Evolución de los hábitos de consumo de información en la red

Me ha llamado poderosamente la atención el reporte interno de The New York Times (EN) que se filtraba recientemente, y en el que aseguran haber perdido casi la mitad de visitas en su página principal.

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El principal motor de este cambio de tendencia, a mi punto de vista, es que la entrada a la información, con el auge de las TIC, se ha vuelto más inmediata, más proactiva. Algo que un medio de tanta calidad como NYT debería haber predicho de antemano.

El periódico digital es un calco (actualizado) de la versión en papel. Un acierto en cuanto a diseño web (recientemente hablaba de otro periódico que también imponía algunos tips verdaderamente revolucionarios), pero profundamente enfocado (y cuidado, no de forma trivial) en ganar adeptos entre todo ese sector de la sociedad que antes disfrutaba del desayuno con el periódico aún caliente en las manos, y ahora lo hace frente a la pantalla de una tablet.

El problema viene cuando ese sector de la sociedad empieza a menguar, y las nuevas generaciones, que no hemos consumido diariamente el periódico de papel (salvando esos viajes en metro), accedemos a la información de manera directa, sin interés alguno por la recopilación de titulares del portal.

Así, un negocio que en la imprenta funcionaba a la perfección (la primera página como elemento más importante del producto, y por ende, de la monetización) pierde fuelle en un medio como el tercer entorno, que no sigue patrones de lectura pasiva.

El consumo de contenido se hace de forma sistemática, segmentado externamente, y apoyado por el factor social de recomendación. Accedemos a la noticia, y no al medio. Leemos en diagonal y somos profundamente más críticos.

Son razones más que suficientes para entender cómo Buzzfeed recibe tres veces más de visitas de usuarios de Facebook que de Google, o cómo alrededor del 60% de las visitas a periódicos (por mucho que le joda al lobby de AEDE) proviene de Google News, que para colmo hace de intermediario y no tiene negocio tras de sí.

La solución a ese malestar de la industria pasa por enfocar recursos en las páginas de contenido, sin molestar al usuario, y obviar (o al menos reducir el impacto en el negocio) de la home. La suma de muchos pocos, que dirían por ahí, frente al Todo en uno que tan bien les ha funcionado en la antigüedad.

Y entiendo que es difícil encontrar el punto medio, y hacer entrar a razón a los clientes (las empresas publicitadas) que ahora lo que vende no está en la primera página, sino en el resto.