Mi TV Box: ¿Tiene sentido comprar un Android TV teniendo un Chromecast?

Xiaomi Mi TV Box vs Chromecast

Es una pregunta que llevaba tiempo haciéndome. Soy un apasionado del séptimo arte, y aunque consumo muy poca televisión, no puedo decir lo mismo del mundo de las series y las películas.

Por ello, el tener alguna manera de comunicar mi centro multimedia con la pantalla del televisor del salón es un mantra que llevo años intentando perfeccionar, y que desde la llegada del primer Chromecast allá por 2014 se ha vuelto cada vez más fácil.

Así que se lo comenté a los mecenas de la Comunidad, y estuvieron de acuerdo en comprar con el dinero recaudado de dos meses el Xiaomi Mi TV Box, aprovechando, de paso, que estaba en oferta por Gearbest (ES).

Eso sí, lo pedimos a mediados de Enero, y acabamos teniendo problemas con Correos (el paquete llegó hasta la sede de Madrid, y ahí parece que se ha extraviado). Como venía de China y no era algo que me quitara el sueño lo dejé ir pasando hasta que a finales de Marzo me puse en contacto con las dos partes, y después de negociar con los chicos de Gearbest, estuvieron a bien enviarme otro que esta vez sí llegó en las dos semanas esperables.

Xiaomi Mi TV Box

El mundo de Android TV

Xiaomi Mi TV Box es uno más de los múltiples TV Box disponibles en el mercado con Android TV. Y me decidí por él puesto que:

  • En calidad/precio es insuperable: Como suele ocurrir con el resto de dispositivos de Xiaomi, es un éxito asegurado.
  • No incluye ninguna capa de personalización: Lo que viene dentro es Android TV a secas, sin mierdas varias que meten los fabricantes y que generalmente solo hacen que el dispositivo vaya peor.
  • Era la versión internacional: Cuando compras productos asiáticos es importante fijarse en esto. Un Xiaomi Mi TV Box te puede llegar a costar cerca de 50 dólares… en su versión china. Un servidor al menos prefiere pagar un poco más y asegurarse de que todo funciona correctamente en el otro lado del mundo (que venga con Google Play y un conector a corriente internacional, por ejemplo, o en el caso de smartphones, que sea además compatible con la red de nuestro país).
  • Viene con mando y control de voz: Por curioso que parezca no todos lo incluyen, y es un añadido que da funcionalidad y nos evita, al menos en teoría (ya hablaremos más adelante de ello en profundidad), a depender del smartphone.

Sobre su apartado técnico, es el esperable para un dispositivo de este tipo. Android TV 6.0 (la versión de Android dirigida a pantallas), un Quad-core Cortex-A53 con 2GBs de RAM DDR3, 8GBs de almacenamiento y compatible con resoluciones 4k (para quien lo necesite). Es decir, que a día de hoy es más que suficiente para correr cualquier tipo de contenido audiovisual y la amplia mayoría de juegos de estos últimos años (hay que tener en cuenta que Android TV es una versión capada de Android, y por ende, requiere de base muchos menos requisitos que el Android habitual).

Respecto a conectividad, lo justo y necesario: un HDMI 2.0, un USB y conectividad inalámbrica mediante bluetooth y WiFI (compatible también con 5G). Como mucho los más jugones podrían echar en falta otro USB (para colocar dos mandos gaming), pero cierto es que la amplia mayoría de mandos dirigidos a TV Box ya operan bajo bluetooth.

Es compatible, por cierto, con HDR (si el televisor lo permite, claro), y también con DTS y Dolby Digital Plus, por si tenemos un home cinema o alguna estación multimedia instalada en el hogar.

La configuración inicial es terriblemente cómoda siempre y cuando ya tengamos otro dispositivo Android a mano. Básicamente, entrar desde ese dispositivo a una URL específica, agregar un código que estará mostrando el TV Box por pantalla y esperar a que los dos dispositivos se pongan en contacto para pasarse la cuenta de Google y la contraseña de la WiFi. En un par de minutos desde que encendemos el televisor ya habremos acabado el proceso y podemos empezar a utilizarlo.

