#EnProfundidad: Todo lo que deberías saber sobre la Nintendo Switch

Nintendo Switch

Empecé esta review hace algo más de dos semanas. Dos-semanas ¿La razón?

Creo que es de los análisis que más me ha costado terminar. Y no porque el producto no me atraiga, sino más bien todo lo contrario. Creo sinceramente que, indistintamente de si nos gustan o no los videojuegos, la Nintendo Switch como producto de hardware ha sido el dispositivo más disruptor de estos últimos años. Ni las Oculus Rift, ni los hoverboard… Al nivel, en todo caso, de los Chromecast, aunque encasillado en un nicho de mercado bastante más específico que éstos últimos.

Tanto como para convencer a una persona como un servidor, que apenas tiene tiempo para jugar, y que desde la Play 2 no tenía ninguna consola, de hacerse con uno de ellos y volver a comprar juegos el mismo día de la salida, como ya expliqué en su momento.

Un hardware redondo, al que como siempre le ha pasado a Nintendo, le está fallando la pata del software. Simplemente con que incluyeran de una maldita vez la aplicación de Youtube, de Twitch, de HBO y de Netflix (la de Amazon Prime Video la doy ya por perdida) ya podríamos estar fácilmente ante una tablet-killer. Al menos en mi caso sería la excusa perfecta para desterrar el iPad Mini, que básicamente solo lo utilizo como segunda pantalla para reproducir contenido multimedia.

Así que no me enrollo más, que ya bastante largo va a salir todo esto.

Nintendo Switch interfaz

La Nintendo Switch como producto de tecnología

En este apartado quería hablar precisamente de un tema que la mayoría de reviews obvian. Entender la Switch no como un medio para llegar a un fin (videojuegos de Nintendo), sino como un producto en sí mismo.

Y bajo este prisma, estamos ante una tablet con un sistema operativo focalizado al apartado multimedia, profundamente cerrado, y con un par de periféricos (mandos) de control.

Respecto a su funcionamiento como tablet, hay poco que decir. Cumple de sobra con lo que se espera de una “tablet” para videojuegos.

  • Pantalla táctil capacitiva LCD de 6,2 pulgadas.
  • Conector de audio (jack de 3,5mm).
  • Procesador Tegra NVIDIA.
  • 32GBs de almacenamiento (con 6,2GB ocupados por el sistema operativo), pudiendo meterle una SD para aumentarlo.
  • Bluetooth 4.1.
  • Resolución máxima 1920×1080 a 60 FPS (aunque la pantalla es capaz de reproducir únicamente a 1280×720).
  • Batería de 4310 mAh (unas 3-5 horas de juego, para que nos entendamos).

A nivel puramente de especificaciones técnicas, tenemos ya en el mercado muchos otros productos con características semejantes (o incluso superiores).

Para colmo, el sistema operativo, propiedad de Nintendo, tampoco acompaña. Hablamos de un ecosistema aún más cerrado, si cabe, que iOS. En él solo está lo que Nintendo quiere que esté, sin posibilidad de instalar aplicaciones de terceros que no hayan pasado por las manos de los nipones. Y puesto que está enfocado (principalmente) al mundo de los videojuegos, cuenta con una interfaz bastante modesta (casi hasta podríamos decir que es hasta adecuada sabiendo que viene de Nintendo), que únicamente te permite (aunque de forma cómoda y con pequeños detalles de gamificación como que cada botón tenga su propio sonido, o que para desbloquearla haya que tocar tres veces un mismo botón) configurar tu perfil y los ajustes de la consola, revisar la galería de juegos, leer las noticias oficiales de la compañía y consultar la tienda digital (de la cual hablaré más en detalle en el siguiente apartado). Ni más ni menos.

Eso sin olvidarnos que hasta final de año todos los usuarios de Nintendo Switch tienen acceso al apartado multijugador online de los juegos. Pero a partir de entonces, y como ya hace el resto de la competencia (menos PC…), habrá que pasar por caja si queremos esta funcionalidad. La consola seguirá pudiendo conectarse a Internet para todo menos para jugar el multijugador online de sus títulos.

Nintendo Switch base detalle

¿Qué hace de la Switch un producto disruptor?

Muy sencillo.

Su capacidad de adaptarse a las necesidades contextuales del usuario.

Primero, partiendo de la tesis de que aunque tengamos pantalla táctil, no vamos a necesitar pulsarla, ya que gracias a los Joy-Con, podemos a la vez sujetar la tablet y operar con ella. Lo que de facto, y esto es lo importante, libera todas esas 6,2 pulgadas de pantalla para disfrutar de la acción, sin dedos por el medio que ocupen el campo visual, y dando sentido por tanto a un tamaño de pantalla que a priori podría parecernos pequeño para una videoconsola.

