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Habemus nuevo concepto en esto de los derroteros digitales.
Uno que viene con fuerza, con ganas de desterrar parte del sinsentido que tenía otro de estos palabros de Internet: el SPAM.
Como bien sabes, hablamos de SPAM cuando nos referimos a ese contenido, generalmente invasivo (enviado directamente a nuestra bandeja de correo, comentarios en publicaciones o mediante mensajes privados en redes sociales) que suele estar automatizado (aunque no es estrictamente necesario que así sea), que se envía masiva e indiscriminadamente, con el único objetivo de «vender» algo. Una idea, un producto, un enlace, lo que sea.
El Internet de nuestra época es pasto de las mecánicas de SPAM, generalmente con el objetivo de estafar y/o de intentar arañar algunas ventas o algunos clicks en absurdas campañas de marketing.
Una lacra para la productividad, y ya de paso, para la propia usabilidad de la red de redes.
Pues bien.
Frente al SPAM, el SLOP
Con la llegada de las IAs generativas, ha empezado a cobrar fuerza otro concepto, primo hermano del SPAM: el SLOP.
¿Y qué es el slop, te preguntarás?
Pues, básicamente, es SPAM generado por IAs.
Es decir, hablamos de SLOP cuando nos referimos a todos esos nuevos contenidos creados por herramientas de IA y publicados en la Red que intentan hacerse pasar por haber sido escritos/dichos por un ser humano, que buscan por tanto que confiemos en su contenido, generalmente para colarnos un enlace de afiliados o simplemente para monetizar por publicidad, y que, por razones obvias, no aportan absolutamente nada.
Es, por tanto, la evolución del trabajo de los nicheros.
Esos «profesionales» que se encargan de generar contenido en Internet con el único fin de monetizarlo, y que para ello, recurrían antiguamente a subcontratar a copys el contenido (dame 700 palabras sobre esta freidora de aire) y ahora hacen lo mismo, pero ahorrándose al intermediario de carne y hueso.
Una verdadera lacra, como ya expliqué, para el buen funcionamiento de Internet, habida cuenta de que con sus conocimientos, suelen conseguir colar entre los primeros resultados de las búsquedas contenido que es, hablando mal y pronto, una puta mierda.
Que no aporta nada. Que no enseña nada.
Pero que puede engañar a los visitantes, y hacerles creer que lo que está leyendo o viendo es una reseña real, de una persona con conocimiento de lo que habla.
Las IAs como herramientas de productividad
El auge de los sistemas de generación de contenido automatizado con IA ha democratizado este tipo de tácticas.
Y esto es un problema para todos nosotros.
¿Que por qué?
Pues porque, como ya expliqué en su día, lo suyo es que aprovechemos el infinito potencial que tienen estas herramientas para facilitarnos la vida, no para delegar nuestro trabajo.
Me explico:
Recientemente he estado grabando bastante contenido para el podcast.
Y en dos de esos futuros episodios, he usado ChatGPT para ayudarme con la creación del guión,
- En uno de los casos, el guión del podcast (que en primera instancia iba a ser un artículo tutorial para esta página, pero luego, viendo el potencial, me ha parecido interesante transformarlo en videopodcast) me lo habrá hecho ChatGPT a un, digamos 70%.
- Y en el segundo, posiblemente me ha ayudado en un 30%.
¿Cómo ha sido el modo de uso de ChatGPT?
Pues muy fácil:
En vez de simplemente pedirle que me haga un guión para un podcast que va sobre tal cosa, yo ya le pasé en el prompt absolutamente todo lo que tenía que contar.
Es decir, que era yo quien le daba ya la información (el prompt tenía en ambos casos cerca de 500 palabras), y lo que buscaba por tanto en la herramienta es que lo estructurase, y con ello, me devolviera una base en la que ya luego, yo pasaría para darle mi toque, maquetarla e incluir las ya habituales coletillas, enlaces y demás gags que suelo meter en mi contenido.
Fíjate por tanto que en esta iteración, la IA cubre un objetivo específico (ahorrar tiempo a la hora de escribir el contenido) dentro de una serie de etapas en las que el creador de contenido es quien las lidera.
El resultado son dos podcast en los que, de haber a no haber usado la IA para ayudarme, me habré ahorrado apenas unos 10 o 20 minutos. Que en un proceso como el que es la creación de un videopodcast (de media me lleva alrededor de 3 horas entre escribir, grabar, montar y publicar, sin contar, por supuesto, el tiempo de investigación previo), es de agradecer, pero sin lugar a dudas no supone una diferencia crítica.
Las IAs como herramientas para generar mierda
Por contra, estos SEOs que utilizan la IA simplemente para que les genere el contenido con el que inundar de mierda Internet llegan incluso a automatizar la creación de dicho contenido, de manera que es la propia IA quien está a los mandos.
Sin supervisión.
Ella genera y publica el contenido. Le inyectan tráfico mediante herramientas de pago, generan enlaces externos mediante otras herramientas de pago, y con ello, van consiguiendo que dicho contenido, que ningún humano ha revisado, y que por tanto, probablemente ni tan siquiera tenga sentido y/o cometa errores graves de concepto, acabe bien posicionado en las búsquedas.
No porque aporte valor, sino porque aprovecha las debilidades del sistema de posicionamiento de los buscadores.
Búsquedas desde las que llegarán usuarios con intención de conocer la opinión de otra persona que ha probado, presumiblemente, ese producto o servicio. Que leerán o verán dicho contenido, y que de forma engañosa, puede que acaben comprándolo.
Conclusiones
Lo puedes vender, entonces, como lo que quieras.
Pero esto, para mi, es mentir.
Es exactamente lo mismo que hacen los cibercriminales con sus campañas de fraude.
Le estás haciendo pensar al usuario que está consumiendo contenido generado por otra persona, cuando no es así.
Y además, te estás lucrando con ello.
De ahí que tenga sentido definirlo como se merece:
No es SPAM.
Es SLOP.
Y sigue siendo igual de dañino.
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