
Sofía Pérez, periodista de Newtral.es, me escribía hace ya unas semanas, en medio de mi viaje por el Mar del Norte, por si podría pasarles unas palabras explicando qué es el cebel-baiting.
Al estar en «vacaciones» (o lo más parecido que podemos tener los que tenemos negocios) le pedí unos días para poder redactarle algo.
Esto fue lo que les acabé enviando, y al final del artículo te enlazo a lo que acabó publicando el medio.
Hay un tipo de fraude que lleva años creciendo en silencio y que, sin embargo, sigue pillando por sorpresa a miles de personas cada mes. Se llama celeb-baiting —o estafa publicitaria con gancho de celebridad— y su mecánica es tan sencilla como devastadora: los ciberdelincuentes utilizan la imagen, el nombre o la voz de una persona famosa, un medio de comunicación de referencia o un influencer reconocido sin su consentimiento para dar credibilidad a un fraude y capturar víctimas que jamás habrían caído en una estafa anónima.
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Qué es exactamente el celeb-baiting
El término celeb-baiting (literalmente «cebo de celebridad») describe el uso fraudulento de la identidad, imagen o autoridad de una figura pública para engañar a terceros. Esto incluye desde anuncios falsos en redes sociales donde aparece el presentador de un programa de televisión recomendando una inversión milagrosa, hasta vídeos deepfake con la voz clonada de un empresario conocido animando a meter dinero en una plataforma que no existe.
El fraude funciona precisamente porque explota un sesgo cognitivo muy humano: tendemos a confiar en aquello que reconocemos.
Si un rostro familiar nos recomienda algo, bajamos la guardia.
Y eso no es ninguna casualidad: los atacantes conocen perfectamente cómo los sesgos cognitivos (especialmente el de autoridad) son la materia prima de cualquier campaña de phishing o fraude digital. El celeb-baiting es, en esencia, la versión más sofisticada de ese mismo mecanismo.
Lo más perverso del asunto es que la víctima principal del engaño no es solo quien pierde el dinero: también lo es la persona cuya imagen ha sido secuestrada. Nadie le ha pedido permiso. Nadie le ha avisado. Y sin embargo, de repente, miles de personas creen que está recomendando un bróker fraudulento, una criptomoneda inexistente o un producto milagro que no ha tocado en su vida.
Cómo lo expliqué en la RootedCon 2026
Este año tuve el privilegio de subir al escenario de RootedCon 2026, el mayor evento de ciberseguridad de España, para hablar precisamente de esto. En mi charla «Influencers bajo ataque: Anatomía de un hackeo digital», desgrané ante la comunidad de ciberseguridad cómo los ciberdelincuentes están poniendo en jaque a creadores de contenido, youtubers, streamers y figuras públicas mediante técnicas cada vez más refinadas. El equipo de CyberBrainers también publicó una crónica detallada de lo que ocurrió ese día sobre el escenario.
En esa charla mostré casos reales: desde el intento de ataque que sufrí yo mismo con una falsa colaboración del videojuego Genshin Impact —un email que ofrecía 1.500 dólares por una promoción sencilla y que derivaba en un ZIP con ejecutable malicioso—, hasta el caso de una youtuber que perdió su canal de 350.000 suscriptores tras descargar un supuesto «documento legal» de YouTube. Los atacantes tomaron el control del canal, cambiaron la imagen de perfil, el nombre y todos los vídeos, y lo usaron para directos fraudulentos en los que engañaron a miles de seguidores.
Analicé en profundidad también, hace ya unos años, en otro artículo, cómo hackean a influencers y creadores de contenido mediante estas técnicas, y los patrones son sistemáticamente los mismos, por si quieres revisarlo para preparar la pieza.
El celeb-baiting es, por tanto, la evolución lógica de esa misma lógica criminal: si hackear una cuenta da acceso a la audiencia de alguien, ¿por qué no simplemente falsificar su identidad directamente con IA?