Es justo el tamaño adecuado, que te permite meterla prácticamente en cualquier sitio para llevarla allí donde quieras, sin llegar a suponer un impedimento a la jugabilidad.

Y hablando de los Joy-Con… Son, junto con el Steam Controller, los únicos que se han atrevido recientemente a cambiar el paradigma de mando de videojuegos que llevamos utilizando más de una década.

Los podemos dejar puestos en la consola colocada en su base, preparada para utilizarla tan solo levantándola de la misma. O podemos, si vamos a tener un espacio donde colocar la pantalla, utilizarlos por separado (cada mando sería para un jugador) o unirlos en su adaptador para dar forma a un mando más al estilo tradicional.

Simplemente brillante. Muy pero que muy cómodo de utilizar, con todas las posibilidades que ello supone, y con un estudio de diseño que a primera vista puede llevar a engaño.

  • Cada Joy-Con es distinto: Tanto en su distribución espacial, como en las funcionalidades que trae. El izquierdo tiene el botón de captura y el “-“, mientras que el derecho tiene el botón home y el “+”. Para juegos de un jugador, se suele hacer uso de todos los botones, pero en juegos multijugador las diferencias entre los botones direccionales (joy-con izquierdo) y el A/B/X/Y (joy-con derecho) desaparecen, adaptándose a la vez al uso que le van a dar cada uno. Ambos tienen vibración HD (lo que podríamos llegar a considerar una especie de retroalimentación háptica, mucho más allá de la típica vibración dada por un rotor que se mueve y golpea desde dentro la carcasa), acelerómetro y giroscopio, pero el derecho, además, cuenta con NFC y cámara infrarroja (para los amiigo y para juegos que lo vayan a utilizar).
  • Batería de 525 mAh (unas 20 horas de uso).

El resultado son unos periféricos que transforman lo que sería una tablet más del mercado con una exclusividad de juegos única, en un producto redondo, a años luz de cualquier otra propuesta que se nos pudiera ocurrir.

Para concluir este apartado, hay que hablar de la base, que no deja de ser un trozo de plástico que permite mantener la consola en una posición estéticamente correcta, con un enchufe de carga USB tipo-C por debajo, un puerto HDMI para conectarlo a una pantalla (por si queremos utilizarla como videoconsola de escritorio) y tres puertos USB (dos en un lateral, y uno interno), que por lo menos por ahora son USB 2.0, aunque se supone que en algún momento actualizarán a USB 3.0.

Esto último puede parecer una tontería, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, recientemente he decidido quitar de mi despacho el iMac ya que con los puertos de la Switch tengo más que suficiente para cargar los gadgets diarios (iPad Mini, auriculares bluetooth, Mi Band…). Sin embargo, todavía mantengo el cargador USB tipo C de mi smartphone conectado directamente a la toma de corriente precisamente porque la carga de la base de la Switch es de USB 2.0, y se me antoja muy lenta para los estándares actuales.

Nintendo Switch detalles

¿Comprar juegos en formato físico o digital?

Creo que es otro punto que merece mención aparte.

Un servidor, como sabrán los lectores asiduos a esta página, es un claro defensor del formato digital frente al físico.

Pese a que soy consciente de que cuando compramos un bien digital realmente lo que estamos haciendo es alquilarlo, ya que seguirá siendo nuestro hasta que la compañía diga lo contrario. Cuando nosotros compramos un bien físico, sin embargo, es nuestro para siempre, y podremos hacer con él lo que nos de la real gana.

Ahora bien, Nintendo es Nintendo, y cuando los otros vuelven ella todavía lo mismo ni ha ido :).

El formato digital en Nintendo ha sido históricamente una mierda. Así, sin pretender suavizar el asunto para quedar bien con los nipones. Ya no es que el precio de los productos digitales debería ser inferior al de los productos físicos (a fin de cuentas, se ahorran la logística y el soporte), es que en Nintendo a veces el precio del producto digital es mayor que el físico.

¿Que no tiene sentido? Ya lo sé. Pero recalco. ES NINTENDO. No se rigen por el sentido común.

Para colmo, el ecosistema digital de la nipona no es precisamente el más avanzado de la industria. Como le pasa a Apple con sus productos, todo lo buenos que son reinventando la manera en la que el jugador tiene para interaccionar con el producto (el hardware) lo son de malos con el ecosistema digital donde ese producto se sustenta. Problemas con la descarga del market de juegos, la desaparición de títulos que el usuario tiene en su cuenta… La lista de errores que Nintendo ha cometido con sus últimas consolas en el apartado digital es larga, y bien podría seguir ocurriendo con la Switch.

