error keynote no se puede abrir por alguna razon

Vuelvo a la carga con otro de esos tutoriales que me hubiera gustado no tener que escribir.

El caso es que hace unos días a Èlia le ocurrió lo que todo aquel que trabaja delante de un ordenador espera que jamás le ocurra: Después de dos días preparando una presentación de 220 diapositivas, el archivo de keynote se corrompió, y mostraba ese terrorífico error de MacOS de:

«El archivo» no se puede abrir por alguna razón.

Sin más. De un momento a otro dos días enteros de trabajo tirados a la basura.

Y lo que es peor: Esto ocurrió a las 7:30 pm… del día anterior a que Èlia tuviera que dar formación en la universidad… con esa presentación.

Después de la crisis de histeria esperable, me senté al lado de ella para ver si podía recuperar algo de todo ese trabajazo. Y mientras tanto, y por la urgencia, ella volvió a empezarla de cero.

Bonita noche nos esperaría…

Así que después de unas cuantas horas peleándome con el tema, vengo por aquí para contar las opciones que tenemos si nos pasa esto con algún documento en MacOS… o en cualquier sistema operativo, y que al final nos sirvió para recuperar parte del trabajo.

¡Vamos al lío!

Opción 1 – Apagar y volver a encender

Suena a tópico, pero es que a veces el error viene dado por algún archivo temporal que ha quedado corrupto, y al reiniciar el dispositivo la cosa se soluciona.

En nuestro caso, por supuesto, no sirvió para nada.

Opción 2- Intentar abrir el archivo en otro dispositivo

Con un poco de suerte el error se debe a alguna configuración específica de la herramienta que utilizamos para abrirlo (en nuestro caso keynote).

Así que si hay posibilidad de probar el archivo en otro dispositivo mejor que mejor.

Èlia se lo mandó a su diseñadora mientras yo hacía una copia en un USB y probaba suerte en el iMac de casa. Y puesto que el error seguía estando, ya podíamos descartar que fuera cosa del macbook de Èlia.

Opción 3- Intentar convertir el archivo a otro formato

Si estamos ante una imagen o un documento de texto, por ejemplo, es probable que podamos utilizar alguna otra herramienta para abrirlo, convertirlo a otro formato, y entonces recuperar su contenido.

En nuestro caso, como decía, se trataba de una presentación en keynote… que solo puede abrirse en keynote de Apple. Así que tampoco nos servía.

Opción 4- Recuperar una versión anterior del documento

MacOS incluye por defecto una herramienta de recuperación de archivos por orden cronológico: Time Machine.

Para ello simplemente tenemos que abrir la carpeta donde está (o estaba) el archivo, y luego desde el menú, buscar la opción de «Time Machine».

recuperar archivo time machine

Se nos abrirá una pantalla como la que ves aquí en la que podremos navegar temporalmente por las copias de seguridad que Time Machine haya creado, eligiendo una anterior y pudiendo recuperarla, bien sea sobreescribiendo la original o creando otra nueva.

Y si estás en Windows estamos en lo mismo con la herramienta de restauración del sistema a una versión anterior o con el File History.

Si tenemos activo alguno de ellos, basta con buscarlo por su nombre en el menú Inicio y seguir los pasos para recuperar una instancia de trabajo anterior.

Y como te puedes imaginar, en nuestro caso tampoco nos sirvió. Recuperamos como 7 versiones distintas pero todas estaban ya corruptas.

Opción 5- Subir el documento a un servicio en la nube como Dropbox o Google Drive y utilizar su visualizador

Otra idea que se me ocurrió fue la de subir el documento a mi cuenta de Dropbox, con la esperanza de que la suite en la nube de esta herramienta me permitiera convertir el archivo a otro formato no corrupto.

Pero de nuevo, justo los archivos .key, al ser propietarios de Apple, Dropbox no tiene forma de abrirlos…

Otro callejón sin salida. ¡Sigamos!

Opción 6- Intentar abrirlo en un dispositivo móvil

Las versiones móvil de herramientas como keynote o papers son distintas en funcionamiento a las de escritorio, por lo que con un poco de suerte lo mismo al intentar abrirlas desde tu iPhone o iPad la cosa funcione.

Y si es así, bien puedes exportarlo a otro formato para asegurar que ya puedes volver a trabajar con él.

En mi caso ya te digo que no fue así.

Opción 7- Utilizar un servicio de conversión en la nube

Después de probar todo lo anterior ya lo único que me quedaba era esperar a que alguna de esas herramientas de conversión en la nube fuese capaz de abrirlo y convertírmelo a otro formato.

Probé tres, y las dos primeras fueron incapaces de abrirlo (una ya me avisó nada más le di a subir, y la otra tuve que esperar a que subieran los 500MBs lagos que pesaba la presentación para que al terminar me avisase de que la conversión fue imposible).

Iba a tirar la toalla hasta que dí con Zamzar (EN), que es un servicio que se dedica precisamente a esto (convertir un archivo a otro formato de entre las decenas que acepta).

¿El problema? La versión gratuita solo acepta un máximo de 5 archivos (solo necesito uno, así que sin problemas) con un peso total de 150Mbs… Y la presentación de Èlia ocupaba más de 500…

Así que después de pensármelo y ver que podía pagar con PayPal (ya sabes que en caso de que la cosa no funcione siempre puedes echar para atrás el pago), nos decidimos. Por peso no quedaba otra que pagar el plan Business (25 dólares al mes), del que por supuesto solo necesitaba ese primer mes.

Hice el pago, dejé subiendo el archivo, y cuando terminó me avisó de que ya estaba para descarga en PPTX.

zamzar recuperacion archivo

Me lo descargué y ¡voilà!

¡La presentación ya volvía a funcionar!

Eso sí, con el cambio, y como viene siendo habitual, se habían perdido algunas tipografías y diseños. Pero el contenido al menos ya estaba.

Lo que significa que pagamos 25 dólares para que Èlia pudiera acostarse ese día sobre las 3 de la mañana e ir fresca al día siguiente a impartir su clase.

Puede parecer poco, pero al menos esa noche pudo dormir unas cuantas horas, y eso no tiene precio…

Podemos también recuperar datos usando SFWare (ES).

convertir presentacion en zip

Última opción- recuperar lo que quede del paquete

Dejo por aquí la última opción en caso de que todo lo anterior no haya dado su fruto, y es que por si no lo sabes una presentación no es más que un paquete comprimido de carpetas y archivos.

En el caso de los archivos .key, de keynote, es posible renombrarlos (botón derecho o CMD más clic > renombrar) como .zip, y al abrirlos nos encontraremos con varias carpetas donde están todas las imágenes y vídeos que contenía la presentación, así como los contenidos en formato XML.

Sin lugar a dudas no es la mejor solución de todas, pero que sepas que si no hay manera ya de recuperar ese documento, al menos por aquí tienes los recursos que incluía, pudiendo volver a empezar a crearlo sin que sea estrictamente de cero.

En fin, que espero que NUNCA vayas a necesitar consultar este tutorial. No le deseo esto ni a mi peor enemigo, de verdad…

Pero por si acaso, por aquí queda para el día de mañana.

¡Saludos!

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