nothing phone telefono boca abajo

Pregunta seria:

¿En una comida, en una reunión, pones el teléfono boca abajo o boca arriba en la mesa?

Te lo pregunto porque parece que hay mucha controversia contra los que hacen lo primero, un servidor incluido.

Que parece que queremos ocultar algo, oiga. Una infidelidad, seguramente. O algo mucho peor.

Te hablo de esto a raíz de la presentación del Nothing Phone, un nuevo dispositivo y marca creado por uno de los cofundadores de OnePlus, y que viene con idea de recoger el testigo que en su día tenía esta compañía con el mimo hasta excesivo (como Apple, ejem) por el diseño.

La propuesta de Nothing, como puedes ver en la foto superior, y en el vídeo-reseña de Marques Brownlee que te dejo por aquí abajo, va centrada en una carcasa transparente que deje ver lo que hay en el interior del mismo, y (aquí viene lo importante) el uso de LEDs en la trasera para una serie de funcionalidades extra.

Por supuesto, dichos LED se encienden cuando queremos sacar una foto (obvio), pero además, la barrita justo encima de donde enchufamos el dispositivo marcará la barra de progreso de la batería, si ponemos encima un dispositivo para cargarlo inalámbricamente, ese medio círculo central se encenderá, si recibimos alguna notificación, podemos configurar que se encienda, y bajo qué formato, los LEDs dependiendo del tipo de notificación, y así un largo etcétera.

¿El problema? Pues que, en efecto, para disfrutar de todas estas funcionalidades, tienes que dejar el móvil boca abajo.

Y ahí llegan los medios, generalista y especializados, alertando de «lo absurdo que resulta hacer esto», ya que hay mayor riesgo de rallar la pantalla, no podremos levantar levemente el dispositivo para ver la notificación, y bla bla bla.

Leía comentarios de este tipo, y se me viene a la mente la típica excusa que nos han metido entre ceja y ceja desde hace años de que ninguno de nosotros debe preocuparnos nuestra privacidad, ya que total, no tenemos nada que ocultar.

Es más, que si ocultas algo, eso es porque en efecto algo malo habrás hecho.

La realidad es que hay algunos, por ejemplo, los dos que vivimos en esta casa, que tenemos por regla en cada comida poner el móvil boca abajo en la mesa.

Tanto Èlia como un servidor llevamos años sin tener notificaciones activas (Èlia las tiene visuales, yo ni siquiera a excepción de las de mensajería instantánea), pero cuando estás en la mesa con el móvil boca arriba y te entra una llamada, se enciende la pantalla, y ya te quedas intranquilo si es un cliente o algún familiar.

En nuestro caso, lo de poner el móvil boca abajo busca, precisamente, que nadie nos moleste en ese momento. Y que si lo hacen, no nos enteremos de ello.

No hay nada que ocultar… y pese a ello, me parece lo más normal del mundo hacer lo propio cuando estamos en una reunión con un cliente. Creo que no hay nada más molesto que de pronto el móvil se encienda e inconscientemente todos los allí presentes giremos la cara para ver de qué se trata.

En cambio, ¿el que se encienda una notificación LED?

Pues mira, al menos para un servidor la sigo viendo molesta. Algo que intenta atraer miradas y generar ese FOMO que tan bien les funciona al mercado de apps actual.

Pero al menos es algo bastante menos molesto que ver el careto y nombre de quien te está llamando, o un extracto de ese mensaje que te acaban de enviar por mail o whatsapp.

Recalco que para un servidor el Nothing Phone no se postula como el móvil que me gustaría tener entre manos. Al menos no por esta serie de funcionalidades alineadas con el uso de los LEDs traseros, pero hay que reconocerle que, frente a la amplia mayoría de terminales que llegan al mercado este año, o llegaron los últimos dos o tres, pues por lo menos se han atrevido a ofrecer un aspecto diferencial.

Que no vuelve a ser otro cubo rectangular con todo pantalla en uno de sus caras y tropocientas cámaras en el otro.

Exactamente igual que el Pixel de hace unos meses y ese diseño a priori tan feo, con la barra que cruza por la trasera como si de un salón a doble altura se tratase.

Ambos son propuestas arriesgadas, oye, pero al menos intentan marcar algo la diferencia en un mercado que se ha vuelto tan absolutamente aburrido como es el de los smartphones y las tablets actuales. Todas las propuestas son prácticamente iguales, y al final el consumidor acaba comprando el que el comercial de turno le vende.

Y oye, debe ser que esa osadía de poner el móvil boca abajo no es solo cosa de cuatro locos que peinamos canas y protegemos nuestra cabeza con papel de aluminio.

La lista de preventa del Nothing phone salió la semana pasada, y en menos de 48 horas las 100.000 unidades en preventa se vendieron (ES).

Que lo mismo unos cuantos lo quieren simplemente por la extravagancia de su diseño. Pero mira, bienvenidas sean iniciativas como esta, si aunque sea de forma anecdótica, les da por hacer las cosas de otra manera.

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