SteamOS, recuperando el control del salón

Esperaba ansioso oír las palabras de Valve sobre el futuro de la compañía, y no me han defraudado ni un poco. SteamOS (EN) es una apuesta de futuro con mucho potencial, mucho mejor que la supuesta SteamBox (ES) de la que tanto se hablaba.

SteamOS

Y es que va acorde con las tendencias que durante este último año he ido colgando por el blog, y que me hacen pensar que detrás de la gran compañía de videojuegos, hay auténticos gurús tecnológicos.

Metiéndonos en el tema, SteamOS no es más que una distribución de Linux enfocada a la reproducción de contenido. Un linux capado que hace exactamente lo que esperas que haga, ni más ni menos, abstrayéndote de todo lo que un SO puede ofrecerte, y centrando su potencialidad en lo multimedia.

Y es importante señalar que en ningún momento hablo únicamente de videojuegos, ya que todo apunta a que Valve quiere ofrecer la experiencia de un centro multimedia (con el valor añadido de su inmensa gama de productos de ocio, claro está), en donde entran por igual éstos o vídeo y música.

Dicho esto, otra puntualización a considerar: La figura del PC como servidor de contenido. SteamOS es solo una interfaz de streaming de contenido, lo que apunta a que muy seguramente podamos disfrutar de sus características en una Raspberry Pi (como a día de hoy hacemos con XBMC para el streaming de películas y música). Una distribución ligera, cuyo único cometido es reproducir lo que le llega desde el PC, la auténtica cabeza pensante. Una estrategia de la que ya hablamos hace tiempo, y que se transformaba en realidad recientemente con Chromecast.

El objetivo es sencillo: Volver a recuperar el control del salón. Ese espacio central donde hace sus años la caja tonta dominaba, y que ahora sigue estando tal cual (seguramente muchos de vosotros seguís manteniendo la distribución espacial del salón según la posición preferente del device). SteamOS es la apuesta de Valve por hacerse con ese espacio, por ofrecer un servicio a las SmartTV, o volver inteligentes a los televisores convencionales. Un canal para reproducir contenido, para jugar, para ver películas, que serán cargadas desde el PC, ese otro dispositivo que cada día más está quedando emplazado por el auge del Tablet, pero que aún así, sigue oculto en el despacho, en un lateral del salón o en vuestras habitaciones, y que seguramente lo usáis cada vez más para poner música y cada vez menos para lo que en su día fue diseñado.