Experiencia de usuario frente a funcionalidad: el caso de WordPress

Leía en el día de ayer la crítica (EN) de James Farmer, CEO de WPMU Dev, respecto a la poca evolución de este gestor de contenido en la batalla por la simplificación de funcionalidades, y me entraron ganas de hablar sobre el tema.

Wordpress Logo

Según Farmer, WordPress, el que es hoy en día el CMS más usado para creación y gestión de páginas web, se está quedando atrás. Y no lo hace precisamente en funcionalidades, ya que para eso cuenta con una de las comunidades más grandes (y económicamente más saneadas (EN)) del software libre, sino en facilidad de uso.

Este blog está desarrollado en WordPress, y un servidor escribe semanalmente en otro de Blogger. El caso es que la diferencia de pasos desde que pones las manos encima del teclado hasta que la publicación está online es simplemente arrolladora. Calculo que de media escribir un artículo de los míos en WordPress (descontando el tiempo de búsqueda de información, elección del tema y tal) es de una hora. Si esto mismo lo hago en Blogger, me llevaría tranquilamente quince minutos menos.

Usar WordPress significa tener la posibilidad de gestionar todas y cada una de las funciones que se te puedan ocurrir (desde SEO, hasta estilo de contenido, distribución, socialización,…), desde la publicación de artículos hasta el control de todas las facetas adyacentes. Además, y aquí pocos me pueden llevar la contraria, WordPress ha evolucionado desde un CMS de gestión de blogs a un CMS adaptativo a casi cualquier proyecto que se nos ocurra (tienda digital, portal corporativo, foro, intranet,…).

Pero por el camino ha perdido esa agilidad que esta nueva de generación de CMS livianos (véase Ghost o Medium) sí cuenta. El para qué quiero yo tanto que escribía ya hace una temporada larga: El llegar a tu página, tener una interfaz limpia y minimalista, y únicamente tener que poner el título y el texto, que el resto vendrá solo.

Tampoco se puede decir que Automatic (la empresa detrás de WordPress) no esté por la labor de ayudar. En este último año hemos visto como la interfaz pasaba a ser casi 100% operativa en dispositivos móviles (sí, ha tardado lo suyo), y han apostado por un aspecto más visual dirigido inequívocamente al salto de pantallas táctiles. Además, me gustaría recordar que frente a otros CMS como Drupal o Joomla, WordPress asegura la compatibilidad entre diferentes versiones. Una característica que nos permite poder actualizar la página con la casi certeza que todos los plugins y temas instalados seguirán funcionando. Para ello, únicamente cambian en cada versión entre un 10% y 15% del código, de forma que da tiempo a esa inmensa comunidad de desarrolladores a modificar sus proyectos para que el usuario final se encuentre con el menor número posible de problemas.

La dudas por tanto serían si querríamos sacrificar funcionalidades a favor de experiencia de uso. Si el haber apostado por PHP como lenguaje de desarrollo traerá problemas en el futuro (mucha gente pide que den el paso a JavaScript). Si esto acabará por menguar el entramado de empresas que viven gracias a servicios externos a WordPress (desarrolladores de plugins, consultoras, proveedores de hosting,…). Y por último, si llegará el día en el los que utilizamos con asiduidad esta herramienta acabemos por migrar a otra de nueva generación.

Desconozco si todo esto tendrá suficiente peso en el futuro. Pero por ahora las cosas han ido a pedir de boca, y es de esperar que sigan subiendo, al menos en los próximos años.

 

Edit a día 2 de Julio del 2014: Si antes hablo… Parece que WordPress está detrás de una interfaz de publicación front-end (EN), y que previsiblemente llegue con la actualización de Agosto. Esperemos que así sea.