Vlog del viaje y presentación del 1er terminal Ubuntu Phone en Londres

¡Buenos días! Aprovecho que estamos a Sábado, y que en unas horas estaré celebrando el Carnaval (sí, aquí en Zaragoza lo celebran el mismo día que San Valentín), para colgar el vlog que grabé la semana pasada con motivo de la invitación para Insiders que Canonical nos hacía a Londres.

PabloYglesias Presentación Ubuntu Phone

Dos días intensos en el que la mayoría disfrutamos como niños. Y todo gracias a una organización magistral que pocas veces había visto en un evento de este estilo.

Todo medido, en su justo lapso de tiempo, y sobre todo, con una cercanía envidiable.

Charlar durante casi media hora con Rodrigo del Campo de BQ sobre temas tan interesantes como la evolución del mercado de la electrónica de consumo, la necesaria pérdida del miedo al fracaso que asola la cultura hispanohablante, la gran cantera tecnológica que tenemos en España, y las dificultades que se encuentra un fabricante a la hora de trabajar desde su tierra.

También tuve oportunidad de compartir algunas puntualizaciones sobre el futuro de Ubuntu Phone con la actual CEO de Canonical, Jane Silber. Una mujer muy pero que muy cercana, que aguantó con una sonrisa en la cara el inglés de Mordor del que escribe.

Porque el evento iba precisamente de eso, de la presentación del primer terminal con Ubuntu Phone del mercado. Y espero haber podido servir de ayuda con el feedback que he recibido tanto de muchos de ustedes como de mi propia experiencia después de estos días de uso.

Resumiendo, y haciendo hincapié en los puntos débiles (los fuertes ya los he dejado más que claros en el análisis que hacíamos este lunes), al sistema le falta solucionar un bug en alguno de los procesos que hace que la batería en reposo se consuma alarmantemente. Este tipo de problemas los ha sufrido Android e iOS en no menos de una ocasión, y es cuestión de dedicarle algún tiempo en las pruebas de test que tendrá implantadas la compañía, localizar el proceso o procesos que están continuamente en acción (¿quizás la búsqueda de antena?) y fixearlo.

También echo de menos una configuración o ajustes avanzados en el navegador. Como nos comentaba un lector en el artículo del análisis, Ubuntu Phone usa Oxide con la interfaz de Chromium. De ahí que los servicios de internet identifiquen al terminal como un Android Kit Kat con Chromim, y posiblemente también la razón de que no tenga accesible aún ningún tipo de ajuste. Y los hay básicos, como aquellos que afectan a la privacidad (borrado de cookies y archivos) o el modo escritorio, que podría ser una alternativa para todos aquellos que quieren sí o sí WhatsApp en el móvil.

Porque este es el principal problema. La falta de apps. Aquí la posibilidad de crear webapps juega a su favor (y en el de otros SO móviles como WP, Firefox OS y CIA), que juntos hacemos cada vez más presión, pero acabamos en el típico pez que se muerde la cola de la informática móvil: Los usuarios (del primer mundo) tienden a comprar dispositivos Android/iOS/WP ya que se aseguran un surtido de apps más o menos aceptable, y la comunidad de desarrolladores no pone mayor esfuerzo porque aún no hay el volumen de usuarios necesario.

Es difícil salir de este ciclo. ¿Qué podría romperlo? Que acabaran por conseguir la verdadera convergencia escritorio/móvil, al menos en el mundo apps. Que el market de Ubuntu fuera el market de Ubuntu Phone, como está hoy en día empezando a hacer Microsoft.

Eso, unido al hecho de que en el mundo escritorio, Ubuntu es el OS X de Linux (es el Linux más adaptado para el usuario medio, con una experiencia de usuario cercana a lo que estamos acostumbrados en estos dispositivos), y a que Linux cobra cada día más protagonismo en sectores como el de la enseñanza o la administración pública, podría ser el caldo de cultivo perfecto para arrebatar un porcentaje significativo de mercado en los dos frentes.

¿Por lo demás? Me voy con que la primera iteración de Ubuntu Phone es aceptable. Ya hubieran querido Android o iOS tener un producto así en su día… Pero les queda un duro trabajo. Ganarse a la sociedad en un entorno (el digital) que como bien sabe, favorece los monopolios o duopolios.

Aquí el vídeo. Espero que lo disfrute: