Hablando sobre consumismo en la era de Internet

Consumismo digital

Sebastián Serrano, un colaborador de la Revista Cambio de México, me escribía hace ya unas semanas para trasladarme unas preguntas con la idea de preparar un artículo sobre cómo han cambiado nuestras relaciones económicas con Internet, enfocado hacia cómo ahora todo lo buscamos y lo encontramos a través de los Buscadores, comparando y comprando desde la web.

Y por tanto, me tocó dar nuevamente unas pinceladas sobre showrooming, sobre economía colaborativa, y en definitiva todo ese ecosistema de consumismo que compite a golpe de click.

Como tantas otras veces, dejo por aquí el texto íntegro de lo que hablamos, y puedes leer la pieza final tanto en la web de la revista (ES) como en su versión PDF (ES). Que lo disfrutes:

¿Qué cambios consideras que ha traído el hecho de que ahora casi todo lo encontremos a través de Buscadores? Ya no consultas las páginas amarillas ni de chiste, ni buscas una dirección en el callejero o vas a una agencia de viaje. Qué implicaciones consideras que han traído estas modificaciones.

El mayor cambio radica a nivel de negocio, puesto que el entorno ha cambiado, y esto ofrece oportunidades a aquellos que han sabido subirse rápido y bien al carro digital.

Es, de hecho, uno de los mantras que me toca repetir con mis clientes. A día de hoy si no estás en Internet, no existes. Para generaciones como la nuestra y aquellas que vienen por detrás si algo no aparece en una búsqueda, es que no está.

Sin ir más lejos, después de vivir durante tres años en Getafe, me enteré que había al lado de mi casa una barbería del estilo que me gusta. Habré pasado por allí miles de veces, pero en cambio, he estado yendo a otra barbería que sí tenía presencia digital, y que por supuesto estaba más lejos y para colmo era más cara.

Junto a ello, la digitalización nos permite acudir directamente a las fuentes. Algo que en un entorno puramente offline, por sus propias limitaciones, se complica en demasía. Y esto lo vemos, por supuesto, a la hora de consumir información, pero también a la hora de comprar.

Ahora mismo, justo antes de ponerme a responderte estas preguntas, he comprado a Google Irlanda unos routers en malla ya que estoy de mudanza y en la nueva casa, por dimensiones y arquitectura, con un único router doméstico es imposible cubrir todas las plantas. Han sido literalmente tres clicks (hace unos días ya había tomado la decisión), apenas un par de minutos, y porque he tenido que cambiar la dirección de envío. Y con ello he podido comprar un dispositivo directamente a la compañía que lo produce, ahorrándome los costes de intermediarios.

Lo que aplicado a entornos más humildes (PYMES) es, de nuevo, otra gran oportunidad. Cualquier productor es capaz de vender en un territorio muchísimo más amplio sin necesidad de contar con recursos de distribución y logística.

Con unas bodegas a las que estoy asesorando este verano estamos implementando una tienda online, y cuándo ésta esté operativa y hayamos dado tiempo a la estrategia previamente fijada para que el proyecto madure, no tendrán una dependencia absoluta de los distribuidores locales, que en esta industria, y por si no lo sabes, operan bajo una suerte de hermetismo que debería rozar la ilegalidad.

Para el usuario final, por terminar, el entorno digital se antoja mucho más inmediato y veraz. A golpe de clic, y siempre y cuando sepamos aprovechar las herramientas que nos ofrece, tenemos la capacidad de hacer comparativas mucho más objetivas (en igualdad de oportunidades), realizar compras desde cualquier lugar, e incluso volvernos momentáneamente un productor, acogiéndonos a las cada vez más maduras plataformas de economía colaborativa.

Un servidor no tiene una tienda en la que venda productos de casa, pero con la excusa de irme del piso ya he vendido varias cosas por Facebook y Wallapop, y presumiblemente venderé más antes de que termine el mes.

¿Consideras que los Buscadores son cada vez más influyentes en nuestra concepción  del mundo y las elecciones que tomamos?

Absolutamente. E iría más lejos. Esto es uno de los riesgos de la dependencia digital.

Como ya expliqué en su día, Google no tiene un sistema de ordenamiento orgánico de enlaces, como asegura ofrecer con su buscador, sino una suerte de sistema de ordenamiento orgánico supeditado a una editorialización, que viene marcada por exigencias de negocio. Que Google buscador es, a fin de cuentas, una especie de directorio que hereda elementos de maquetación de un periódico o una revista.

De todo lo que nos muestra el buscador, normalmente los dos o tres primeros enlaces son publicitarios (es decir, empresas que han pagado más que otras empresas por aparecer primero en esa búsqueda en particular), y generalmente si hay enlaces en el margen lateral (versión de escritorio), vienen dados por un scraping propio de la plataforma (por ejemplo, algo de contenido sacado de la página de la Wikipedia, o alternativas de compras), basado en necesidades de negocio.

Lo que no quita que, de nuevo, siendo conocedores de este hecho, estemos ante una de las mejores herramientas de información creadas por el hombre. El fin de Google (o Facebook, o Amazon…) no es filantrópico, pero aún así, han creado un ecosistema verdaderamente potente para los negocios y también para la sociedad.

¿Ya hemos generado demasiada interdependencia hacia el principal buscador?¿ Cómo sería un día sin este?

Te contestaré más adelante en profundidad, pero por resumir, decir que para cuando esto ocurra ya habrá alternativas aún más interesantes que los buscadores.

Y hasta entonces seguiremos utilizándolos. No tiene sentido privarse de algo que a todas luces es mejor que lo que teníamos hasta ahora (como bien has señalado, páginas amarillas, directorios…).

