La importancia del tercer entorno para los países emergentes

Escribo hoy en AtomBit.es (ES), blog de reciente creación sobre Software, Gadgets, Videojuegos, Ciencia, Crowdfunding, Cine y televisión del cual me estreno como colaborador, después de las insistentes palabras de uno de sus fundadores, +Yúbal F.M..

 

Hace un par de días discutía con mi pareja sobre el valor real de Internet en los países emergentes. Ella, activista y con una fuerte motivación por la lucha contra las injusticias humanas y animales, defendía que el tercer mundo necesitaba urgentemente personal cualificado para enseñar a sus habitantes a producir los bienes necesarios para subsistir.

loop

Por mi parte, y aunque comparto el objetivo común, creo que la logística necesaria para llevar a cabo tal hazaña supera con creces la capacidad económica de los países pudientes, teniendo en cuenta que el gasto de ayuda al tercer mundo es ínfimo.

Es así como proyectos de la talla de Loop, una suerte de cadena de globos aeroestáticos se que desplazan por las corrientes de la estratosfera sirviendo internet en el hemisferio sur (EN) podrían romper esa barrera logística y acercar el tercer entorno a los países menos desfavorecidos.

Pero qué es el tercer entorno y por qué el tercer mundo lo necesita

Decía Javier Echeverría que:

Internet es el mejor exponente del emergente tercer entorno en el que se desarrolla la actividad social de las personas.

Y es que para este filósofo y matemático, internet ha supuesto la creación de un nuevo paradigma que va íntimamente ligado a la sociedad de la información, aquel término que en su día acuñó el comisario de Tecnologías de la Información de la Unión Europea a raíz de la metáfora que supuso las llamadas autopistas de la información que tan socorridas fueron por celebridades del momento como Al Gore y Bill Clinton.

Toda sociedad, requiere de un espacio y tiempo para surgir. Un espacio y tiempo que depende en buena medida de las condiciones del entorno, y que de hecho toma prestado de sus características innatas para cuantificarlo (no fue lo mismo el tiempo en la edad media que en una civilización industrial, como tampoco lo es ésta comparándola con una sociedad rural, regida por tiempos de cosecha y condiciones climáticas).

De ahí que se hable de tres entornos:

  • El entorno natural: principalmente ligado a civilizaciones rurales, y abstrayéndonos, a la relación corporal más inmediata. Un entorno donde la relación es mayoritariamente familiar (desde educación a tradicción y costumbres), y que podríamos considerar el primer paso hacia una generación de sociedad avanzada.
  • El entorno urbano: Una ampliación del anterior, donde se generan nuevos modelos de relación e integración social. No es por tanto ajeno al entorno natural, sino que se asienta en las máximas de éste para ofrecer un discurso más completo (así como la ciudad se superpone a un campo, o un puente a un río), aumentando los círculos sociales que giran alrededor del individuo.
  • El entorno virtual: Nacido a finales del siglo XX y que irá expandiéndose a lo largo del siglo XXI, es la nueva frontera a conquistar, que nuevamente viene a cumplimentar las deficiencias o restricciones de los dos anteriores. Paradójicamente, no se trata de un espacio físico, sino representativo de la información, y por su arquitectura, totalmente distribuido tanto espacial como temporalmente.

Llegados a este punto, es importante señalar que el tercer entorno ofrece unas prestaciones a tener muy en cuenta que podrían favorecer la integración y evolución de los países del tercer mundo. Características morfológicas y sintéticas que abren una nueva vía para acercar el conocimiento y experiencia adquirida y formar a sus ciudadanos de la manera más rápida y permanente posible.

