Hace unos días tuve la oportunidad de participar, nuevamente, en el programa Tardear de Telecinco para hablar sobre la evolución de la reputación de Karla Sofía Gascón, la actriz española que ha pasado por una montaña rusa mediática en los últimos meses.
Lo que comenzó como una historia de éxito con su papel en Emilia Pérez, derivó en una crisis reputacional por antiguos tuits polémicos, solo para acabar con una revalorización de su marca personal que pocos esperaban.
Pero, ¿cómo se ha dado este proceso y qué podemos aprender de ello?
De esto hablé en los escasos minutos que tuve en el directo de Telecinco.
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De ser la estrella de Emilia Pérez a la cancelación mediática
Karla Sofía Gascón ya tenía una carrera consolidada en el cine, pero su participación en Emilia Pérez le abrió las puertas a un reconocimiento internacional. Su papel en la película fue aclamado, lo que impulsó su presencia en redes sociales, alcanzando los 190.000 seguidores en Instagram tras el estreno (antes apenas tenía menos de 90.000).
Sin embargo, el éxito se vio opacado cuando resurgieron antiguos tuits de la actriz con mensajes considerados racistas y ofensivos.
El típico caso de «remover la mierda del pasado«.
Hay que tener en cuenta, eso sí, que hablamos de una persona claramente irónica. Pero ya sabes que vivimos en una sociedad de cristal, donde cualquier comentario puede ser sacado de contexto y esos mismos que de seguro han comentado alguna vez alguna atrocidad aún más grave, y quizás incluso de manera seria, son los primeros en lanzar la piedra.
Así pues, la reacción no tardó en llegar: miles de usuarios comenzaron a atacarla en redes, la cancelación fue inmediata y marcas asociadas al proyecto optaron por distanciarse.
Netflix, por ejemplo, eliminó su imagen de los carteles de promoción en EE.UU., evidenciando la presión mediática a la que se enfrentaba.
Vamos, típica situación de una crisis reputacional explosiva.
La caída y el intento de reconstrucción
Ante la avalancha de críticas, Gascón decidió, como tantos otros artistas, cerrar su cuenta en X (antes Twitter), lo que en términos de reputación digital puede ser un arma de doble filo.
Si bien con ello evitó la exposición directa a más ataques, también limitó su capacidad de respuesta y control sobre la narrativa.
Y pocos días después, la actriz emitió un comunicado en el que pedía disculpas por sus comentarios pasados, reconociendo su error y mostrando arrepentimiento.
Pero la pregunta clave era: ¿bastaba con una disculpa para recuperar su imagen pública?
El fenómeno del efecto rebote: de la crisis a la oportunidad
Lo interesante de este caso, y el motivo por el que creí que era importante participar en directo en el programa es que, a pesar de la crisis, la marca personal de Karla Sofía Gascón no solo se ha mantenido, sino que ha crecido.
Tras la polémica, su número de seguidores cayó momentáneamente, pero con el tiempo ha superado las cifras previas al escándalo, alcanzando los 203.000 seguidores en Instagram el día que hice el directo (31 de marzo).
Aquí entra en juego un fenómeno que hemos visto en otras figuras públicas: el efecto rebote reputacional.
Aunque una crisis puede dañar la imagen de una persona, también puede generar un aumento del interés mediático y un nuevo posicionamiento.
Las redes sociales, a fin de cuentas, son altavoces, sobre todo, del contenido conflictivo, ya que es este, lamentablemente, el que más llama la atención.
Y en el caso de Gascón, su historia se ha transformado en un relato de superación y autenticidad, lo que ha generado más atención de la que probablemente habría tenido sin la polémica.
Algo que le viene genial ahora que, precisamente, está dando a conocer su biografía…
El papel de las marcas: ¿ahora prefieren figuras polémicas?
Un punto interesante de discusión es el papel de las marcas en este tipo de crisis.
Tradicionalmente, las empresas han evitado asociarse con figuras envueltas en controversias, pero en la era digital esto no siempre es así. En la actualidad, la polémica genera conversación, y la conversación, visibilidad.
Muchas marcas han aprendido a gestionar las crisis desde una perspectiva más estratégica. En lugar de cortar lazos inmediatamente, algunas empresas optan por esperar y evaluar el impacto real de la controversia en su público objetivo. Si la conversación se inclina a favor de la figura pública en cuestión, lo que podría haber sido un problema se convierte en una oportunidad de marketing.
De hecho, precisamente hace unos días Karla Sofía participaba en un patrocinio con Filmin que usaba un supuesto tweet (falso, ojo) de la actriz para promocionar la llegada de la película a la plataforma.
Lo aclaramos:
— Filmin (@Filmin) March 28, 2025
Ese tweet de Karla Sofía Gascón sobre Filmin nunca ha existido. Se trata de una campaña consensuada con ella. https://t.co/V673lTvSGL
¿Cuándo subirá su caché profesional?
Y todo esto para llegar a la guinda del pastel.
A nivel económico, es probable que el caché de Karla Sofía Gascón experimente un incremento en los próximos meses. La clave está en cómo aproveche esta nueva etapa mediática. Su participación en programas como El Hormiguero y la promoción de su libro Lo que queda de mí refuerzan su posicionamiento y consolidan su narrativa de evolución personal.
Si mantiene el interés del público y logra canalizar la polémica hacia un relato positivo, podríamos ver un incremento en su valor profesional en un plazo de 3 a 6 meses. Productoras y marcas podrían reconsiderar su imagen no solo como una actriz talentosa, sino como una figura capaz de generar impacto mediático.
Por triste que parezca, este mundo es así…
Lo que podemos aprender de este caso
El caso de Karla Sofía Gascón nos deja, por tanto, varias lecciones sobre reputación online.
A saber:
- Las crisis pueden ser oportunidades. Una buena gestión comunicativa puede transformar un problema en una ventaja competitiva.
- El control de la narrativa es clave. Tomar decisiones rápidas, como cerrar cuentas o emitir comunicados de disculpa, debe ser parte de una estrategia bien pensada.
- Las marcas no siempre huyen de la polémica. En algunos casos, figuras «conflictivas» pueden generar más impacto y engagement que aquellas sin conflictos mediáticos.
- El interés público puede traducirse en crecimiento profesional. Si la persona logra mantenerse relevante y capitalizar su visibilidad, su valor en la industria puede aumentar.
En definitiva, la historia de Karla Sofía Gascón nos recuerda que en el mundo digital la reputación no es estática. Una crisis puede marcar el fin de una carrera… o el inicio de una nueva etapa más fuerte y mediática que nunca.