Respecto a dimensiones, y aunque quizás en la fotografía no lo parezca, ya le digo que estamos hablando de un producto muy pero que muy cuidado. Entra de sobra en la palma de una mano, es muy fino y prácticamente lo vamos a poder colocar donde queramos.

En la siguiente imagen se puede ver la diferencia de tamaño que tiene respecto a un router clásico o un teléfono inalámbrico, ya ni hablemos respecto a un televisor de salón :).

Xiaomi Mi TV Box configuracion inicial

Experiencia de uso de un TV Box frente a Chromecast

Esta es la parte que más me interesaba. Realmente yo estaba ya a gusto con lo que me ofrecía el Chromecast, por lo que quería ver si ese desembolso extra (algo más del doble) tiene sentido.

Por supuesto, hay que partir del conocimiento de que el Chromecast es un mero intermediario entre otro dispositivo (ordenador, tablet o smartphone) y una pantalla. Ni más, ni menos. En el Chromecast no podemos reproducir vídeo o jugar a juegos, solo enviarlos desde otro dispositivo a una pantalla.

Con un TV Box como el de Xiaomi realmente lo que obtenemos es un Chromecast (de hecho cuando el dispositivo está en reposo muestra por pantalla la pantalla de reposo de un Chromecast), y además, un mini-ordenador con un sistema operativo enfocado a ser utilizado en pantallas de televisión. Es decir, que además de poder servir como intermediario, es capaz de reproducir contenido, bien sea incluyéndolo desde un USB (compatible por cierto con formatos 4k, 2k, H.264, H.265 y VP9 Profile-2), mediante un servicio en la nube, o instalándolo en esos 8GBs que tiene de almacenamiento.

El que además se pueda interaccionar mediante mando, y que el mando incluya opción para realizar peticiones vía voz, es un añadido muy a considerar, ya que durante este tiempo me ha resultado verdaderamente cómodo pedirle cosas como “continúa con la última serie que estaba viendo” o “recomiéndame contenido que ver en base a mis gustos”.

Quien está detrás es Google Voice, así que el reconocimiento del español está bastante bien logrado, y será tan exacto en sus respuestas como información tenga de nuestros gustos en la cuenta asociada.

Para los temerosos de la privacidad, por cierto, Google Voice solo se activa si proactivamente nosotros lo activamos, bien sea apretando el botón del mando, bien sea desde la propia interfaz de Android TV.

La experiencia con el mando es simplemente magnífica, y me recuerda muchísimo a la que a día de hoy está ofreciendo Apple con su Apple TV. Tengo en casa también el TV Box de Vodafone, por ejemplo, y esa interfaz, unida al retardo que tiene cada vez que presiono un botón, y a los tiempos de carga pasando de uno a otro elemento, no tienen punto de comparación.

Android TV funciona en el Xiaomi Mi TV tal y como todos esperamos que funcione en un televisor. Que sea lo menos intrusivo y lo más fluido posible. Que en apenas dos o tres clicks ya esté reproduciendo lo que quería, sin tener que navegar por menús terribles y esperar a que todo se cargue.

El resto de experiencia es la esperable de Android. Todo lo que tenemos disponible en Android TV está, al menos en teoría, diseñado para Android TV. Lo que significa que por un lado no tenemos todo el catálogo de Android (habrá unos centenares de aplicaciones), y por otro, se espera que la experiencia sea la adecuada para una pantalla y para un manejo vía mando a distancia.

Y sí, hay casi de todo lo que un usuario podría querer buscar en un Android TV. Las propias apps de Google (Google Music, Google Películas, Youtube…), Netflix, Plex, Twitch, XBMC, decenas de juegos… Sin embargo, y quizás por mis necesidades específicas, he echado en falta dos aplicaciones que para mi uso serían muy necesarias: HBO España y Amazon Prime Video.

La primera porque HBO aún no la ha sacado. La segunda porque a Amazon, siguiendo su estrategia habitual, no le ha dado la gana de desarrollarla. No es culpa por tanto ni de Google ni de Xiaomi, pero me obliga a tener que seguir dependiendo del smartphone (para enviar contenido de HBO al TV Box) y del ordenador (para el contenido de Amazon Prime Video).