  • Intangible pero pragmático: El tercer entorno es un entorno virtual, electrónico, no físico, y por tanto, podría pensarse que su uso sería extrapolable únicamente a su ecosistema. Nada más lejos de la realidad. El entorno virtual ofrece herramientas que aunque operan en otro nivel de abstracción, permiten la solución de problemas físicos presentes en la naturaleza de los dos entornos anteriores. Es así como el mundo virtual sirve para informarse y formarse en disciplinas que luego aplicaremos en nuestro día a día, gestionar modelos físicos como el control de las condiciones de una plantación, o comunicarse de forma no presencial con cualquier otro usuario del mismo.
  • No hay distancias: o al menos no tal y como existen en nuestra realidad, lo que lo transforma en uno de los modelos de formación más útiles que tenemos en al actualidad. La posibilidad de hablar directamente con cualquier experto en cualquier lugar del mundo es simplemente insuperable, al poder generar relaciones que van más allá de las fronteras, y podrían solucionar problemas reales de la mejor forma posible (véase una relación profesor-alumnos, o médico-paciente, trasladado al tercer mundo). Y todo en tiempo real o diferido.
  • Sociedad de la información: un término tan amplio como actual, y que en su esencia recorre todo el saber humano. Un basto continente de información que estaría permanentemente accesible para cualquier usuario del tercer mundo. Ya no hablamos de una formación profesor-alumnos como la que se da en un entorno urbano, sino la verdadera evolución del “sírvase usted mismo“.

Si aún no ven beneficio en todo lo antes mencionado es que se niegan a verlo.

En el equilibrio está la virtud

Por supuesto, entiendo que no hay que ser extremistas, ya que de nada le servirá a un nativo africano tener una tablet sino tiene como mínimo la infraestructura necesaria para cargarla o comunicarse con el exterior. Fíjese que no menciono la formación propia necesaria para su uso, puesto que en su día ya se demostró que cualquiera es capaz de “hackear” estos dispositivos sin ni siquera saber leer o haber viso otro en su vida.

Aún así, la figura del profesor sigue siendo tan necesaria como antes, ya no como centro neurálgico del conocimiento, sino como auxiliar, delegando el contenido a un contenedor mucho más eficiente, y ofreciendo un valor adicional a la manera de consumir información más rentable.

A día de hoy, es imposible competir en conocimiento con Internet. Este entorno tiene en su haber el verdadero potencial conceptual de nuestra civilización, muy superior a lo que una sola persona podría llegar a saber en toda una vida. Y es un acceso gratuito, que requiere de unos elementos de comunicación tecnológicos cuyo valor empieza a reducirse drásticamente.

El mejor ejemplo lo tenemos en el proyecto de Google (ES), salido de sus misteriosos Labs X, y que en esencia tiene la capacidad de ofrecer de forma gratuita y sencilla acceso a toda esa ingente biblioteca de información que es Internet en cualquier lugar del mundo.

Claro está que detrás de esto se encuentra una empresa que como tantas otras, ha visto negocio en acercar Internet a los menos desfavorecidos (que a fin de cuentas pasarían a ser clientes suyos), pero sin duda los beneficios como colectivo superan con creces el entendible factor de interés para una empresa.

Hablamos de ofrecer las herramientas del primer mundo, que nos han permitido evolucionar a un ritmo alarmante en este último siglo, al tercero.

¿Qué habrá que educarlos en el consumo eficiente de contenido? Sin lugar a dudas.

¿Qué con ello permitimos que se levante como primario un bien mucho menos importante que otros como la comida o el alojamiento? Por supuesto, teniendo en cuenta que con ello, favorecemos el que sean ellos mismos quien tengan bajo su control los métodos necesarios para cambiar su futuro. Internet puede no ser bien primario, pero la información alojada en este tercer entorno sí lo es, y sin lugar a dudas, es el modelo más sostenible y factible que hay en la actualidad para hacerla llegar a los más necesitados.

Os dejo para terminar dos vídeos sobre el proyecto. El primero desde el punto de vista conceptual del mismo y en español (o al menos algo parecido), y el segundo ya centrado en la parte tecnológica del mismo. No tienen desperdicio.



Y de paso os dejo una reflexión que se me viene a la cabeza:

¿Soy el único que ve un potencial inmenso en esta tecnología, ya no solo como acercamiento del tercer entorno a los países menos favorecidos, sino para aquellos países donde los ISPs no llegan, o directamente son censurados por gobiernos dictatoriales?