4 recomendaciones para mejorar tu presencia digital

presencia digital consejos

En todas mis charlas y talleres hablo de la presencia digital. De esa parte de ti que debes dar a conocer, emponderar, con el fin de que cuando alguien te busque en Internet, lo que encuentre simpatice con tus objetivos y los de esa persona. O que al menos, como pasa la mayoría de las veces, no se vaya con una idea negativa.

Creo que hoy en día ya es casi absurdo repetir eso de que resulta muy difícil hacer crecer tu base de clientes y ventas sin una presencia digital robusta. Que picar a puerta fría por supuesto que sigue funcionando, pero es un trabajo muy poco gratificante, y créeme cuando te digo que no hay nada mejor que sean los propios clientes/empresas quien te vengan a picar a ti.

Hace ya un tiempo explicaba cómo esta página (PabloYglesias) se había transformado en mi segunda fuentes de clientes, solo superada, afortunadamente, por la recomendación de clientes pasados y profesionales del sector.

Que quizás este proyecto no siga siendo viable económicamente hablando, pero de forma indirecta es crítico para mi negocio de consultoría, que es lo que me pone cada día en la mesa un plato del cual comer.

La semana pasada estuve impartiendo una charla sobre Presencia Digital Sana en el congreso de seguridad #ConcienciaCon (ES), que se celebraba por primera vez este año en el IMF Business School de Madrid.

Ahí coincidí con Marina Brocca, una gran compañera de profesión, Juan José Fraile de Tecnek Ciberseguridad, Marco Lozano de Incibe, Javier Cao de Govertis y por supuesto, Roberto Estéban, maestro de ceremonias y la cara visible de CyberEOP.

Una jornada en la que se habló en profundidad de CONCIENCIACIÓN (con mayúsculas y todo), de la falta de formación y conocimiento por parte de los trabajadores de una empresa, tanto desde la óptica técnica como desde la legislativa.

En mi caso, y presuponiendo que algún compañero iba a hacer repaso de los riesgos más habituales (phishing, ransomware, fraudes y extorsiones…) me centré en hablar del paradigma que supone el reconocimiento facial y la inteligencia artificial de cara a realizar ataques a corporaciones e individuos.

Puse ejemplos recientes como el del vídeo de Deep Fake con el que alguien ha puesto la cara de Steve Buscemi en el cuerpo de Jenifer Lawrence (hay que tener mala baba, jajaja), haciendo hincapié en que frente a la creencia popular, estas producciones las puede hacer cualquiera con un ordenador y una tarjeta gráfica del montón.

Ver en Youtube (EN)

Servicios como LyreBird o herramientas como FakeApp (hablé de ambas) han democratizado hasta límites terroríficos el que cualquiera desde casa monte un audio o un vídeo en el que se nos oye decir lo que sea, con todo lo que esto puede llegar a suponer de cara a desprestigiar a una persona o una entidad corporativa.

También le dediqué un espacio al crédito social chino, a sabiendas de que hablamos del país que muy probablemente lidere la revolución de la inteligencia artificial, y por ende, la economía en años venideros. Ese esperpento orwelliano que entra en vigor en 2020 en China, y que en base a una valoración numérica asociada a cada ciudadano, éste puede o no acceder a servicios públicos y privados tales como el transporte público, el acceso a estudios universitarios o una hipoteca.

Un tema que, como expliqué, fue tratado en profundidad en mi libro “25+1 Relatos Distópicos (ES). Que cuando lo empecé a escribir hace algo más de tres años parecía puramente ciencia ficción, y que hoy en día es la realidad china.

En fin, puse mil y un ejemplos (hubo tiempo hasta para hablar del #10YearChallenge, del Holocausto y del que para mi es el verdadero debate en torno a la privacidad), centrando el tiro más tarde en lo que entiendo debe tener en cuenta el ciudadano para proteger su presencia digital, y que se basa en cuatro elementos fundamentales:

Esfera pública, esfera privada

Tenemos que tener claro qué queremos mostrar de nosotros. Y más aún, qué no queremos mostrar.

Si por ejemplo queremos tener una presencia digital enfocada al mundo corporativo, deberemos generar contenido (en redes sociales, en nuestro blog, donde sea) que vaya afín a las aptitudes y actitudes que emponderan nuestro trabajo. Y dejar el resto para el ámbito personal, lejos de Internet.

