Rompiendo el mito de los megapixeles

Ayer fue la presentación del HTC One, el buque insignia de la coreana para este año, y que espera plantarle cara a los mejores productos de la competencia, como será el Samsung Galaxy S IV y el iPhone5.

ultrapixel

Como bien sabéis, soy de los de la opinión que hablaros de hardware sin poder “manosearlo” es un despropósito, así que os dejo el enlace del análisis del terminal que Claudio Riva ha hecho en PlanetaRed, y prefiero centrarme en una característica que como amante de la fotografía me ha llamado la atención, y que supongo ha tenido en vela durante días al equipo de marketing de la compañía: los ultrapixeles.

Quizás si ya le habéis echado un ojo a las especificaciones del dispositivo, os habrá llamado la atención que en un mercado de gama alta donde el resto de dispositivos están ofreciendo entre 8 y 13 millones de pixeles en cámara (con excepciones como el Nokia 808 y sus 41Mpx), HTC presenta un dispositivo con 4Mpx.

Descontando el hecho de que aún no hemos podido probarlo in situ, los 4 megapixeles de la cámara del HTC One tienen la particularidad de ser más grandes (aquí el tamaño sí importa), y por tanto, son capaces de recoger más luz, lo que en resumidas cuentas ofrece unas fotos de mejor calidad en espacios con escasa luz.

Puesto que seguramente los chicos de marketing ya estaban al tanto de que esta decisión traería por la calle de amargura a los clientes (me pregunto cómo esperan contrarrestar el mito tan difundido de que menos Mpx significa peor cámara en ese amplio sector de la sociedad que desconoce el funcionamiento interno de una lente), han visto oportuno sacar junto a la presentación mil y un imágenes explicativas, que nos vienen como anillo al dedo para adentrarnos en los oscuros (no tan oscuros después de todo) recovecos de la cámara del HTC One.

Dentro de la cámara del HTC One

La mayoría de cámaras móviles funcionan con el llamado filtro Bayer, que hace que cada pixel de la foto tenga un color (RGB), de tal forma que al hablar de millones de pixeles, obtenemos en consecuencia una imagen más nítida conforme mayor número de pixeles haya.

more-light

La tecnología de HTC funciona de manera diferente, como podéis ver en la imagen superior. Cada sensor de la cámara es el encargado de mostrar un color, de tal forma que deja libertad a los pixeles para aumentar su tamaño, y el color final de la fotografía se obtiene por superposición.

pixel

Además, el tamaño convencional de cada pixel en el resto de cámaras ronda los 1.1 µm-1.4 µm de lado. Los pixeles del HTC One son de 2 µm, lo que en la práctica hace que, al tener mayor superficie, sean capaces de recoger más luz (entre el doble y el triple), por lo que se esperan imágenes más nítidas en condiciones adversas (cualquier imagen fuera de un estudio).

Por supuesto, al contar con 4Mpx, y no 8 o 13Mpx, la resolución de la imagen es inferior (2688 × 1520 píxeles) frente al doble de la competencia, por lo que la imagen pesa menos, y es más pequeña (lo cual podría ser un problema si queremos recortarla e imprimirla).

Además, hay que tener en cuenta que la lente trabaja con 28mm (unas dimensiones buenas para tratarse de una cámara móvil), y tiene una apertura máxima de f2, mejor que la mayoría de grandes terminales actuales (Nokia Lumia 920, o iPhone 5, por ejemplo).

Aperture

 

Por tanto, se espera una calidad final de imagen ligeramente superior a la que hemos visto hasta ahora, con la particularidad de ofrecer mucho más colorido en condiciones de baja luz, y menor dimensión de imagen (hay que dejar claro que 2688 × 1520 píxeles es más que suficiente para el formato digital, o impresión a tamaño foto convencional).

Cómo vender algo distinto a una sociedad mayoritariamente neófita tecnológica

Resulta muy complicado sacar a relucir la mayor importancia de la amplitud, el tipo (o tipos de sensores utilizados), la calidad óptica y el software optimizado para una cámara que el número de megapixeles de una cámara, por el simple hecho que el valor de megapixeles históricamente se ha usado de forma efectiva para vender este tipo de productos.

Para el usuario medio, es mucho más sencillo ver que 13 es mayor que 4, y por tanto mejor, que hacerle entender que una apertura de 2.0, unido a un software capaz de lanzar 8 ráfagas de fotos por segundo, una estabilización óptica de doble eje y una lente que emula 28mm da como resultado mejores imágenes (o podría llegar a darlas) que la mayoría de cámaras móviles actuales.

Así pues, y viendo que últimamente se está empezando a romper el mito de los megapixeles, es de esperar que cada vez con más frecuencia empecemos a ver en las especificaciones de smartphones de Media Mark (por cierto que ayer se suicidó Otto Beisheim, el fundador de este market alemán) con un texto descriptivo, y no únicamente con el número y si tiene o no flash.