Lo primero quiero pensar que es cuestión de tiempo que se solvente, tan pronto la masa de usuarios de HBO España sea suficiente como para que la compañía de el paso y adapte su versión de Android para Android TV. La segunda ya le digo que, a no ser que cambien las cosas, no la vamos a ver jamás. Ya bastante que se han dignado los de Seattle a sacar una versión para Android que, para joder, ni siquiera tiene compatibilidad con Chromecast. Business is business, ya sabe.

Pero salvando eso, por supuesto, sí vamos a tener XBMC, Plex, VLC y el resto de centros multimedia esperables, así como Netflix, que a fin de cuentas es el servicio de streaming de contenido audiovisual que más usuarios atesora.

He estado probando tanto Plex (tirando del servidor que tengo montado en mi iMac) como Netflix, y por supuesto, la experiencia de uso es sencilla y llanamente magnífica. A años luz del TV Box típico de las operadoras, y sensiblemente mejor que hacerlo mediante mirroring desde el móvil.

Xiaomi Mi TV Box uso

Falta que hablemos de los videojuegos, y es que creo que puede ser el principal detonante de cara a decidirse por un TV Box o un Chromecast.

El catálogo es bajo (calculo que habrá un centenar de títulos disponible, aunque seguramente haya más que no aparecen en el primer golpe de vista), pero me ha sorprendido encontrarme títulos más que solventes como This War Of Mine o Valiant Hearts que entiendo han sido portados de la versión de PC.

Por supuesto, el catálogo de juegos gratuitos se reduce considerablemente (más o menos la mitad), y aún se reduce más si no tenemos un mando de gaming con el que jugarlo.

Pero, presuponiendo que este mundo nos interesa, y que no podemos/queremos agenciarnos una consola tradicional, lo cierto es que bien puede hacer el apaño. Habría que comprar un par de mandos bluetooth (desde 12 dólares (EN) tenemos mucho catálogo donde elegir), y de pronto estamos ante un centro multimedia que de paso nos puede alegrar una tarde con amigos.

Xiaomi Mi TV Box conectada

En definitiva

El quid de la cuestión, bajo mi humilde opinión, está en decidir si lo que buscamos es únicamente un intermediario para reproducir contenido, o si además esperamos que el dispositivo sea capaz de ofrecernos funcionalidades extra, como el tema de los videojuegos o la reproducción directamente desde un USB.

Y ya de paso, si los servicios que utilizamos tienen o no versión compatible con Android TV.

¿Merece la pena un Android TV frente a lo que ya nos ofrece un Chromecast?

Sí, porque…

  • La experiencia está más cuidada: Está claro que es mucho más cómodo moverse por la propia interfaz del televisor con un mando que tener que hacerlo desde otro dispositivo.
  • Buscamos algo más que un simple intermediario de contenido: Xiaomi TV Box es un ordenador con Android TV, y por tanto, puede funcionar tanto como mirroring como como ordenador. Chromecast es solo un dispositivo de mirroring, solo reproduce lo que otro dispositivo le envía.
  • Queremos además una videoconsola de salón low-cost: Aquí hay poco más que añadir. El Chromecast no sirve para jugar. Si buscamos algo así, hay que tirarse sí o sí a por un TV Box.

No, porque…

  • No me importa tener que utilizar el smartphone además del mando de la tele: El que no haya aún app para Android TV de HBO España y de Amazon Prime Video hace que siga dependiendo del smartphone y del ordenador para enviar contenido mediante mirroring. Con peor experiencia de usuario, pero es que a día de hoy no hay alternativa si dependes de estos servicios específicos.
  • El aspecto económico es determinante: Por lo que vale el Xiaomi Mi TV me compro dos Chromecast, y así tengo uno en el salón y otro en la habitación… Chromecast es más barato, pero es que no ofrece ni de lejos toda la funcionalidad que ofrece un TV Box. Si el presupuesto es reducido, Chromecast debería ser la elección.

¿Me he dejado algo? Por aquí me tiene para resolver cualquier duda.

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El Xiaomi Mi TV Box International Edition lo he comprado en Gearbest por 73,02$ (ES) con el dinero recaudado por la Comunidad, y será sorteado estos días entre todos los miembros.

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