero vamos al lío.

El caso es que llevo unas semanas trabajando con otro monitor ultrapanorámico de 34″. Eso sí, además de tener toda la tecnología gaming del mundo (ya te adelanto que por aquí no voy a analizarlo en profundidad), tiene dos diferencias principalmente:

  • Resolución UWQHD: Es decir, que pasamos de un monitor full HD a otro QHD.
  • Es curvo: En particular este tiene una curvatura de 1800.

Así que vamos a ver si estos dos puntos son realmente diferenciales. Si merece la pena invertir en tener un monitor de este tipo.

comparativa ultrapanoramico curvo o no

¿Merece la pena un monitor ultrapanorámico?

Aquí, como te decía con anterioridad, la única respuesta posible es un rotundo SÍ.

Y quien te diga lo contrario, está equivocado 😛

Objetivamente hablando (dentro de mi subjetividad como profesional), se trabaja mucho mejor con un monitor ultrapanorámico que, por ejemplo, con dos monitores. Ya no hablemos de un monitor tradicional.

La única razón para no dar el paso es que:

  • No lo necesitemos: Si en tu trabajo en el día a día solo consultas una herramienta (nada de tener al lado otra o varias ventanas en el navegador), pues sinceramente, no tiene sentido que pagues el extra. Con tener un monitor 16:9 o mejor aún uno de 4:3 tienes más que de sobra.
  • Sea para ti más cómodo tener un monitor en vertical: En mi época trabajando en Telefónica I+D programaba mucho, y bajo este prisma, es cierto que por ejemplo yo agradecía tener el monitor de trabajo colocado en vertical, para ver de un plumazo buena parte del código, y utilizar uno secundario «tradicional» para las consultas.

Para el resto de usos, monitor ultrapanorámico sí o sí. Ya ni hablemos si eres gamer (con los juegos compatibles tendrás más ángulo de visión) o consumes bastante contenido audiovisual (las películas se ven ocupando todo el ancho de la pantalla y sin márgenes superiores e inferiores).

¿Merece la pena comprar un monitor ultrapanorámico QHD?

Esta era una de las principales razones de cambiar mi LG a este MSI, y tengo que decir que el cambio ha sido a mejor.

Te recuerdo, no obstante, que venía de un monitor Full HD, es decir, de unos 2.440×1080 pixeles, y con el cambio he pasado a los 3.440×1.440pixeles.

En el día a día el mayor cambio que notarás es que en el mismo espacio físico, entra más contenido. Prácticamente el doble (QHD es a efectos prácticos el mal llamado 2K).

Tanto como que he tenido que subir un 10% el tamaño del texto para poder leerlo con facilidad. Windows10 se encarga de escalar automáticamente toda la interfaz, y al menos por ahora en las aplicaciones del día a día no he notado problema alguno, incluso con la suite Adobe, que en estos temas de reescalado suele fallar más que una escopeta de perdigones.

pantalla curva

¿Merece la pena comprar un monitor ultrapanorámico curvo?

Termino con la pregunta del millón. ¿Esa curvatura de 1.800 marca realmente la diferencia?

Pues lo cierto es que en el día a día, y al menos en mi trabajo, sinceramente no. Es más chulo, pero se ve prácticamente igual.

Buscando por ahí algunos aseguran que los monitores curvos reducen la fatiga ocular. Un servidor, sinceramente, no ha notado cambio alguno (ya de por si tengo el ojo MUY acostumbrado a las pantallas).

Donde sí se nota, por supuesto, es de nuevo para juegos y consumo audiovisual. Lo cierto es que en esos casos, y como de esperar, la curvatura genera una especie de mayor inversión. Y claro, esto es algo muy a valorar para este tipo de actividades.

Pero como en mi caso para generar y consumir contenido en Internet, programar y el resto de facetas habituales de mi trabajo como consultor, hay poca diferencia.

En todo caso, hay que dejar claro que el monitor ultrapanorámico curvo de MSI (ES) me está encantando. Simplemente es que ya venía de uno que cumplía con creces, y que todos los extras que tiene enfocados al gaming (hasta 100hz, anti-flicker, compatible con PIP-PBP y freesync…) actualmente, con mi portátil, no puedo aprovecharlos, y por tanto no me voy a pronunciar al respecto.

Ya cuando cambie de ordenador otro gallo cantará, porque tengo claro que a no ser que pase otra como la que ocurrió esta vez, tengo monitor para muchos muchos años.

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