La semana pasada hablábamos por un artículo exclusivo para los mecenas de cómo en estos últimos años la tendencia de consumo informativo había cambiado hasta el punto de que las redes sociales ya superaban en un 2% a los periódicos como método informativo de la sociedad.

En él, mostraba diferentes gráficas segmentadas por edades y perfiles demográficos que bien merece, como algunos me señalasteis por privado, un estudio más en profundidad.

Pero hoy estamos en Navidades, y por ende, quería dedicar la pieza a hablar de algunos de los últimos movimientos que las grandes plataformas sociales (esas plataformas que cada vez más están siendo usadas para lo que no fueron diseñadas) han realizado con la idea de minimizar el que de lejos es uno de los grandes males de nuestra época: la difusión aparentemente incontrolada de bulos que tienen un eco político, económico y cultural en la sociedad.

  • Así, estos días WhatsApp implementaba un control que evitaba que podamos compartir más de 5 veces un mismo contenido en diferentes canales, complicándole un poco más las cosas a todos aquellos que, consciente o inconscientemente, se dedican a compartir de forma privada o en grupos campañas de fake news.
  • Por otro lado tenemos a Twitter, que por fin ha vuelto a ofrecer la opción de volver al orden cronológico del timeline (EN) para aquellos que quieran. Un tema del que ya hablé en profundidad en su día, y que se me antoja claramente más adecuado si queremos utilizar Twitter como esa plataforma de pulso informativo de lo que ocurre a nuestro alrededor.

De esta manera, llegamos a un escenario que ya pronostiqué en su día: la vuelta de la hegemonía de recomendación algorítmica que nos impusieron hace unos años al ordenamiento puramente cronológico, sin algoritmia de por medio, que nos muestra la información en un orden no supeditado a tergiversaciones de terceros (likes, RTs, etc etc…).

Una vuelta a lo esencial, lo que siempre ha funcionado. Con la falacia de la incertidumbre de que lo mismo nos perdemos algo importante (si de verdad algo es tan importante, créeme que incluso en un ordenamiento cronológico, a base de que la gente lo estará comentando, acabará saliéndote).

Son movimientos humildes, pero necesarios. Pequeños pasitos para combatir este tipo de tergiversaciones informativas, que han encontrado en las plataformas de mensajeria (dark social web) y las redes sociales (social web) los canales de viralización del discurso «alternativo» perfectos.

Y ya de paso, ¡Feliz Navidad! 

¡A seguir comiendo polvorones!

 
Cada semana publico una pieza en abierto por estos lares como ejemplo del tipo de contenido al que tienen acceso los mecenas de la Comunidad. Si quieres recibir contenido exclusivo como éste directamente en tu bandeja de correo, revisa las opciones de mecenazgo de esta página.