review slimbook portatil

De pura casualidad, como suelen ocurrir las cosas, conocí el año pasado, con una cerveza en la mano, y por medio de EsferaRed en pleno evento de OSINTOMÁTICO, a dos compañeros de la industria de la ciberseguridad que trabajaban en MAX (ES), una distro de Linux creada por la Vicepresidencia, Consejería de Educación y Universidades de la Comunidad de Madrid, y enfocada, principalmente, al entorno educativo.

Un año más tarde, EsferaRed ha hecho que hoy esté delante de un portátil Slimbook, tras haberlo estado cacharreando estos últimos días, y enfrentándome a esta reseña/análisis tanto del dispositivo en sí, como de lo que supone trabajar con MAX Linux en el día a día.

He escrito esta review con idea de publicarla entera, pero viendo que me ocupaba cerca de 5.000 palabras, no me ha quedado otra que dividirla en dos partes.

En esta primera me centraré en el hardware, y en la próxima, en el software.

¡Vamos a ello!

Portátil Slimbook: Un hardware hecho a medida para Linux

Tengo que reconocer que antes de plantearme preparar esta reseña, no conocía a los chicos de Slimbook, una empresa valenciana especializada en portátiles para Linux.

Pero no hay mal que por bien no venga: Tras la experiencia de estos últimos días, tengo claro que sería la empresa a quien cualquiera de nosotros debería recurrir si busca profesionalidad y un soporte impecable.

Les propuse hacer la cesión por Twitter, y al poco ya me habían respondido con un rotundo sí.

Dejé en sus manos la elección del portátil más recomendable para esta empresa, que acabó siendo el Slimbook EXECUTIVE 14 (ES), y una semana más tarde ya lo tenía en casa, con MAX instalado y con un simpático pos-it con el usuario y la contraseña que debía usar para acceder a mi perfil :D.

Es decir, que no solo se encargan de vender el hardware tal cual, sino de preparártelo con el sistema operativo que desees (aunque se centran en Linux, también existe la opción de pedirlo con Windows) y personalizarlo a tus necesidades (el software que necesites).

Respecto al portátil en sí, el modelo EXECUTIVE de 14″ que he estado usando cuenta con un i7 de duodécima generación (12700H), 16GB de RAM y 500GBs de almacenamiento SSD, con un teclado retroiluminado, y todo bien cerrado en una carcasa de aluminio y magnesio con un peso total de 1,2KGs.

Para que te hagas una idea, mi actual portátil, un Huawei D15, pesa 1,57KGs siendo bastante menos potente (procesador i5 de undécima generación).

Como primeras impresiones, tengo que decir que el acabado me ha parecido impecable, muy en la línea de los portátiles de Apple. Tiene de hecho hasta ese diseño trapezoidal de los antiguos Macbook Pro, con una pantalla extra-fina (de 90Hzs, por cierto), y esa sensación de consistencia que no siempre se encuentra incluso en portátiles de gama alta al abrir o cerrar la tapa (seguro que alguna vez te has encontrado con esa desagradable sensación de breve «tembleque» al abrir o cerrar el portátil, que en este caso no ocurre).

slimbook teclado

El teclado, además, es una maravilla. Teclas amplias, retroiluminadas, y con el espacio justo y suficiente como para que resulte terriblemente cómodo escribir en él. Algo que sobre todo agradecerán la mayoría de los potenciales usuarios de MAX, por eso de que el sistema operativo, como veremos más adelante, está diseñado en específico para el sector educativo.

Solo dos matizaciones en el este punto:

  • La tecla de Linux, convenientemente maquetada para tal cometido, y algo que se agradece, siendo lo habitual ver ahí el logotipo de Windows.
  • La colocación de la tecla de encendido/apagado, que tiene exactamente las mismas dimensiones que el resto de teclas de función, y está justo al lado de la de Suprimir. Esto supongo que ya es cuestión de habituarse, pero al ser exactamente igual que el resto, me ha pasado en alguna que otra ocasión escribiendo que quería darle a suprimir… y le daba a apagar, dándome un vuelco al corazón por la posibilidad de haber perdido lo escrito. Afortunadamente, al darle no se suspende inmediatamente el SO, sino que se te abre la pantalla de elección de modo de apagado, pudiendo cancelarla. Pero el susto ya te lo llevas :D.

Respecto al número y tipo de puertos, en poco podemos quejarnos.

Cuenta con 2 USBs tipo C (uno de ellos, Thunderbolt 4), 2 USBs tradicionales, lector para tarjetas, puerto de 3.5 para auriculares, HDMI2.0, y dos conectores más que creo que merece la pena tratar por separado.

Seguridad física anti-robo de Slimbook

Como punto positivo, tenemos que este portátil cuenta con un conector para bloqueo Kensington. Algo que me ha llamado la atención… hasta que me di cuenta de que tiene todo el sentido del mundo.