Además, hay otro aspecto que me echa para atrás del formato digital en Nintendo, y es que en la Switch los títulos se asocian al usuario, no a la consola. Lo que por un lado tiene sentido (si el día de mañana quiero compararme la futura New Switch, debería poder loguearme y tener ahí toda mi cartera de títulos), y por otro, hace imposible que podamos sacar tajada económica futura de títulos que ya hemos jugado (la consola la podremos vender de segunda mano, pero los juegos no).

A favor, lo que ya se supone. Tendremos 24/7 (o mejor dicho, 24/7 siempre y cuando los servidores de Nintendo funcionen :D) acceso a los juegos comprados digitalmente sin necesidad de llevar cartuchos con nosotros.

Pero al menos, en mi caso, y después de valorar todo lo anterior, he preferido, llevándome la contraria a lo que estos últimos años he hecho en el mundo PC, comprar los juegos directamente en formato físico.

Por ahora tengo el The Legend of Zelda (ES/considerado mejor juego del año, y razón tienen) y Mario + Rabbids (ES/que para un amante de los juegos de estrategia, es un verdadero soplo de aire fresco que recomiendo con los ojos cerrados). Aún falta algo más de un mes para que llegue al mercado Super Mario Oddisey (ES/el que a todas luces será el mejor juego del año cuando salga :D), pero un servidor ya lo tiene reservado en Amazon :).

Estos, junto con el Mario Kart 8 (ES), el Splatoon 2 (ES) y el Arms (ES/recuerdo que el jugar multijugador online pasará a ser de pago para el 2018) serían mis otras tres recomendaciones a día de hoy.

Nintendo Switch escritorio

La Nintendo Switch en modo televisión

Llegamos a la parte interesante de la review.

¿Qué ofrece la Nintendo Switch como consola de escritorio?

Y lo primero que se me viene a la mente, por anecdótico que parezca, es la palabra “jugabilidad”.

Nintendo es muy pero que muy buena en este apartado, y como cabría esperar, la Nintendo Switch es todo un ejemplo a seguir.

Basta que la base esté conectada a un monitor (en mi caso estoy utilizando la pantalla ultrapanorámica de mi despacho, pero también lo he probado en mi televisor del salón y sin problemas), y colocar la Switch en la base, para empezar a jugar.

Por cierto, por si se lo pregunta, podemos colocar los joy-con en la Switch y sacarla para seguir jugando exactamente donde estábamos, con apenas uno o dos segundos de delay (y el pareado obligatorio de joy-cons que se basa en apretar a la vez los gatillos).

En pantalla grande, como ya expliqué en el primer punto de este artículo, la Switch es capaz de alcanzar una resolución de 1920×1024. Si el monitor donde está conectado tiene mayor resolución (como es mi caso), lo escala y listo. También hace un uso mayor del procesador que cuando está tirando de la batería, lo que por un lado es necesario para aumentar la resolución de pantalla, y habría que ver si el día de mañana supone alguna diferencia para desarrollos más exigentes.

El resultado, al menos para tamaños de pantalla como los que habitualmente tenemos en los televisores de un salón, es una resolución que se siente adecuada, ni más ni menos. Por supuesto no vamos a rivalizar con una película en 4K, o con un título de XBox o Play 4, pero es que los juegos de Nintendo tampoco suelen necesitar ese fotorealismo, y por tanto, no se va a echar de menos. A nivel de fluidez, que es lo que realmente debería importarnos, va como se esperaría de una consola de siglo XXI.

La experiencia con el mando es curiosa, y quizás obligue a un usuario acostumbrado a mandos más tradicionales a adaptarse. Es más pequeño que un mando “normal”, y la distribución de botones, aunque me parece muy adecuada, lleva la contraria a lo que habitualmente hemos tenido. Pero creo que ahí está la gracia de la consola de Nintendo. El enfrentarse a un entorno creado ex profeso para la gamificación.

Sobra decir, por cierto, que Nintendo también tiene su mando Pro Controller (ES) para aquellos que prefieran la experiencia de toda la vida a la que ofrecen los joy-con. A mi al menos con los joy-con tengo más que de sobra, y además (y esto es una mera opinión personal), creo que el verdadero atractivo de la consola radica en su apartado en movilidad.

Nintendo Switch portatil

La Nintendo Switch como consola portátil

Este el aspecto más diferenciador de la propuesta de Nintendo, y lo que en su día me hizo decantarme por volver a comprar una videoconsola.

