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MySpace

Generamos 2,5 trillones (EN) de bytes al día. Enviamos (EN) más de 15 millones de mensajes de texto, subimos más de 46.000 fotografías a Instagram, publicamos más de 456.000 mensajes en Twitter y vemos más de 4.000.000 de vídeos en YouTube cada minuto (EN).

Y estos números no hacen más que crecer: ya hay (EN) más de 3.700 millones de seres humanos conectados a Internet, y valiéndose cada vez más de servicios en la nube.

¿Quieres más? El 90% (EN) de los datos en Internet han sido creados en los dos últimos años.

Con este panorama, es normal que nos preguntemos qué pasará el día de mañana con todo ese saber humano.

La pregunta no es baladí. Estos días conocíamos que MySpace ha perdido de la noche a la mañana 50 millones de canciones y fotografías por una negligencia humana. Un error de un trabajador (EN) supone que, de golpe, un pedacito de nuestra historia haya desparecido.

Así, sin más.

Sobre la preservación de la información en la era digital ya escribí en 2012 preocupado. Y toca parafrasearme, ya que sigue tan vigente como entonces:

El paso del papel al archivo digital supuso, como ya apuntaba maneras en la entrada sobre La industria discográfica, las editoriales y la Santa Inquisiciónun salto cuantitativo y cualitativo del acceso a la información a cualquiera que tuviera a su alcance algún dispositivo tecnológico.
[…]
La era digital supone, desde los años 90, el paulatino abandono del modelo de distribución de la imprenta en favor del medio digital. Los nuevos medios de comunicación y distribución abaratan los ya de por sí bajos costes de la imprenta (en comparación así misma con el trabajo hecho a mano y tinta de épocas pasadas). Un ejemplar digitalizado puede replicarse infinitas veces, y llegar a un público que jamás de otra forma podría haber llegado.
La era digital supone, desde los años 90, el paulatino abandono del modelo de distribución de la imprenta en favor del medio digital. Los nuevos medios de comunicación y distribución abaratan los ya de por sí bajos costes de la imprenta (en comparación así misma con el trabajo hecho a mano y tinta de épocas pasadas). Un ejemplar digitalizado puede replicarse infinitas veces, y llegar a un público que jamás de otra forma podría haber llegado.
Pero como todo cambio que se precie, lleva consigo una gran carga, y es la escasa perpetuidad, tanto del soporte como del medio.
[…]
La única manera de mantener accesible esa información es mediante las continuas actualizaciones y portabilidades a nuevos soportes, con el enorme abanico de problemas que ello conlleva. Y a esto se junta el contratiempo de la inmensa cantidad de información que se ha generado en éstos últimos años, buena parte de ella efímera.
Este ritmo de crecimiento, unido a la obsolescencia cada vez más intensa de los soportes, y la vertiginosa gráfica de evolución de sistemas y programas, hará que seguramente, una inmensa cantidad de información, alguna de ella de suma importancia, acabe en el olvido, perdida en una tecnología del lustro pasado, y abocada a su extinción en el saber colectivo.

Y el problema se agudiza si tenemos en cuenta que buena parte de todo ese basto conocimiento está alojado en servidores de compañías, y por tanto, sujeto a mecánicas puramente económicas.

Porque para MySpace como organización esto no deja de ser una crisis reputacional, pero también, un ahorro: Cada terabyte de almacenamiento ocupado les cuestas alrededor de 3.351$ (EN) al año.

Ahora piensa todo lo que se perderá con el cierre de Google+ de dentro de un par de semanas…

Que sí, que en este caso podemos descargar toda esa información personal. E incluso migrarla a otros servicios en la nube.

Pero aún con todo, ¿cuántos, como un servidor, simplemente dejarán que se borre ese pedacito de historia?

Como explicaba en su día, preservar la información en un soporte físico como es un libro permite tenerlo disponible durante siglos. Actualmente, un soporte digital, tiene un ciclo de vida de, a lo sumo, unas pocas décadas.

Ya no solo hablamos de tener que cambiarle cada cierto tiempo de sistema de almacenamiento, sino que el código pasa en cuestión de años a ser incompatible con versiones modernas incluso del mismo programa con el que fue creado.

Pese a que, en efecto, la replicación ilimitada y el paradigma de la nube han hecho que en teoría los fallos y catástrofes esporádicos no sean tan críticos.

Una de cal y una de arena, a fin de cuentas.

P.D.: No hay cosa que me quite más el sueño que pensar cómo esta página y esta Comunidad, tan pronto yo no esté, seguirá disponible posiblemente solo un año más, hasta que el dominio y/o hosting sea cancelado por falta de pago.

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Articulo exclusivo PabloYglesias