Por si no lo sabes, el bloqueo Kensington es un tipo de cierre por hardware que permite fijar un dispositivo móvil (como puede ser un portátil) a un espacio fijo, semejante en todo caso al típico cierre de seguridad que se utiliza en las motos o bicicletas. Básicamente, hablamos de un cierre de seguridad que evita, una vez activo, que ese dispositivo pueda ser robado por un tercero.

Kensington cierre

Para conseguirlo, de hecho, necesitará una cizaña o algo que le permita cortar el cable de acero trenzado que tienen la mayoría de cierres Kensington. Y aún así, puesto que para quitar del portátil el cierre es necesario o bien una configuración numérica, o bien una llave especial, a cualquier lado al que lleve el ladrón ese portátil quedará claro que se trata de un dispositivo robado (tendrá saliéndole por un lateral un pedazo de conector Kensigton cortado).

Decía antes que es algo que me sorprendió… hasta que me di cuenta de que justo para el uso que la mayoría de clientes de Slimbook le iban a dar, tiene todo el sentido del mundo. Y es que al final un portátil con MAX va a ser usado para educación, y por tanto, muy probablemente esté colocado en un aula de estudios. Y supongo que muchos de los clientes de Slimbook buscan portátiles para la oficina. Justo ese tipo de espacios donde la seguridad física es importante.

He revisado mis últimos portátiles (los que aún conservo porque no me los han robado, ejem ejem), y ninguno lo tiene, entiendo porque estaban enfocados al mercado de consumo generalista.

En fin, que una curiosidad que se agradece.

detalle acabados puertos slimbook

Carga por AC… pero compatible con carga USB C

Sin embargo, hay un punto que me ha llamado la atención para mal, y es que en la caja del portátil viene un puerto de carga AC. De esos redondos, con su transformador, como antaño.

Era, de hecho, algo de lo que tenía pensado cuando lo saqué hablar de forma negativa. No entendía que en pleno 2023 un portátil que podemos considerar de gama alta venga ya con un puerto de carga que no sea USB C.

Sin embargo, tengo que decir que el portátil es compatible también con la carga vía USB C. Una carga que creo que se realiza a velocidad baja (desde que he empezado a escribir este artículo hasta que he llegado hasta aquí, llevaré unas dos horas y he pasado del 1% al 37% con el cable y conector de la Nintendo Switch), pero que al menos lo ofrece.

Algo que, recalco, para un servidor es ya, hoy en día, crítico al a hora de decantarme por uno u otro dispositivo. Para 2026, de hecho, en la Unión Europea no se va a poder vender dispositivos portátiles con carga que no sea USB C. Algo que algunos esperamos como agua de mayo, por eso de no depender de más cables cuando preparamos nuestro equipaje de viaje.

Así que aunque el cable que venga con el portátil es AC, afortunadamente, podemos dejarlo en la caja y olvidarnos de él, cargando el dispositivo con cualquier conector de USB C con suficiente potencia.

Hablemos de la autonomía

No puedo terminar de hablar del hardware sin dedicarle unas palabras a la autonomía. Y es que el portátil me ha dado alrededor de 5 7-8 horas (ACTUALIZO, ya que aunque los primeros días me dio menos, estos últimos he notado que ya mejoraba, quizás debido a que los ciclos no estaban aún bien gestionados) de autonomía de uso real (ofimática y web).

Además, y esto debo decir que ha sido un error puntual, me he encontrado con que la batería se me había gastado de un día a otro pese a que al bajar la tapa, en teoría, el dispositivo debería ponerse en modo reposo, y por tanto apenas debería consumir batería.

De hecho, al encontrarme con dicha situación, lo primero que hice fue revisar las opciones de energía para asegurarme de que así era, y en teoría estaban correctamente puestas.

Me ocurrió únicamente el primer día. El resto de días la batería no se gastó (de hecho de un día para otro en reposo no bajaba ni un 1%), por lo que lo puedo achacar a algún error que hubo al bajar ese primer día la tapa.

slimbook max linux

Conclusiones del portátil Slimbook EXECUTIVE

Un gran portátil, enfocado por completo a las necesidades de un usuario Linux.

Pros

  • Soporte Linux: Además del trato personalizado, el hecho de que te preparen el portátil con la distro que tú decidas y hasta con los programas que necesites puede marcar la diferencia para muchos.
  • Calidad profesional en Linux: Detalles como el del iconito de Linux en el teclado, y ese cuerpo en aluminio robusto y ligero, o la sensación que da al abrir y cerrar el portátil, se agradecen.

Contras

Sin cable de carga USB-C, pero con soporte: El que venga con cable de carga AC es una pena. Afortunadamente, puedes cargarlo sin problema con un enchufe USB-C con suficiente potencia.

________

¿Quieres conocer cuáles son mis dispositivos de trabajo y juego preferidos?

Revisa mi setup de trabajo, viaje y juego (ES).

Y si el contenido que realizo te sirve para estar actualizado en tu día a día, piensa si te merece la pena entrar en el Club Negocios Seguros y aprovecharte de todo el contenido exclusivo que publico para los miembros.

Banner negocios seguros