El arsenal tecnológico que hace posible el fraude
Lo que ha cambiado en los últimos años es la accesibilidad de las herramientas.
Te explico:
Clonar la voz de alguien, generar un vídeo falso con su cara o montar un anuncio en el que aparece sin haber estado nunca en ese rodaje ya no requiere presupuestos millonarios.
En CyberBrainers detectamos durante 2025 un aumento del 340% en suplantaciones de identidad utilizando herramientas de generación de imágenes y modelos de voz clonados.
El esquema más habitual del celeb-baiting aplicado a fraudes de inversión funciona así: los atacantes crean un anuncio en Meta Ads o Google Ads usando la imagen de un empresario, un presentador de televisión o un deportista de élite recomendando una plataforma de inversión. En muchos casos, generan incluso tokens de criptomonedas que llevan el nombre del famoso sin su consentimiento, como ocurrió con el supuesto token de Cristiano Ronaldo, cuya capitalización llegó a 143 millones de dólares y se hundió un 98% en minutos después de que los creadores ejecutaran el rug pull.
Además, me parece interesante señalar que Instagram y TikTok, como pude documentar en una investigación publicada este año, llegan incluso a lucrarse directamente con estos anuncios fraudulentos, ya que sus sistemas de revisión publicitaria no son capaces —o no tienen incentivos suficientes— para filtrarlos a tiempo.
La víctima hace clic, llega a una web con apariencia profesional, invierte una pequeña cantidad inicial, obtiene un rendimiento ficticio que la anima a meter más dinero… y en el momento en que intenta retirar, la plataforma desaparece. Ya lo expliqué con detalle al hablar de cómo detectar y evitar fraudes digitales y falsas inversiones con criptomonedas: en 2026, los vídeos deepfake de supuestos directivos o influencers recomendando proyectos «seguros y rentables» son ya el vector de entrada más habitual en este tipo de estafas.
¿Sabías que es posible eliminar tu huella digital de Internet?
Datos personales expuestos sin consentimiento, comentarios difamatorios sobre tí o tu empresa, fotos o vídeos subidos por terceros donde apareces… En Eliminamos Contenido te ayudamos a borrar esa información dañina que hay en Internet de forma rápida y sencilla.
Otras tipologías que secuestran la autoridad ajena
El celeb-baiting no es un fenómeno aislado.
Es parte de un ecosistema más amplio de fraudes que tienen en común el secuestro de la reputación y la autoridad de terceros para ganar credibilidad:
- Hackeo de cuentas en redes sociales: el atacante no necesita falsificar la identidad porque directamente toma el control de la cuenta real. Una vez dentro, usa la audiencia acumulada durante años para difundir estafas cripto, directos fraudulentos o links de phishing. La usurpación de identidad en Instagram y los ataques de inhabilitación de cuentas son las dos caras de un mismo problema: arrebatarte el control de tu audiencia para convertirla en arma.
- Fraude del CEO con deepfakes: crear un vídeo o una llamada falsa suplantando a un directivo de empresa para ejecutar transferencias o extraer información confidencial. Los deepfakes están reescribiendo las reglas de este fraude hasta el punto de que incluso grandes agencias como WPP han estado a punto de caer: los atacantes convocaron una reunión en Teams con voz clonada del CEO y un vídeo de YouTube editado para que pareciera una videollamada en tiempo real.
- Perfiles falsos en LinkedIn: crear un perfil casi idéntico al de un empresario real para contactar a sus clientes, proveedores o empleados con solicitudes fraudulentas. Los perfiles falsos en LinkedIn que dicen trabajar en tu empresa son especialmente dañinos en el entorno B2B, porque la autoridad del cargo convierte cualquier solicitud en aparentemente legítima.
