La industria de los pagos online juega sus cartas

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Hace unos días hablábamos del complejo escenario al que se enfrenta la banca. Una de las industrias más históricamente estables, y que veía recientemente cómo su ámbito de actuación se estaba restringiendo por la irrupción de un nuevo competidor que paradógicamente no viene de la industria financiera, sino de la tecnológica.

A principios de este año, Google y PayPal movían ficha, con vistas a la creciente popularidad de los pagos móviles.

PayPal en busca de recuperar el liderato perdido

Como seguramente sepa, PayPal rompía su dependencia de la empresa matriz eBay (ES), y en Marzo adquiría Paydiant (EN), especializada en generar un caldo de cultivo adecuado a otras compañías para dar el salto necesario al mundo de los pagos móviles.

Entre alguna de estas empresas están referentes de sus respectivos sectores como son Capital One (proveedores de tarjetas financieras) y Subway (el popular servicio de comida rápida). Paydiant fue fundada en 2010 y tiene su sede en Massachusetts como parte de Merchant Customer Exchange, el consorcio de minoristas detrás de CurrentC (EN), que sin duda no ha empezado con buen pie (pese a contar con el beneplácito del mercado, la propuesta inicial no ha pasado de anecdótica).

Exactamente cómo piensa PayPal sacar partido al expertise de Paydiant no está del todo claro, aunque un servidor apuntaría a lo siguiente: Después de deshacerse del yugo de eBay, y demostrar ante inversores que es per sé una compañía en crecimiento, tocaba realizar un lavado de cara más que necesario (la web era hasta hace relativamente poco un despropósito), y se espera que en poco tiempo haya cambios sustanciales tanto en los servicios que ofrecen (el tema de las donaciones, recientemente incluido, es un ejemplo) como en la flexibilidad de los mismos.

Sin embargo, esta es sin duda una buena noticia para todos los usuarios, especialmente para aquellos que les gusta probar suerte en alguna de las múltiples plataformas de juego online como Paypal-Casinos (EN) que están proliferando en la red amparadas bajo el mundo de los pagos móviles.

Android Pay y el negocio de la rastreabilidad financiera

Alrededor de esa misma época, Google hacía públicos sus planes de lanzar un servicio de pagos móviles, Android Pay. Quizás como respuesta a la propuesta de dos de sus principales competidores, Apple y Samsung, pero sin duda por la necesidad de tener un pie estable en esta industria.

El servicio fue presentado inicialmente en el último Mobile World Congress, que de hecho definí como el evento más centrado en los pagos móviles de la historia, con todo lo que ello conlleva (y que detallaré más adelante).

Android Pay (EN) es similar en funcionamiento a lo que ya habíamos visto en Apple Pay y Samsung Pay. Con la escalabilidad en mente, por fin la industria se ha puesto aparentemente de acuerdo en definir el NFC como el protocolo de comunicación por defecto, compatible con los lectores que ya hay en la mayoría de establecimientos, al ser esta la tecnología que utiliza el chip de nuestras tarjetas.

Sin embargo, hay una diferencia que me parece oportuna señalar.

Android Pay es, de hecho, el segundo intento de Google para hacerse hueco en el mundo de los pagos móviles. Los chicos de Mountain View fueron unos de las precursores en ofrecer pagos por móvil usando Google Wallet. Sin embargo, hasta el momento este servicio no había sido capaz de hacerse sitio en la industria. La jugada de Google es por tanto, a mi forma de ver, bastante inteligente, al no centrarse solo en ofrecer la pasarela sino también la plataforma:

Lo que ofrece Android Pay es una plataforma tanto para aplicaciones de terceros como para los pagos físicos (aprovechando lo que antes era Google Wallet).

Ambos movimientos demuestran que hay un verdadero interés en estar en la delantera de los pagos móviles, y específicamente en sustituir el papel de las tarjetas físicas, y de la cartera, en favor del smartphone.

Las razones ya las hemos tratado en más de una ocasión por estos lares, y básicamente se resumen en dos puntos:

  1. El controlar la pasarela de pago permite a estas Over the Top aumentar aún más la comisión que se llevan por cada operación. Con vistas a aplicarlo tanto en sus propios servicios, como de servir de pasarela de pago para servicios de terceros, que encontrarán más sencillo partir de algo ya creado y que cuenta con la confianza del usuario que liarse a desarrollar su propia pasarela.
  2. El dinero físico es molesto para el sistema. Por contra, la moneda virtual es fácilmente rastreable, y dota al intermediario de mayor conocimiento del usuario (qué compra, a dónde va, cuáles son sus rutinas, con quién estable contacto,…), sirviendo de improvisado nexo de unión entre identidad digital y la física. Y como comprenderá, para una empresa que vive de la hipersegmentación de perfiles como Google, este movimiento es más que necesario.

Apple y la industria de los pagos móviles que nos espera

Algunos métodos de pagos móviles llevan con nosotros ya un par de años. Sin embargo, y como era de esperar, no ha sido hasta la irrupción de Apple en el sector el pasado otoño cuando la industria pareció ganar impulso.

A los 3 días de su lanzamiento, el servicio ya contaba con más de 1 millón de tarjetas de crédito asociadas

Para 2016, se espera que los pagos móviles sean parte crítica de las transacciones diarias, con una estimación de operaciones en Estados Unidos de $27.5 mil millones (un aumento de $ 3.5 mil millones respecto al 2014). Mientras tanto, se prevé que en el año 2016, los usuarios que realizarán pagos a través de los dispositivos móviles en EE.UU alcancen los 36,2 millones (más del doble del número de personas que utilizaron carteras digitales en 2014). Y si nos vamos al 2018, se prevee que alrededor de 57 millones de consumidores estarán haciendo uso de sus teléfonos inteligentes (y previsiblemente el resto de wearables asociados) con el fin de realizar pagos y envíos de dinero.

La actividad reciente en el escenario de los pagos online demuestra la importancia y el beneficio potencial de convertirse en una plataforma de pagos móviles. Tan sencillo como eso. Es uno de los mercados más rentables de los próximos años, y no hay compañía que se lo pueda permitir que no esté desarrollando su propuesta.

Por otra parte, parece muy probable que la adquisición de Paydiant por PayPal les de un excelente control sobre este mercado en particular, incluyendo los pagos móviles minoristas realizados en tienda. Precisamente esta es un área donde PayPal (y el resto de OTTs) ha sido tradicionalmente incapaz de ganar tracción, y representa el mayor obstáculo a la hora de escalar un negocio con cuna digital (ya sabe, la dichosa localización).

Y quizás sea la oportunidad que tienen los bancos de evitar perder la batalla, habida cuenta de que todavía a día de hoy las comisiones que se cobran a los negocios (que no a los usuarios) son bastante inferiores en el banco que en los nuevos servicios de cuna digital.

La suerte está echada :).