crear web de cero

Hace ya unas cuantas semanas uno de mis profesores de la infancia me contactó por la web contándome que había emprendido junto a su mujer un proyecto, y quería digitalizarlo.

Tenía un presupuesto bastante reducido, pero por supuesto me hizo tanta ilusión que le dije que claro que lo ayudaría, y desde entonces hemos estado dándole forma, terminando hace poco la versión web y a partir de ahora centrándonos en la inversión en publicidad online.

El caso es que cuando entré el proyecto ya contaba con una página web. Una muy sencillita, que cubría casi como mínimo sus necesidades. Pero una web, a fin de cuentas, hecha por una persona que no tenía conocimientos algunos de temas tecnológicos.

Mi profesor se lió un buen día con eso de WordPress, se abrió la página mirando tutoriales y ha ido en estos últimos meses dándole forma hasta que llegó a mi cuando vio que ya poco más podía avanzar sin la ayuda de un profesional.

Y este tipo de historias creo que son el ejemplo perfecto del éxito que ha supuesto la democratización de Internet.

Cómo montar una web en tres simples pasos

Hace tan solo una década algo así hubiera sido directamente imposible de hacer. A lo sumo podías haberte montado un blog en un portal como Blogger. Un espacio en el que contar al resto del mundo lo que quisieras. Pero ni de lejos una web de venta de productos sin ayuda de un desarrollador web.

Hoy en día, sin embargo, se ha democratizado tanto que todavía me sorprendo cuando alguien llega a mis tutoriales de hace ya más de 8 años explicando cómo configurar a bajo nivel una página de WordPress.

Un servidor, que se dedica profesionalmente a esto, ya ni siquiera se lía con con la modificación del fichero WP-config.php o el .htaccess si no es, por supuesto, para proyectos muy específicos o complejos.

Para montar la web normalmente recurro ya a los sistemas automáticos de creación de páginas con los que cuentan la mayoría de hostings. Y luego, a lo sumo, elimino lo que no voy a necesitar (que si algunos plugins y algunas configuraciones que por defecto mete cada hosting) para empezar entonces sí a diseñar la arquitectura web de la página.

Y es que todo el jaleo de conexiones vía FTP/SSH, toqueteos a ficheros y creación y gestión de bases de datos, si bien es importante que se sepa, en la práctica ya no es necesario para empezar a vender tus productos o servicios por internet:

  1. Basta con contratar un hosting barato (ES), o incluso directamente apostar por un servicio autoalojado como wordpress.com o Shopify. Los procesos se han simplificado tanto que básicamente es la misma experiencia que crearse una cuenta en cualquier otro servicio online, con el añadido, si corresponde, de hacer el pago en el proceso final.
  2. Una vez tengemos el hosting, toca hacer la reserva de dominio .es (ES), .com o con la extensión que queramos. De hecho cada vez más proveedores de hosting te incluyen un dominio en el pago del servidor, por lo que este paso realmente ya lo cubres en la mayoría de casos dentro del proceso de contratación anterior. Un dominio que represente la esencia de tu proyecto. Si tienes una marca, pues la marca, y si no buscar una configuración de palabras lo más corta posible y además que sea sencilla de recordar y representativa.
  3. Con el hosting y el dominio ya enlazados entre sí, algo que por cierto antes teníamos que configurar a mano y luego esperar a que se actualizasen las DNS mundiales hasta 72 horas, y que ahora y salvando contados casos se hace de forma automática y casi instantánea, toca montar la web. Y de nuevo, como decía anteriormente, casi todos los hosting ofrecen la autoinstalación de los principales CMS del mercado, estando por supuesto WordPress entre ellos. Le das a instalar WordPress del panel de control del hosting (cPanel suele llamarse), seleccionas el dominio, el nombre de la página, un usuario y una contraseña, y el resto ya te lo hace el propio hosting.

En cosa de 10 minutos pasas de no tener nada a tener ya una web montada

Ahora por supuesto sí toca dedicarle horas en diseñarla como quieres. Pero afortunadamente, y esto es gracias precisamente a esa increíble evolución que han experimentado los sistemas de gestión de contenido online como WordPress, TODO se hace ya desde la propia interfaz, sin tener que tirar una línea de código.

¿Que sabes de HTML5 y quieres conseguir ese plus al que solo se llega programando? Pues adelante, que por supuesto puedes hacerlo. Pero recalco que para tener una web solvente de un negocio, sin tener ni idea de programación ya se puede conseguir una cosa bastante apañada.

Elijes una de las plantillas que tiene WordPress en su marketplace (tanto gratuitas como de pago), y conforme vayas metiéndole funcionalidad a la web, vas instalando los plugins que necesites, que también son o gratuitos o de pago, que se cuentan por millones, y que en líneas generales seguramente ya haya uno que hace justo lo que quieres que haga en tu web.

El resto, por supuesto, es dedicarle tiempo y tener también ganas de mirarte algún tutorial e ir aprendiendo sobre la marcha.

Y sí, es posible que el día de mañana tengas que dar prioridad a tu negocio y dejar la gestión de la parte digital a un profesional que le dará ese plus que necesita el proyecto. Pero es que mientras tanto tu negocio ya lleva tiempo en funcionamiento, y cuando llegue este momento estarás seguramente facturando lo justo y necesario como para que esa inversión no te suponga un verdadero problema.

En fin, que quería dejar por aquí esta reflexión.

Los que estamos envueltos en el día a día con las nuevas tecnologías a veces obviamos cómo en tan poco tiempo ha cambiado tanto el ecosistema. En algo que sin lugar a dudas ha sido a mejor.

Y quién me iba a decir a mi que 17 años más tarde volvería a estar en contacto con este hombre al que en parte le debo lo que soy en la actualidad… Todo gracias al «milagro» que ha supuesto Internet: Ese trabajo de millones de anónimos por aportar y poco a poco democratizar el tercer entorno.