montoya supervivientes influencer

Durante los últimos meses, el nombre de Montoya ha estado presente en todos los medios y redes sociales. Su primera gran aparición televisiva en La Isla de las Tentaciones no solo lo catapultó a la fama, sino que le valió un lugar destacado como fenómeno viral. Un fenómeno que, por supuesto, tuvo su reflejo más evidente en el crecimiento explosivo de sus redes sociales.

Como explicamos en su día en el programa TardeAR de Telecinco, y por el blog de CyberBrainers, pasó de tener unos 60.000 seguidores en Instagram a superar los 700.000 en apenas tres meses. Lo que en el mundo del marketing digital conocemos como una tormenta perfecta: visibilidad masiva en televisión, un momento convertido en meme («Montoya, por favor»), y una audiencia que no solo lo seguía, sino que interactuaba de forma masiva con su contenido.

El Efecto Montoya estaba en marcha.

CyberBrainers montoya crecimiento

(gráficas del crecimiento de las cuentas de Montoya en redes sociales por su paso por LIDLT)

Las 7 de la Semana
Newsletter de negocios digitales, tecnología y seguridad

Imagínate recibir de manera totalmente gratuita este tipo de historias directamente en tu correo.

Te envío cada lunes a las 7am un email con toda la actualidad sobre tecnología, seguridad y negocios digitales.


Pero como todo fenómeno viral, mantener ese nivel de crecimiento y engagement es otro cantar. Y ahí es donde empieza la parte interesante de esta historia.

Otra que nace tras una nueva colaboración con el programa de televisión, que me pidió, nuevamente, que les apoyara con un análisis técnico de lo ocurrido.

El impacto real de Supervivientes en sus redes sociales

Con su reciente participación en Supervivientes, Montoya regresó a la televisión con el listón muy alto. Las expectativas estaban por las nubes: todo el mundo daba por hecho que iba a ganar el reality, y muchos pensaban que eso volvería a disparar su número de seguidores.

Sin embargo, los datos cuentan otra historia.

Desde el inicio del programa hasta su final, su cuenta de Instagram ha pasado de unos 700.000 seguidores a 707.000. Un crecimiento de apenas 7.000 seguidores, que en términos relativos es insignificante si lo comparamos con su primer ascenso meteórico.

Y no solo eso: el engagement en sus publicaciones también ha bajado considerablemente. Mientras que antes veíamos posts que superaban con facilidad los 100.000 me gustas, ahora la mayoría apenas alcanzan cifras destacables, salvo casos puntuales como su última colaboración publicitaria.

engagement montoya últimas publicaciones

(este es el engagement, es decir, el impacto social, que ha tenido la cuenta de Instagram de Montoya en sus últimas 12 publicaciones)

Esto no quiere decir que su popularidad haya desaparecido, pero sí que estamos viendo en directo algo que llevo años explicando a clientes y alumnos: la viralidad es volátil, y el verdadero reto es convertir ese pico de atención en una comunidad sólida y un negocio sostenible.

Las dinámicas de viralización son difíciles de repetir

Una de las principales lecciones que deja el caso Montoya es que la viralidad no se puede programar. Puedes tener una estrategia bien pensada, pero el éxito masivo en redes sociales depende de múltiples factores que escapan a nuestro control: el contexto social, el algoritmo del momento, la respuesta emocional del público e incluso la suerte.

El primer fenómeno viral de Montoya fue orgánico. El personaje sorprendía, sus frases se volvían memes y la conversación se mantenía viva durante semanas.

Pero cuando se repite el formato, y la audiencia ya conoce al personaje, el factor sorpresa desaparece, y con él gran parte del potencial de viralización.

Esto es algo que ocurre con muchísimos influencers y celebridades que alcanzan la fama rápidamente.

El problema no es subir; el problema es mantenerse.

Y eso exige mucho más que apariciones en televisión: exige estrategia, autenticidad y constancia.

¿Ha sido negativa su participación en el programa?

En absoluto. Aunque el crecimiento de seguidores no haya sido tan espectacular como se esperaba, Montoya sigue contando con una comunidad muy amplia, y lo más importante: con la atención de las marcas.

De hecho, tras salir de Supervivientes ha lanzado ya una nueva campaña publicitaria, lo que indica que el interés comercial sigue ahí. Es más, muchas marcas valoran más la estabilidad y la afinidad con el público que el número de seguidores en sí. Y en eso, Montoya tiene todavía mucho que aportar.

promocion montoya rrss

(última promoción realizada en su perfil de Instagram para una marca de estética)

Además, el hecho de haber llegado a la final, aunque no haya ganado, le asegura un nivel de exposición que muy pocos perfiles pueden alcanzar.

En otras palabras: su presencia sigue siendo rentable, aunque no esté en el pico de viralidad que vivió hace unos meses.

De fenómeno viral a marca personal consolidada

Aquí es donde entra el trabajo estratégico. Si Montoya juega bien sus cartas, tiene todas las herramientas para convertirse en un influencer consolidado, más allá del boom televisivo.

Para ello, necesita:

  • Diversificar sus plataformas: no depender solo de Instagram, sino trabajar también TikTok, YouTube o incluso Twitch, según sus fortalezas.
  • Construir una narrativa propia: más allá de los realities, debe ofrecer contenido que conecte con su audiencia y le dé un valor diferencial.
  • Colaborar con marcas afines: priorizar la calidad frente a la cantidad de colaboraciones, manteniendo la coherencia con su imagen.
  • Trabajar su comunidad: responder, escuchar, generar conversación. Convertir seguidores en fans.

Todo esto, por supuesto, requiere una visión a largo plazo. Pero si algo ha demostrado hasta ahora, es que tiene carisma, que sabe jugar en el terreno mediático y que ha aprendido a moverse en el entorno digital.

¿Sabías que es posible eliminar tu huella digital de Internet?

Datos personales expuestos sin consentimiento, comentarios difamatorios sobre tí o tu empresa, fotos o vídeos subidos por terceros donde apareces… En Eliminamos Contenido te ayudamos a borrar esa información dañina que hay en Internet de forma rápida y sencilla.

Lo que Montoya nos enseña sobre presencia digital

Este caso es especialmente interesante para quienes trabajamos en el mundo de la reputación y la presencia digital.

Nos recuerda que:

  • Los números no lo son todo. Puedes tener cientos de miles de seguidores y no generar ventas o campañas. Lo importante es el engagement real y la relación con tu comunidad.
  • La viralidad es una oportunidad, no un modelo de negocio. Sirve para disparar tu visibilidad, pero necesitas una estructura detrás para sostener ese crecimiento.
  • Una buena estrategia digital vale más que un golpe de suerte. Porque el éxito no es subir rápido, sino mantenerse en el tiempo.

Conclusión: Montoya sigue teniendo potencial, pero ahora empieza el trabajo de verdad

La segunda etapa televisiva de Montoya no ha replicado el impacto explosivo de su primera aparición, pero eso no significa que haya sido un paso atrás.

Al contrario: ahora tiene una base sólida sobre la que construir.

A poco que ponga de su parte, su negocio como influencer puede seguir viento en popa y a toda vela. Tiene la comunidad, la visibilidad y el interés de las marcas. Solo necesita trabajar con cabeza, rodearse de los profesionales adecuados y entender que, en el mundo digital, el éxito sostenido es cuestión de estrategia, no de suerte.

Y en eso, desde luego, podemos ayudarle.

consultoria Presencia en Internet