La niña bonita de la emisión de contenido en streaming

Tenía planteado para hoy la segunda entrega sobre manipulación informativa, pero me parece interesante desplazarla por lo que seguramente sea la noticia del mes, y una de las uniones que darán qué hablar en los próximos años.

streaming

Y es que hora sí, Twitch ha sido comprada por Amazon (EN). 970 millonzejos, ahí es nada. Después del tremendo batacazo que se han metido la mayoría de medios (por no decir todos) hace un mes con el anuncio de la compra por parte de Google (es lo que tiene tomar como oficial los rumores y no esperarse a que los involucrados lo anuncien).

Seguramente durante la jornada irán apareciendo miles de artículos en referencia a las posibles estrategias que han llevado a Amazon y a Twitch a aliarse, pero resaltaría varios puntos que seguramente marquen un nuevo frente en la industria del contenido:

  • Amazon gana un canal de vanguardia para posicionarse en el nuevo mercado de información en tiempo real. Un mercado del que sin duda no es un partner potente, y que consigue gracias a la compra una situación preferente. Sobre el gran handicap que tiene ahora la empresa de Bezos, un servidor señalaría el encontrar la manera de monetizar un servicio como este, dirigido ahora mismo a un público complicado (el de los gamers), y quizás expandir el target para cubrir muchos otros sectores.
  • Twitch es la gran ganadora. Con la compra, se asegura una escalabilidad virtualmente ilimitada, y el seguir operando por su cuenta (Amazon así lo ha dejado claro desde un momento).
  • Google (o Microsoft, o Yahoo, o Apple, o …) han perdido una de las grandes promesas del contenido. De haber sido real la compra por parte de Google, estaríamos hablando de LA EMPRESA con mayúsculas que gestionaría el contenido audiovisual del futuro. Para Microsoft el asegurarse una herramienta estratégica para el éxito de xBox. De Yahoo, el haber encontrado ese amigo que tanto parece estar buscando para hacer la competencia a Youtube. Y Apple, u otros gigantes del sector, el meterse en la industria con buen pie. No ha sido así.

Y me parece una de las compras más importantes del año (la pondría por encima de ese Oculus Rift en Facebook sin dudarlo un ápice) ya que es el primer servicio que de verdad triunfa en el sector de contenido en streaming. Por primera vez en una década, tenemos un servicio que podría hacer frente a Google, con un Youtube que es amo y señor de la difusión en diferido, pero que deja mucho que desear en el directo.

Google Glass, como apuntaba recientemente Eric Burns (EN), CTO de Panopto (plataforma de contenido), viene con esa idea. La de democratizar el streaming y adentrarse en el ámbito personal/profesional. El que cualquiera pueda grabar sin apenas conocimientos lo que está ocurriendo y colgarlo de internet. El vídeo en bruto con una calidad aceptable, sin posproducción. El compartir experiencias en tiempo real con gente de diferentes países.

Lo decía ya hace más de un año: El vídeo es la niña bonita del contenido, y el streaming en directo la niña bonita de las emisiones de vídeo. Twitch cuenta con la infraestructura. Ahora con la escalabilidad asegurada. Faltaría por ver si es capaz de replicar su éxito en el mundo del videojuego a otros ámbitos.

¿Qué problemas se van a encontrar en el camino? Sin duda alguna señalaría la analítica del contenido audiovisual como frente más complejo a solucionar. A día de hoy, la “inteligencia” en materia de búsquedas de vídeo se basa en el pobre análisis de los metadatos del mismo, unido al texto que le acompaña (título, descripción, etiquetas,…) y si eso al conocimiento sobre la identidad del creador (historial de vídeos publicados, consultas, hábitos,…).

Hay algunas tecnologías que apuntan a un futuro más “inteligente”. Sistemas de OCR (reconocimiento óptico de carácteres) como el que desde hace relativamente poco está empezando a usar Google para conocer los números de portales y las calles en Google Maps (y no me refiero al re-captcha), o los ASR (reconocimiento automático del habla) como el que Microsoft parece estar implementando en Skype. Pero a años luz del análisis en tiempo real de un vídeo en todo caso.

¿Qué por qué es esto importante? La respuesta rápida es que es necesario para facilitar la búsqueda en directorios de contenido audiovisual (¿cuántas veces ha buscado en Youtube algo muy específico y se ha encontrado navegando entre vídeo y vídeo dándole al scroll para ver si era lo que buscaba?). Y la segunda, quizás menos obvia, es el potencial del vídeo como herramienta de información aumentada automatizada. El poder procesar el conocimiento intrínseco de un vídeo yendo más allá de los metadatos y sin necesidad de tener a analistas consumiendo contenido continuamente.

Quien consiga esto lideará el sector del contenido (fíjese que hablo de contenido en general, incluyendo podcast, blogs o periódicos). Así que ¡que empiece el juego!