¿Qué beneficios consideras que ha traído internet para nuestras relaciones sociales y que cosas negativas crees que puede estar generando?

Es un tema que en parte ya te he respondido en preguntas anteriores, y del que además en su día escribí un Especial al respecto.

El mayor logro de Internet, a mi forma de ver, ha sido el ofrecer a la sociedad un canal no sujeto a las limitaciones físicas esperables en el resto de canales. El que por ejemplo tú, Sebastián, y un servidor, podamos estar en contacto de forma inmediata y desde prácticamente cualquier lugar, aunque nos separan alrededor de 6.000 kilómetros de distancia.

Si eso no es algo que deba parecernos increíble, como diría mi madre, “que baje Dios y lo vea” :D.

A nivel de riesgos, pues los esperables de un entorno que aún está madurando. La cuestión, como decía, es SABER ESTAR en Internet. Comprender sus limitaciones, y aprovecharnos de sus oportunidades. Utilizar sus herramientas con sentido común y criterio.

Lo que requiere en primera instancia ganas, y en segunda, formación. En ello estamos ).

Tú que estás a la vanguardia de los movimientos de internet, ¿Qué crees que sea lo nuevo por venir o que ya se esté empezando a implementar, en cuanto a desarrollos y opciones precisamente para facilitar nuestra vida y su implicación en nuestras relaciones?

Pues mira, si hay algo que creo que va a desbancar el uso de los buscadores como canal principal de búsqueda, ese algo deberían ser los asistentes virtuales.

Recientemente he publicado la review de Google Home en Español, y también me han entrevistado sobre esto en el periódico La Nueva España, y mi corolario sigue siendo el mismo: Estamos a las puertas de algo muy grande, pero aún inmaduro. Y por ello, ahora mismo, y al menos para mi uso, no le encuentro sentido. Lo que no quita que crea que será la tónica de nuestro día a día dentro de unos años.

El objetivo final de un buscador es darnos la respuesta correcta a una pregunta o petición dada. Sin embargo, los buscadores actuales no hacen eso, sino que nos devuelven unos enlaces ordenados por lo que ellos entienden que puede servir de utilidad. Pero las tarjetas de Google, el machine learning, y en última instancia los asistentes virtuales vienen con el objetivo de ser capaces de responder con una única respuesta a nuestras peticiones.

Utilizando además el lenguaje hablado, que se nos antoja más cómodo.

Lo que no quita que tú y yo sigamos aporreando un teclado el resto de nuestra vida. Pero para las cosas del día a día lo mismo cada vez más lanzaremos las preguntas hacia una máquina, en vez de conectarnos a una página.

¿Qué tan certera consideras que es la minería de datos?

La minería no es certera o no certera. Es una herramienta para conseguir un fin. Lo que podemos considerar certero o no es el análisis de esos datos. La información y el valor que le podamos sacar a los mismos.

Y ahí, conforme los sistemas de inteligencia artificial vayan evolucionando, serán cada vez más certeros.

De nuevo estamos a las puertas de un cambio de era. Te decía antes que Google Home en Español, para mi, a día de hoy no tiene sentido. Sencilla y llanamente no me ofrece las funcionalidades que podría necesitar en casa de una manera más cómoda que directamente hacerlo como lo hago hasta ahora. Pero irá evolucionando, aprendiendo cada vez más. Y los hogares irán paulatinamente estando más conectados. Hasta el punto que un asistente de hogar tenga ya más sentido (sea más certero) que no tenerlo.

¿Cuáles consideras los riesgos de que estemos cada vez más pendiendo de algoritmos que toman las decisiones por nosotros?

Como todo en esta vida, la dependencia conlleva sacrificios. He hablado mucho del tema, y quizás lo que más debería preocuparnos es que al ceder parte de nuestras libertades, también estamos cediendo parte de nuestros derechos, y debemos asumir las responsabilidades asociadas a dicha cesión.

Lo que me lleva a repetir que ante todo, deberíamos formar nuestra capacidad crítica, para poder afrontar esta nueva realidad siendo conscientes de lo que supone, y no simplemente dejándonos arrastrar por la muchedumbre.

¿Estoy preparado para que una máquina, en base a todo el conocimiento que tiene de mi, me asesore sobre la mejor rutina diaria de cara a mi salud? Pues lo mismo sí.

¿Y si en vez de salud hablamos de intención de voto? ¿A sabiendas que seguramente mi voto esté influenciado por criterios puramente subjetivos y sociales, y que el de la máquina se basará únicamente en mis tomas de decisiones, conscientes e inconscientes, hasta el momento?

El problema, no obstante, no es la máquina. Los sistemas irán siendo cada vez más eficientes, y ahí entra en juego el factor humano como limitante.

Un mundo en el que solo existieran coches autónomos sería, de facto, e incluso a día de hoy, un mundo muchísimo más seguro en carretera. Sin embargo, es en la necesaria cohabitación, aunque sea temporal, del humano y la máquina, donde surgen los problemas.

La máquina se basa en la lógica y el aprendizaje. Una vez que se equivoca, registra el fallo y jamás va a volver a equivocarse en ese mismo escenario. El humano, por contra, es puramente subjetivo, puede tener objetivos tergiversados (recordemos, por cierto, que a fin de cuentas los algoritmos que rigen estos sistemas están creados por humanos y por trabajadores de empresas con ánimo de lucro), y está supeditado a factores biológicos limitantes que lo hacen eminentemente menos óptimo.

Así que como ves vamos a tener mucho de lo que preocuparnos, y también mucho de lo que disfrutar. De aquí en adelante.