Vuelve el Canon Digital, pero con otro nombre

Menos de un año ha pasado desde que Bruselas considerara ilegal el antiguo canon digital, y por tanto el gobierno de España tuviera que abolirlo. Por aquel entonces, el PP estuvo audaz en oponerse a la medida del PSOE, que ofrecía un mecanismo para compensar a autores y creadores que habían mermado sus beneficios con la pirateria (siempre y cuando estuvieran “afiliados” a la SGAE), con un impuesto que se cobrara sí o sí en todo aparato sensible de ofrecer contenido pirata (lo estuviera o no haciendo, eso no importa).

Pues bien, casi un año después, el PP, de la mano de nuestro querido y vitoreado ministro de educación Wert, parece que ha cambiado de idea (¿qué raro, no?), y ayer aprobó sin consentimiento público (y eso que había accedido a ofrecer discurso de cada medida tomada) un nuevo Canon Digital, aún más inquisitorial que el anterior.

¿Cómo lo ha hecho en un solo día?

Pues muy sencillo, vía Real Decreto, que se ha transformado en la panacea para saltarse cualquier posible fallo, ya que emana del propio poder jurídico (es decir, el gobierno de turno). Ellos se lo guisan y ellos se lo comen.

¿Qué conlleva?

Pues en principio, reducirá el gasto con el que cada persona contribuye, siempre y cuando esa persona sea consumidora de tecnología. Recordemos que el anterior canon, que recuerdo fue considerado ilegal, imponía una compensación económica en cualquier soporte o medio de reproducción digital (CDs, casettes, DVDs, lectores,…), por lo que el valor de compra de cualquier producto con estas características se veía aumentado.

Con el nuevo Real Decreto, no habrá un aumento de valor en los artículos tecnológicos, sino que la compensación económica saldrá directamente de los Presupuestos Generales del Estado, es decir, de los impuestos (pagaremos todos por todo lo que compremos, ya sea un CD virgen, una morcilla o incluso el nuevo disco de Justin Bieber).

La partida será decidida año tras año según las predicciones de pérdidas económicas de autores, siendo de este año, presumiblemente, 5 millones de euros (aunque ya se comenta que de puertas a dentro van a ser más), y otros tantos para el 2013.

Una medida que ya han tomado varios países nórdicos, con coyunturas económicas menos graves que las nuestras, y que Wert ha visto favorable copiar para España.

Y para variar, no hay discusión posible ¡Viva la democracia!