Cómo y por qué necesitas tener una presencia digital siendo desarrollador

Cita Onliner Pablo

La semana pasada estuve impartiendo una masterclass sobre Presencia Digital enfocada a perfiles técnicos en las oficinas de Ilerna Online (EN), en Lleida.

Los chicos de Ilerna me contactaron semanas antes con la idea de que preparara algo enfocado a los alumnos de sistemas microinformáticos, uno de los FP que el centro ofrece, y después de varios emails, me pareció más importante hablarles de cómo emponderar su presencia de cara al momento en el que salieran del curso título en mano. Algo que al menos un servidor echó en falta en su día.

Educación versus empresa

Es, de facto, uno de los principales problemas que le vi, y le sigo viendo, a la educación reglada. Existe todavía una fuerte separación entre el mundo académico y el mundo profesional. Cosa que se hace aún más patente en las titulaciones superiores.

Y hablo con conocimiento de causa. Como les explicaba al principio de la charla, he cursado ingeniería superior de telecomunicaciones (digo cursar porque no la he acabado), soy graduado en FP superior de desarrollo de aplicaciones informáticas (el antiguo DAI), licenciado en BBAA con especialidad en diseño, magister en professional development por la Universidad de Alcalá de Henares (es decir, un MBA), y magister en ciberseguridad industrial por la URJC. Descontando la infinidad de cursos, privados y públicos, que he hecho desde entonces, incluido otro máster en analítica y business intelligence el año pasado. Vamos, que he tocado todos los palos habidos y por haber.

Y el problema está siempre patente. La mayoría del profesorado, como cabría esperar, son profesionales que no se han enfrentado al mundo corporativo, y por tanto, hablan de oídas de él. Son muy buenos en lo suyo, que es EDUCAR, pero están desasociados de la realidad del mercado laboral. Algo crítico para la amplia mayoría de los chicos que van a salir de ahí, máxime en sectores como el informático, que normalmente llegan (llegamos) a una entrevista de trabajo más perdidos que otra cosa.

Así que ahí entraba yo, explicándoles en base a la experiencia de todos estos años el por qué soy tan pesado con eso de que a día de hoy, sin presencia online, eres un vagabundo digital. Y que nadie, NADIE, quiere trabajar con vagabundos.

Datos en mano, como a mi me gusta, señalé la suerte de que estuvieran cursando algunas de las titulaciones con menor tasa de paro en nuestro país (en torno al 5%, lo que es una verdadera pasada). Eso significa que la mayoría conseguirán trabajo a poco que se molesten un pelín. Pero es que aquellos que se molesten solo un poco más que la media, ya no solo van a encontrar trabajo, sino que van a poder decidir qué tipo de trabajo (y por tanto, qué tipo de vida) quieren llevar.

De verdad, párate un momento a pensar en esto último. Que vamos a pasar al menos un tercio de nuestra vida trabajando. Qué mejor que hacerlo en algo que nos mole, ¿verdad?

Hablando para mi yo de hace unos años

Algunas nociones extra de estrategia online, un repaso a por qué WordPress es la mejor opción para casi cualquier proyecto de presencia digital en la actualidad, y una serie de tips a tener en cuenta, haciendo hincapié en mis propios errores, y con la finalidad de que no los repitieran. Todo adobado con algún vídeo y alguna noticia de actualidad, para darle contextualidad al asunto.

Luego abrimos turno de preguntas, en las que tocó responder a dudas relacionadas con reputación online y gestión de crisis reputacionales, en hablar de la monetización de un proyecto digital, y sobre todo, en la verdad del emprendimiento digital. Un tema que ya he tratado en profundidad por estos lares, y del que siempre me gusta señalar todo lo bueno que tiene, pero también todo lo malo que te vas a encontrar.

En definitiva, una masterclass a la que al menos a mi yo de hace una década le hubiera gustado asistir. Espero que les haya pasado lo mismo a los allí presentes.

Todo se streameaba dentro del aula virtual de Ilerna, así que junto con el profesorado que estaba en la sala de grabación había alrededor de 50 personas viéndolo en directo, y el resto de alumnos pueden verla en diferido cuando quieran.

Si tan solo uno o dos de los que lo vean me hacen caso y toman acción, la charla ya habrá valido la pena. Ese par de personas sé fijo que van a tener un buen porvenir profesional, y por tanto, una vida un poco más sencilla.

Dejo para terminar un vídeo que me grabaron tanto de algunos momentos de la charla como de las conversaciones que tuvimos mientras conocía sus instalaciones, muy rollo startup (una “startup” de más de un centenar de trabajadores ya, todo sea dicho…) y me contagiaba del entusiasmo de los profes.

Ver en Youtube (ES)

Muchas gracias a Ilerna por la oportunidad, y enhorabuena por haber abierto este camino. Que la educación reglada cuente con el apoyo y la experiencia de la industria me parece crítico para el buen devenir de esos futuros técnicos.

Que la distancia entre el mundo académico y el mundo corporativo sea cada vez más pequeña. La una depende de la otra.

Entiendo que la educación no puede seguir el ritmo de la empresa por razones obvias (tiene que haber primero demanda para haber oferta). Que el papel de la educación es plantar los conceptos mínimos, sembrar el campo para que luego en el puesto de trabajo florezca aquello que el profesional necesita para desempeñar adecuadamente sus obligaciones.

Pero eso no quita que ambos mundos tenga que retroalimentarse continuamente, limando las asperezas y ofreciendo, aunque sea, un acercamiento al otro desde dentro.

En ambas direcciones, además.

Por cierto, que aunque la masterclass estaba diseñada para que únicamente la pudieran ver los alumnos de Ilerna, es posible crearse una cuenta y acceder a ella. Me han pasado para la ocasión una landing page exclusiva (ES) con mi charla, por si te interesa.