Vlog viaje a la #Build2015 de Microsoft en San Francisco

vlog San Francisco Build

Ha costado, pero al final ya ha salido del horno el vlog del viaje a San Francisco que hice con los chicos de Microsoft.

El martes publicaba la crónica del evento, junto con el hangout que grabamos el último día desde el Moscone Center, y el miércoles, hacía lo propio en el blog de SocialBrains, centrándome más en la parte marketiniana (ES) de los de Redmond.

Hoy sábado, y como viene siendo habitual los fines de semana, publico el vlog con la experiencia del viaje, más personal que tecnológica, y en donde me acompañará hasta dentro del que sin duda ha sido el evento más importante de Microsoft en las últimas dos décadas.

Reducir cerca de 3 horas de grabaciones y unos 35 GBs en archivos a escasos 10 minutos, y medio giga de vídeo, ha sido una labor ardua. Pero sarna con gusto no pica, jeje.

Haber tenido la oportunidad de viajar a San Francisco y ser parte de ese momento cumbre en la historia de la tecnología es algo sin duda de agradecer, por lo que aprovecho la ocasión para, de nuevo, darles las gracias a Jorge del Casar y Asier Marqués por acompañarme, a Alejando Campos y Jose Bonín por mostrarse tan cercanos y abrirnos las puertas de su compañía, y en definitiva, a todo el equipo de Evangelist de Microsoft España (Luis Guerrero, Quique Fernández, Juan Manuel Servera,…), que sé que han movido los hilos para que un humilde servidor pudiera vivir esta aventura ¡Muchísimas gracias!

Para esta vez, y puesto que he optado por grabar casi todo con mi nueva cámara con gran angular (cuyo micrófono, como era de esperar, deja muchísimo que desear), he decido jugar más con la voz en off y no tanto con la directa.

Me gustaría que lo viera, y, descontando las oportunas opiniones sobre los temas propios del vídeo (que bien sabe que me encanta que comparta con la comunidad), me dijera si este formato le ha gustado más que el que por ejemplo utilicé en la presentación del Ubuntu Phone.

Son dos filosofías distintas, y al final acabaré quedándome con aquel que mejor feedback tenga. La idea es seguir mejorando para que los vídeos acaben por transmitir todas esas sensaciones que nosotros hemos vivido en directo.

Me gustaría que se sintiera algo más que un simple espectador. Que entienda que esto es gracias a toda la comunidad que hay detrás de este blog. Que un servidor es un mero intermediario.

Y tampoco quiero enrollarme más. Por aquí la obra, que espero disfrute, y por debajo la transcripción, por no perder las costumbres :).

 

Transcripción:

Dicen que una buena aventura debe siempre empezar en un aeropuerto, y como uno de los protagonistas de esta historia es un servidor, empieza en un aeropuerto… de noche. Desconozco que tipo de maldición o vudú hace que todos los vuelos que cojo en Madrid salgan a las 6 de la mañana. Pero al menos esta vez estaba acompañado, y la ocasión lo merecía. La oportunidad de visitar San Francisco, y hacerlo de la mano de los chicos de Microsoft, era única.

Así que ahí estábamos. Asier Marqués, que se escabullía cada vez que veía la cámara, y quien habla, camino a la meca mundial de la tecnología. Entre nuestro destino y nosotros, 14 horas de viaje, con escala en Amsterdam. 

Con una diferencia horaria de 9 horas, disfrutando de la clase turista, que te permite conocer, de cerca, a quien tienes al lado. 14 horas, en las que esperas ansioso a que la azafata de turno fije sus ojos en ti y te pregunte si quieres pollo o verdura. 14 horas para disfrutar de todas esas películas que ya has visto más de una vez. 14 horas para relajarte en esos cómodos asientos y revivir las bonitas experiencias de juegos de última generación. Ayyy, cuánto lo echo de menos…

Llegados a San Francisco, frescos y despejados después del viaje, toca ponerse en ruta hacia el hotel, mapa en mano, como buenos “guiris”. Y de ahí, a sacar las acreditaciones, ya que al día siguiente empezaba la Build, y no queríamos perder la mañana en la cola. Teníamos apenas media tarde para patearnos San Francisco, así que tiramos Market Street hasta al fondo, pensando que llegaríamos a Twin Peaks antes de la cena…Ilusos.

Pero el día no había terminado. Xamarin había preparado una fiesta justo enfrente del Mosconi Center, y hasta allí fuimos a reunirnos con el resto de Españoles. Bebida y comida gratis. Oculus Rift, xBox, y sobre todo, muy buenas conversaciones. ¿Qué más se puede pedir?

Miércoles 29 de Abril del 2015. Empieza la Build. El evento más esperado de las últimas dos décadas. La nueva Microsoft presentaría lo que sería el futuro de la compañía. Y vaya si lo ha hecho.

2 keynotes de varias horas. Cada una un día. La propuesta de una compañía que vuelve a recuperar aquello que en su día la transformó en un gigante. Apoyo a proyectos open source, apuesta por la realidad virtual y aumentada, por los videojuegos, convergencia REAL entre sistemas operativos. Y sobre todo, muchísima ilusión, sabedores que están en el camino correcto.

¿El resto del día? Corriendo de una sala a otra para intentar empaparnos de todas las nuevas tecnologías presentadas en la keynote. Y de muchas otras que ni siquiera pudieron tratar. Charlas, talleres, conferencias, networking. Allí había sitio para todo y para todos. Para hablar de tecnología, sin unilateralidad, sin miedo a reconocer los aciertos de la competencia.

Después del evento, tocaba, como no podía ser de otra forma, irse de fiesta. Y el sitio elegido era perfecto para los asistentes. En plenos Pier de la bahía, un museo de ciencia, en el que hicimos el ganso como solo nosotros sabemos hacerlo.

Y de ahí, al cine, Age of Ultron nos esperaba. Y también unas albóndigas que estaban de muerte. Porque sí, allí en el cine también se comen albóndigas.

Teníamos disponible tan solo una tarde para ver, esta vez sí, San Francisco. Era ahora o nunca, así que nos pusimos en camino.

De los Pier a las zigzagueantes y pendientes calles de la ciudad, pasando por el centro, para acabar en Chinatown. Uno de los barrios chinos más increíbles del mundo occidental. Me quedaron por ver muchas zonas. Eché en falta tener más tiempo para hablar con sus transeúntes. Por empaparme de las costumbres de la costa del Pacífico.

Me voy de San Francisco con ese sabor amargo de no haber tenido tiempo para hacer todo lo que querría haber hecho. Pero si no fuera así, no habría excusa para volver.

San Francisco, nos volveremos a ver. Y Microsoft, muchísimas gracias por la invitación, y seguir por este camino.