Si queremos posicionarnos como deportistas, pues es tan fácil como compartir todos esos entrenos que hacemos, y quizás dejar de lado las fotos de la fiesta que nos montamos el fin de semana pasado, o la comilona que nos hemos metido entre pecho y espalda ayer.

La idea por tanto es posicionar primero contenido que simpatice con nuestros objetivos, evitando así que el día de mañana haya contenido de terceros (la cuarta tipología de contenido que se puede posicionar en la red) que pueda pasarnos factura.

En la charla me puse a mí como ejemplo, enseñando contenidos de terceros que se habían posicionado al final de la primera página de resultados y dejando claro que en este caso sí simpatizaba con mis objetivos (menciones en medios sobre mi participación en congresos o talleres que he impartido anteriormente). Aparecer en medios de comunicación con titulares como los inventos mexicanos que han cambiado el mundo (ES) es algo positivo, pero la mayoría de profesionales que me contratan lo hacen porque lo primero que sale de ellos al buscarlos en internet es, por ejemplo, que su empresa está en una lista de morosos, o que han tenido alguna multa.

Contenido creado por terceros que habla sobre nosotros de forma nociva, a fin de cuentas, y que afecta realmente a la vida de estas personas hasta el punto de negarles acceso a nuevos clientes o trabajo, o incluso comprometiendo su seguridad y la de sus familiares y conocidos.

Internet no es la barra del bar

Todo. Absolutamente todo lo que digas en Internet, deja huella.

Hace ya unos cuantos meses ponía el caso de esos policías locales que perdieron su trabajo por los comentarios que dieron en un grupo de WhatsApp sobre la alcaldesa de Madrid.

Es decir, por lo dicho en un servicio de mensajería PRIVADA.

Mi máxima en este sentido es bien sencilla: Todo lo que vayas a compartir por la Red, piensa si te molestaría que lo viera tu peor enemigo, tu jefe, tu suegra :D.

  • Si es así, no lo subas.
  • Si no, adelante.

Ten en cuenta que no siempre es sencillo saber hasta dónde puede llegar ese mensaje. Incluso aunque lo compartas de forma privada.

El segundo factor de autenticación

Simplemente estamos ante el sistema de seguridad más cómodo de implantar y que para colmo más seguriza nuestra presencia.

El día anterior a la charla se dio a conocer Collection #2-5, que como expliqué en la newsletter del lunes es el mayor filtrado de credenciales de acceso de la historia (2.200 millones de cuentas, que se dice pronto).

Pues simplemente por tener un 2FA activo en nuestra cuenta, aunque estemos en este filtrado (lo más probable es que estemos, de hecho), no nos afectará directamente, ya que gracias al segundo factor de autenticación, pasamos de un riesgo global (un filtrado masivo online que expone nuestras cuentas) a un riesgo local (para acceder a nuestras cuentas, además de requerir ese usuario/contraseña van a tener que robarnos físicamente el móvil).

Hay diferentes tipos de 2FA, y si me preguntas la mejor opción es o bien un pincho USB, o bien un 2FA basado en token. El basado en SMS ha demostrado ser débil a ataques dirigidos muy sofisticados. Pero en todo caso es muchísimo más seguro tener una cuenta con 2FA vía SMS, que tener una cuenta sin 2FA.

Si no lo tienes activo ya en tus cuentas, no sé a qué estás esperando.

Diferentes cuentas, diferentes contraseñas

Nada nuevo bajo el sol. Cada servicio debe tener su propia contraseña, precisamente para evitar que algo como Collection #2-5 nos pase factura el día de mañana.

Y aquí que cada uno decida:

  • O las creamos nosotros: Teniendo en cuenta que deben ser complejas y no fáciles de adivinar por un tercero (nada del nombre de nuestra madre, o nuestro día de nacimiento).
  • O usamos gestores de contraseñas: Hay decenas en el mercado y casi todos ofrecen lo mismo. El que más rabia te de.

En fin, que por aquí un resumen de la charla y algunos tips que creo conveniente tener en cuenta de cara a formalizar y segurizar tu presencia digital.

Seas un emprendedor o empresario, seas un estudiante, seas un trabajador por cuenta ajena.

Sin presencia digital eres un vagabundo digital. Y NADIE quiere hacer negocios con vagabundos.

¿Hablamos?