- Timos del equipo de moderación de plataformas: hacerse pasar por el equipo de moderación de Facebook o Instagram para presionar a creadores y empresas con amenazas de cierre de cuenta, obligándoles a entregar credenciales o a pagar por una «verificación» inexistente.
- Fraude de autoridad vía phishing: el phishing que suplanta a medios, proveedores o instituciones reconocidas sigue siendo efectivo precisamente porque el nombre de una empresa o entidad de confianza basta para desactivar el pensamiento crítico.
Todos estos fraudes comparten denominador común: el criminal no construye autoridad propia porque es muy difícil y costoso. La roba. Y lo puede hacer porque las plataformas digitales, a pesar de sus políticas, siguen siendo permisivas con la velocidad a la que se crean y difunden estos contenidos.
El coste real para quienes sufren el secuestro de su imagen
Cuando hablo con clientes en CyberBrainers que han sido víctimas de celeb-baiting, lo primero que les sorprende es la magnitud del daño que una imagen robada puede causar.
No es solo reputacional en abstracto: hay contratos que se rompen, seguidores que dejan de confiar, periodistas que llaman preguntando por «la estafa que estás promoviendo» y familiares que no saben qué creer.
Todo eso ocurre mientras la plataforma que alojaba el anuncio fraudulento lo elimina después de haber generado cientos de miles de impresiones.
El daño está hecho.
Saber qué hacer en caso de haber sido víctima de un fraude o de una suplantación de identidad marca una diferencia enorme, no solo en las posibilidades de recuperación económica, sino en el control del relato. Y eso es tiempo y capital que pocas víctimas tienen a su disposición en los primeros momentos de la crisis.
Qué puedes hacer si detectas que están usando tu imagen
Si eres una figura pública, un empresario, un creador de contenido o simplemente alguien con visibilidad online, y descubres que están usando tu imagen para una estafa, el protocolo básico es:
- Documenta todo antes de actuar: capturas con fecha, URLs, identificadores de anuncios. Borrar antes de documentar es el error más común y el más costoso en sede judicial.
- Denuncia en las plataformas: Meta, Google y TikTok tienen formularios específicos para suplantación de identidad. Son lentos, pero dejan constancia oficial.
- Denuncia ante las autoridades: en España, la Unidad de Investigación Tecnológica (UIT) de la Guardia Civil y el Grupo de Delitos Telemáticos son los organismos competentes. Cuanta más documentación aportes, más viable es la investigación.
- Comunica a tu audiencia de forma proactiva: un mensaje claro explicando que existe una campaña fraudulenta usando tu imagen, y cómo pueden verificar que una comunicación es legítima, puede evitar que muchos seguidores caigan.
- Busca asesoramiento especializado: casos como estos requieren coordinación entre el ámbito legal, el técnico y el comunicativo. En CyberBrainers trabajamos exactamente en esa intersección.
El celeb-baiting no va a desaparecer. Con la IA generativa cada vez más accesible, producir contenido falso con la cara de alguien será más fácil, más barato y más convincente que nunca. La respuesta no puede ser solo reactiva. Tiene que ser estructural: más educación digital, herramientas de verificación, mayor velocidad de respuesta de las plataformas… y más profesionales dispuestos a hablar de esto sin tapujos, en los escenarios que importan.
Por eso subí a RootedCon.
Y por eso sigo escribiendo aquí.
Por aquí tienes la entrevista completa publicada en el medio (ES).
Servicio de asesoramiento a víctimas de fraude
Desde CyberBrainers ofrecemos un servicio de asesoramiento a víctimas de cualquier tipo de fraude cibernético.
Gracias a él, revisamos cada caso por separado, te explicamos qué opciones tienes, y te ofrecemos soporte en aquello que necesites (ayuda legal, asesoramiento técnico para evitar problemas futuros…).
Además, si hay posibilidad de recuperar el dinero robado, te ayudamos con la recuperación.
Si has sido víctima de alguno de estos timos, ponte en contacto con nosotros y revisaremos el caso.