Por Madrid comienzan a surgir una serie de asesinatos, a cual más variopinto, que traen por la calle de la amargura a los inspectores de policía.

  • Un culturista con piel gris ahogado con la propia barra mientras hacía ejercicio.
  • Un hombre encerrado en un traje ignífugo torturado hasta la muerte en un ciclo de tres días quemándose.
  • Otro hombre colgado vivo a varios metros de altura.

La propuesta de Orígenes Secretos (ES), la nueva película española-argentina de Netflix, bien podría ser el cruce entre el thriller clásico de Seven con la comedia de humor negro de Torrente. Una hora larga de humor negro, que no le va a explotar la cabeza a nadie, pero que entretiene.

Más aún, y sobre todo, si te gusta el género de los superhéroes. Porque aunque no lo parezca, Orígenes Secretos es una película de superhéroes. O mejor dicho, de los límites entre hacer tu trabajo y cruzar ESA LÍNEA.

De la obra de David Galán me quedo, sin lugar a dudas, con esto último.

No es la primera vez, ni será la última, en la que alguien nos propone una historia a medio camino entre la realidad de nuestro mundo, y la fantasía de los comics, con esos encapuchados que hacen de jueces y verdugos.

En Orígenes Secretos se nos propone cómo en el mundo real un asesino en serie (un villano, a fin de cuentas) diseña durante años un maquiavélico plan para crear a su némesis: al superhéroe, en la figura de un inspector de policía. Una persona dedicada en cuerpo y alma a hacer cumplir la ley.

Para ello, y como ya hemos visto en numerosas obras anteriores, articula una serie de casos que irán dirigiendo a una persona de la calle hasta la necesidad de auto-definirse como el superhéroe definitivo, re-formulando toda su vida bajo el paraguas de los clásicos de DC y Marvel.

Una película que bebe de la cultura friki que muchos hemos mamado, y que por tanto se disfruta más conforme más conocimiento tienes de, y valga la redundancia, los orígenes secretos de cada superhéroe.

Y es ahí donde funciona. Porque Èlia y un servidor nos hemos pasado la película entera intentando adivinar cuál sería al siguiente que matarían basándonos en las historias de los clásicos de Marvel y DC. Preguntándonos si el villano enmascarado sería X o Y. Y con un final que al menos, a nosotros, nos ha dejado buen sabor de boca.

¿Qué es ser un superhéroe?

Dicho todo lo anterior, quería aprovechar esta crítica para hablar del tema principal de la obra: Lo que diferencia a un policía, o un bombero, o un sanitario, de un superhéroe.

Algo que, de hecho, ha estado estos últimos meses más en boca que de costumbre, sobre todo ejemplificado en la labor de los médicos, enfermeros, auxiliares y celadores con la crisis del coronavirus.

El tema, ya de por sí, tiene muchas lecturas, por que como bien señalan de pasada en la película: ¿Qué hace a alguien un superhéroe? ¿Dónde ponemos los límites?

Para David Galán, a priori, esta pregunta tiene una fácil respuesta: Cuando para ejercer su trabajo decide actuar por cuenta propia. Con ese inspector encapuchado, siguiendo, quizás de forma inconsciente, el camino marcado por el villano de la película.

Para quien escribe estas palabras, sin embargo, la cosa no está tan clara. Y es más, creo que tiene en su propia definición un corolario negativo.

Porque cuando un trabajador (sea del tipo que sea) pasa a ser considerado un superhéroe, se le glorifica socialmente por un trabajo como una manera de remunerárselo… sin que en efecto se le esté remunerando. Se individualiza el mal en la figura del salvador, restándole importancia y responsabilidades a lo que nos ha llevado a tal situación.

  • Que esos médicos, enfermeros, auxiliares y celadores que durante la cuarentena (y cada día desde entonces) han estado luchando contra el coronavirus, lo que más necesitaban no son esos aplausos a las 20:00 horas, sino mayores recursos sanitarios y nuestro compromiso de mantener las distancias.
  • Que cuando un policía, un bombero o cualquier otro trabajador muere por salvar la vida de otra persona de nada le sirve que le glorifiquen. Habría que estudiar si el accidente pudo ser evitado, y en tal caso, invertir los recursos necesarios para que esto jamás vuelva a ocurrir.

A nuestro alrededor, y aunque no lleven mallas y canzoncillos por encima de la ropa, hay muchos más «superhéroes» de los que nos pensamos. Gente como tú y como yo que, con sus acciones, ayudan a que este mundo sea un mundo mejor.

Y el que alguien de todos esos, sea vountaria o involuntariamente, tenga que ser visto o sea considerado un superhéroe, solo es síntoma de que algo en el sistema falla.

No. No necesitamos un mundo con superhéroes (aunque nos encante imaginárnoslo en los comics, los videojuegos y el cine). Porque de así ser, viviríamos en un mundo con de ESE ALGO que obliga a personas de la calle a ponerse una careta.

Ver el trailer de la película (ES)

________

¿Quieres saber en todo momento qué estrenos de series y películas están por llegar?

He creado este calendario (ES), actualizado mensualmente, al que puedes suscribirte sin coste.

Y si el contenido que realizo te sirve en tu día a día, piensa si te merece la pena invitarme a lo que vale un café, aunque sea digitalmente.