Basta con que la saquemos de su base de carga para empezar a jugar. Y no, como muchos de ustedes, tampoco me veo jugando en el metro con ella, pero durante estos últimos meses sí que la he estado utilizando tirado en la cama o en el sofá del salón, y por supuesto en la mayoría de viajes largos que por trabajo, o por placer, realizo.

La Switch es una portátil que puede funcionar como consola de escritorio (el modo televisor según Nintendo), y no al revés. Esa filosofía “Mobile First” que la industria tecnológica lleva años defendiendo, que la Wii U intentó plasmar (con un resultado nefasto), y que por primera vez llega al sector de los videojuegos a un nivel más que aceptable.

Tenemos dos maneras de disfrutar de la Switch como consola portátil:

  • Con los mandos conectados a la consola: La manera que seguramente más acabará utilizando, ya que no precisa de ninguna superficie para apoyarse y con los escasos 400gr de peso (joy-cons incluidos), se maneja a la perfección.
  • Con el soporte para joy-con y la Switch apoyada en una superficie: Por la parte de atrás la consola tiene una pestaña (para mi gusto, y al menos en apariencia, bastante débil) que le permite colocarla como tablet de exposición en cualquier superficie, pudiendo entonces utilizar los joy-con por separado (multijugador local, por ejemplo) o en su soporte. Muy útil para viajes en avión, tren o autobús, por cierto :).

En ambos casos la resolución será HD (sin el Full de delante). Una resolución más que correcta para una pantalla de 6,2 pulgadas, que de hecho, creo que luce mejor que su versión Full HD en pantalla grande.

Depende del juego, tendremos unas 3-5 horas de batería, y la parte mala de todo esto es que la entrada USB de carga está justo en la zona central inferior de la Switch, por lo que no podremos jugar con ella colocada en una superficie, y es algo incómoda de utilizar en formato móvil según en la posición en la que estemos.

Por lo demás, hay poco que se le pueda reprochar. La mejor portátil que hay en el mercado, con una experiencia de uso intachable.

Nintendo Switch despacho

Conclusiones

Ofrece lo que prometía, y de una manera que muchos temíamos que fuera imposible. Habrá que ver, no obstante, qué podemos esperar respecto a títulos de terceros (el gran talón de Aquiles histórico de Nintendo).

Ya cuenta con algunos pesos pesados (mis recomendaciones las he enlazado al final de este apartado), y hay en camino aseguradas algunas de las grandes franquicias del mercado.

En los meses que lleva en venta, además, todo apunta a que estamos ante una de las mejores consolas que ha sacado la compañía. Sigue todavía siendo la consola más vendida semana tras semana, pese a que durante el primer medio año apenas hubo stock suficiente para cubrir la demanda (un servidor tuvo que esperar casi un mes a que llegase), por lo que quizás consigan pasar de una vez el fracaso (relativo) que supuso la Wii, y el fracaso (absoluto) de la Wii U… en occidente.

Todo apunta a ello, pero un servidor se dedica a analizar los datos, no a predecir el futuro.

Puntos positivos

  • Simplemente… Nintendo: ¿Que le gustan los juegos del fontanero? ¿O los del héroe de la ocarina? Pues le va a tocar comprar una Switch, simplemente porque Nintendo se lo guisa y se lo come ella misma (exclusividades).
  • Revolución a nivel de experiencia de juego: No hay nada en el mercado que se le parezca. Han conseguido unir en un solo producto la experiencia aceptable en modo televisión con una experiencia magistral en movilidad. Todo adobado por la seña inconfundible de los que aún hoy, después de más de 30 años, siguen siendo los amos y señores de la gamificación.

Puntos negativos

  • Carga del dispositivo en movilidad: Por ponerle un pero, se me antoja molesto jugar con la Switch mientras la cargamos si no es utilizando su base (ergo, en su modalidad televisión). En modo portátil es molesto, y en modo sobremesa directamente no se puede. Pero es que en algún sitio había que poner la hembra de USB tipo C…

Actualmente (y presumiblemente en los próximos años, que Nintendo tampoco suele bajarle el precio a sus productos hasta que no saca uno nuevo) tiene un precio de 325 euros (ES). A eso habría que añadirle un cristal templado de buena calidad (ES/es recomendable, que no es el primero que de tanto meter y sacar la consola en la base ha rallado el cristal) y una funda para viajes (ES/si es que piensa sacarla de casa en algún momento). Por aquí he enlazado los que yo he comprado (la funda por cierto al menos a mi me vino con un cristal de menor calidad, pero que hará el apaño si quiere ahorrarse unos euros).

¿Me he dejado algo? En 3.157 palabras lo dudo, pero por si acaso, por aquí me tiene para resolver cualquier duda :).

 

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