google reader rss

Este es un ejemplo de los artículos que semanalmente escribo de forma exclusiva para los mecenas de la Comunidad.

Si quieres recibir contenido exclusivo como éste directamente en tu bandeja de correo, revisa las opciones de mecenazgo de esta página.

*******

En 2013 publicaba aquel artículo titulado «Google Reader se va…, y la vida sigue«, en el que vaticinaba que la muerde del por aquel entonces gestor RSS más utilizado del mundo podría ser, de hecho, una gran noticia para una tecnología que claramente ha marcado un antes y un después en la forma que tenemos de consumir contenido.

Tanto los que la utilizamos con conocimiento de causa cada día, como para el grueso de la sociedad.

A fin de cuentas, los sistemas algorítmicos de recomendación que hoy pueblan las redes sociales no son más que, de hecho, evoluciones de lo que significó aquel RSS. Y muchos de ellos utilizan, por eso de ser código abierto, parte de su funcionalidad, aunque por supuesto encapsulada para que solo sea compatible dentro de sus propias fronteras.

Este es, junto con la incapacidad de Google de monetizar el servicio, lo que hizo que cerrara Google Reader.

Vamos a hablar de estos dos puntos, y es que justo la semana pasada conocíamos que en las versiones Canary de Chrome ya se está probando una suerte de funcionalidad que recupera, al menos en parte, el RSS.

Google tiene planeado ofrecer en Chrome la posibilidad de que sigamos a empresas y páginas (EN). Y para hacerlo, por supuesto, se basará en los RSS de sus blogs.

Si activamos esa función, Chrome abrirá una especie de lector que mostrará los últimos contenidos de ese sitio web. Al contrario de lo que ocurría en Google Reader, no será posible ir cambiando entre los feeds RSS con la facilidad con la que hacíamos en esa aplicación, pero al menos obtendremos un vistazo cronológico de lo que esos medios y blogs están publicando.

Pero decía que había dos motivos principales para que tanto Google, como el resto de grandes plataformas de contenido, decidieran abandonar RSS todos estos años.

Business

La primera, por razones obvias, es que monetizar un RSS se antoja bastante difícil. A fin de cuentas no deja de ser un protocolo de exportación de datos, y por su propia ideosincrasia, lo que espera el lector con ello es no tener que comerse toda la publicidad y carga de interfaces propias de cada medio que normalmente periódicos y demás páginas tienen.

El RSS permite justo eso, así que meterle al propio lector publicidad se antoja algo contraproducente (aunque se esté haciendo, ojo).

¿Por dónde más se podía monetizar? Pues Google Reader lo intentó metiéndole funcionalidades no estándar que permitieran compartir el contenido y valorarlo…

Pero eso que para eso… ya tenemos los sistemas algorítimos de recomendación de contenido. Algo que ha catapultado a Facebook o Twitter, y que incluso Google consiguió monetizar en Google+… pese a haber llegado mal y tarde.

Interoperatividad

El segundo problema, como decía, es que el RSS es un estándar abierto. Y eso jode mucho cuando tu negocio se basa, como prácticamente todos los grandes negocios del siglo XXI, en nacer abrazando todos los estándares abiertos posibles para luego, cuando ya tengas suficiente tracción, cerrar el grifo con protocolos propietarios.

El que el contenido, que ya sabemos que es el rey en esto de lo digital, pueda ser consumido en cualquier lado, y no solo en tu plataforma (donde monetizas), pues oye, jode.

Y eso mismo le pasaba a Google Reader. Puesto que la herramienta estaba abandonada desde hacía años, empezaban a salir competidores que tiraban de su base de datos para ofrecer interfaces más limpias y más completas.

Así que cuando anunciaron su cierre, muchos ya usábamos Google Reader solo como repositorio. En el momento de su cierre, llegaron otros como Feedly que supieron moverse lo suficientemente bien (ofreciendo una descarga de ese repositorio friendly de cara al usuario y gratuita) como para que muchos nos pasáramos.

Y en esas estamos ahora.

Una tecnología que unos pocos, entre los que me incluyo, usamos muchísimo. Como ya expliqué, es mi ventana de acceso a la dieta informativa diaria que consumo.

Que el grueso de la sociedad desconoce por completo. Pese a que buena parte de los sistemas de información que utilizan, hacen uso de ella.

¿Cambiará algo que Chrome pase ahora a ofrecerlo de forma nativo?

Pues lo dudo, sinceramente.

Al menos un servidor ya está muy a gusto con Feedly, como para ahora volver a una Google conocida por cerrar servicios que no consigue monetizar sin que le tiemble la mano.

Y más a sabiendas que eso me cerrará a depender de un navegador que ya solo utilizo a nivel puramente profesional.

________

Este es un ejemplo de los artículos que semanalmente escribo de forma exclusiva para los mecenas de la Comunidad.

Si quieres recibir contenido exclusivo como éste directamente en tu bandeja de correo, revisa las opciones de mecenazgo de esta página.

Articulo exclusivo PabloYglesias