La pérdida de un verdadero activista

Este fin de semana Aaron Swartz ponía fin a su vida, después de más de dos años de absurda persecución por el Gobierno de EEUU ¿Su único delito? El haber querido crear un mundo con el derecho al acceso de la información libre, el haber servido durante sus 26 años de vida a un mismo propósito.

Aaron Swartz

Seguramente para muchos sea la primera vez que oyen hablar de Aaron Swartz, y es que vivimos en una sociedad que premia con autoridad y repercusión a aquellos que predicen y/o divagan sobre el futuro de la tecnología más que a aquellos que en verdad hacen algo.

Se va por tanto un genio, que con su mente libre ayudó a crear el primer protocolo RSS 1.0, necesario para entender el mundo del contenido en la red actual. Trabajó con Larry Lessig en los primeros borradores de las licencias Creative Commons. Co-fundador de Reddit, creador de la arquitectura de  Open Library, un proyecto aún en marcha que espera crear una página web para cada libro del mundo. Ayudó en el diseño de Markdown, uno de los formatos Text-To-HTML que permite entre otras cosas la existencia de blogs, y fundó DemandProgress, la campaña que movilizó a medio mundo y acabó siendo crucial para echar por tierra los planes de SOPA/PIPA.

Aprovechó su acceso a los ordenadores del MIT para crear un script capaz de bajarse todos los archivos de texto de  JSTOR, una de las mayores bibliotecas de contenido universitario, y aunque desde el principio dejó claro que no había más interés en ello que el simple hecho de la facilidad con que cualquiera podía hacerlo, y aunque no usó ningún método de hacking para llevarlo a cabo (se conectó con su usuario y lo descargó, tan sencillo como eso), fue denunciado por JSTOR y el MIT, que terminaron por retirar la denuncia a la devolución de todo lo sustraído.

Paradójicamente, el litigio fue seguido por el Gobierno de EEUU (estoy seguro que la campaña DemandProgress y que acabara con las pretensiones dictatoriales de SOPA y PIPA no tuvo nada que ver…), condenándolo a 35 años de cárcel y un millón de dólares por “crímenes contra el copyright“. Una sentencia muy superior a casos de violación o asesinato. Así es justa es la justicia.

Extraigo del blog de Marilín Gonzalo los enlaces más notorios sobre el caso, agregando otros de mi propia cosecha:

Es Aaron Swartz uno de los pocos que en verdad han hecho algo por conseguir un internet para todos, y un ejemplo casi profético de la quema de brujas del sistema judicial. Dejando de lado las depresiones y el inconformismo continuo de Swartz, es vergonzoso cómo el gobierno tiene la potestad de dirigir la vida de una persona por atentar contra un proyecto que a su vez atentaba contra toda la sociedad.

Es vergonzoso que se escuden en una denuncia ya cerrada para encarcelar de por vida a alguien que no cometió ningún crímen.

¿Es esto lo que queremos dejar a nuestros hijos? ¿De verdad tenemos el derecho a mirar hacia otro lado mientras una industria como la del copyright pretende seguir sacando tajada en una época en la que ya no representa ni a artistas, ni a autores, ni a nadie? ¿Queremos un futuro como el que relató George Orwell en su novela, o por el contrario uno en el que se anteponga el derecho a la vida y a la libertad?

 

Edit 2 horas más tarde: Micah Allen, conmovido por la noticia de Aaron Swartz escribía en Reddit el siguiente mensaje:

Un justo tributo a Aaron sería una protesta masiva subiendo papers de investigación protegidos por copyright. Volcadlos en Google Docs, tuitead el enlace

Dicho y hecho. Miles de académicos están ofreciendo sus papers de manera gratuita con el hashtag #pdftribute, e incluso se han creado webs que retransmiten en directo los enlaces.

Edit a día 14 de enero de 2013: Anonymous se une a la causa, hackeando las dos webs del MIT. Tanto cogen.mit.edu como rledev.mit.edu, la primera con una imagen fija de protesta, mientras que la segunda caída. En ella, se hacen cuatro peticiones, que no podrían ser más acertadas:

se hacen cuatro peticiones:

  • Pedimos que esta tragedia sea la base de la reforma de las leyes de crímenes tecnológicos, y de los fiscales demasiado entusiastas que las usan.
  • Pedimos que esta tragedia sea la base de la reforma del copyright y las leyes de protección intelectual, devolviéndolas a los principios del bien común para la mayoría y no para el beneficio privado de unos pocos.
  • Pedimos que esta tragedia sea la base para el reconocimiento de la opresión e injusticia que sufren algunas personas e instituciones a diario por las autoridades hacia cualquiera que se atreva a levantarse por sus creencias, y por la solidaridad y mutua ayuda en respuesta.
  • Pedimos que esta tragedia sea la base de un renovado e inquebrantable compromiso hacia un Internet libre, separado de la censura con igualdad de acceso para todos.