VOX y las listas de difusión de WhatsApp: Sobre los límites de la exposición informativa

vox lista difusion

El lunes, comentando con un compañero el debate de los principales partidos políticos que se presentan el 28A, surgió, como cabría esperar, el tema de Vox y la decisión de que no pudieran participar.

Sobra decir que quien escribe no es simpatizante de la formación de Abascal, pero si me lo preguntan, creo que a sabiendas de que como mínimo van a tener una representación interesante de aquí en adelante, lo suyo era que les pudiéramos haber oído defender su propuesta. Que, de hecho, la negativa de la Junta Electoral Central, y pese a que el caso sea distinto del de las últimas elecciones (no, Podemos y Ciudadanos pudieron estar en el debate de aquel entonces porque a diferencia de Vox sí se estaban cumpliendo los criterios para ello) les ha permitido una vez más posicionarse como las víctimas. Los censurados. Algo que de seguro les dará unos cuantos votos extra.

El caso, y dejando de lado el tema puramente político, es que mi compañero me enlazaba a una pieza de hace ya unos meses de El Confidencial donde hablaban del «Arma Secreta de Vox« (ES), que no era más hacer un buen marketing de contenido en canales tan habitualmente utilizados como WhatsApp.

Nada, de nuevo, que no hayan hecho ya Podemos o Ciudadanos, que de esto de las redes ya sabían un poquito hace unos años. Y nada que les suene a chino a los partidos tradicionales, que tienen dinero suficiente para contratar a expertos extranjeros que les ayuden con las campañas.

Es, sin embargo, en la decisión de cómo implementar la campaña lo que me ha sorprendido, y solo saco dos conclusiones al respecto:

  • No son conscientes del ámbito de exposición informativa de la herramienta: Lo cual dudo, sinceramente, que detrás de la campaña de Abascal están varios grandes estudios y fortunas que han ayudado a posicionar a Trump en la Casa Blanca.
  • Entra dentro de la estrategia de la formación: Inflando de paso los datos y aparentando que fue un error para que la bola se haga más grande de lo que realmente acabará siendo.

Cómo funciona el sistema de Alertas de VOX vía WhatsApp

Básicamente llevan desde junio del año pasado lanzando campañas en diferentes canales (su web, por supuesto, pero también por redes sociales, sobre todo en formato publicitario) ofreciendo la posibilidad de que cualquier interesado se suscriba a una lista de difusión de WhatsApp.

Y para ello redirigen a una página como la que puedes ver justo en la imagen que acompaña este artículo, en la que te informan de que para entrar en la lista tendrás que enviar un mensaje a un número de teléfono.

Hasta aquí todo normal. La cuestión es que para facilitarle el trabajo al interesado, te ofrecen hacer esto mediante un enlace que llama a la API de WhatsApp y que envía el siguiente texto:

Quiero entrar en la lista de difusión de alertas de VOX y recibir las últimas novedades (para recibir los mensajes correctamente, será obligatorio que guardes este número XXXXXX en tu agenda telefónica).

Recomendándote además que agregues su número de teléfono a la agenda, por eso de que WhatsApp no entienda que estás haciendo SPAM a mucha gente y te la acabe borrando.

De nuevo, nada de «arma secreta». Un servidor hace exactamente lo mismo pero con el email marketing y la lista de difusión de esta Comunidad.

Ahora bien, por cómo está diseñada la API de WhatsApp, el texto y el número a enviar se tiene que parametrizar mediante una petición GET, lo que deja una URL que es de todo menos amigable:

https://api.whatsapp.com/send?phone=XXXXXXX&text=Quiero%20entrar%20en%20la%20lista%20de%20difusi%C3%B3n%20de%20alertas%20de%20VOX%20y%20recibir%20las%20%C3%BAltimas%20novedades%20(para%20recibir%20los%20mensajes%20correctamente,%20ser%C3%A1%20obligatorio%20que%20guardes%20este%20n%C3%BAmero%20XXXXXXXX%20en%20tu%20agenda%20telef%C3%B3nica) 

Lo que hace, ya de paso, que sea fácilmente manipulable.

Donde aparece el número de teléfono (las XXXX que he puesto yo para no hacerles publicidad) bien podría poner mi número o el número objetivo, cambiando si quiero el mensaje, y replicando la campaña para engañar a simpatizantes de VOX y dirigirlos hacia listas de difusión que tengan otros fines.

Pero dejando esto de lado (aquí la culpa es de WhatsApp, no de VOX), la cosa es que este enlace no puedes ponerlo de una manera «bonita» en la web, así que como es totalmente normal, VOX ha apostado por utilizar un acortador de enlaces.

Y es en el tipo de acortador donde viene el tema que me preocupa. Porque han utilizado Bit.ly, el mismo, de hecho, que utilizo yo para compartir con un dominio personalizado mis enlaces.

La única diferencia es que mis enlaces no tienen a priori mayor interés para un tercero, mientras que este enlace en particular de VOX sí lo tiene. Vaya que si lo tiene…

VOX bitly

Haciendo un poco de OSINT estadístico al perfil de simpatizante de VOX

Cualquier enlace acortado con Bit.ly arroja a priori unas estadísticas que SON PÚBLICAS tan solo con incluirle un «+» al final del enlace.

Y esto es lo que mostraba el de VOX justo ayer (lo he actualizado lo máximo posible antes de dejarlo preparado para publicación).

  • Han recibido ya algo más de 93.000 clicks desde que empezasen en junio. Y parece que diciembre ha sido el mes más activo, también coincidiendo, como bien señala Chuiso por su canal (ES/gracias por avisar Jose), con que en esta época el banner de suscripción a su lista de difusión estaba en la zona caliente principal de su página (justo arriba).
  • También te dice de dónde vienen los clicks, siendo la mayoría de tráfico directo e email (ergo, campañas de la formación y el boca a boca) e Instagram (seguramente mediante stories y publicidad en Instagram Ads, que es lo que nos permite incluir enlaces).
  • Y como cabría esperar, la mayor parte de clicks vienen dados por gente de España, seguido curiosamente de gente de EEUU y Reino Unido.

En fin, que lo raro de todo esto es que hayan decidido utilizar el acortado gratuito de Bit.ly pudiendo perfectamente haberlo acortado ellos mismos con un dominio personalizado, o mediante herramientas de pago.

Estos datos estadísticos pueden servirle a la competencia para sacar conclusiones sobre el impacto real que tiene la formación de Abascal de cara a las próximas elecciones.

Eso siempre y cuando podamos suponer (ya te digo yo que me parecería raro) que esto lo han hecho por desconocimiento, y que realmente el objetivo no sea que alguien diera con estos datos, inflándolos artificialmente para que parezca que hay más interesados de los que realmente son.

Que otra cosa es que en efecto esos 90.000 sean reales o no, y que los reales se hayan transformado en suscriptores de su lista de difusión. Teniendo en cuenta, como decían en El Confidencial, que cada lista tiene un límite de 256 usuarios, habría que ver cómo se las están arreglando para quizás tener ¿10.000? ¿30.000? suscriptores tirando por lo alto.

Que esto en WhatsApp Business lo hay que hacer a mano, ojo. Aunque vaya, tienen recursos suficientes para que alguien les haya hecho alguna herramienta que, de forma un tanto alegal, automatice todo el proceso :D.

Un ejemplo más de límites de la seguridad del flujo de datos en ecosistemas digitales, tan difíciles de controlar como cabría esperar, y con datos tan sensibles como son los de la preferencia política.