portatil huawei mate D15

En Julio, aprovechando una oferta de Amazon, acabé por comprarme tanto para mi, como para una de mis trabajadoras, un Huawei MateBook, que vendría a suplir los problemas que ya me estaba dando mi anterior portátil, un Lenovo Yoga de séptima generación.

No tengo pensado hacer una review al uso del Huawei Matebook D15 que me he pillado. Simplemente quería hablar de una serie de cuestiones relacionadas con la usabilidad y la seguridad que hicieron que me decantase por esta opción, y no por la de la competencia.

A saber:

No necesito un i7 ni la pantalla táctil

Mis últimos dos portátiles fueron ultrabooks de máxima potencia, que montaban ambos un i7 en sus respectivas generaciones.

Esto era algo que por aquel entonces sí necesitaba, ya que por un lado, mi portátil fue durante bastante tiempo el ordenador principal de trabajo, y por otro, también lo utilizaba esporádicamente para juego.

La realidad, sin embargo, hoy en día, es muy distinta:

  • El portátil ya no es mi ordenador principal: O al menos no lo es cuando trabajo desde Madrid, donde tengo ese Mac Mini Apple Silicon que es una delicia (por ahora) en cuanto a velocidad, consumo y prestaciones. Pasa a ser mi ordenador principal solo cuando necesito Windows (hay temas de la administración pública que aún hoy en día solo se pueden hacer desde este SO), o cuando estoy de viaje, como es el caso del momento en el que escribo esto, al pasar alrededor de tres meses por el norte de España.
  • Ya no juego desde el portátil: Si ya de por sí con la Switch y la Xbox Series X jugaba ya poco en el portátil, imagínate ahora con la Steam Deck. Sencilla y llanamente ya no le veo sentido a jugar en portátil, ya que para eso… tengo la consola portátil de Valve.
  • Los Intel Core i5 son una maravilla: No hay que olvidar que estos están enfocados al trabajo de oficina, que es prácticamente lo que yo hago.

Es por ello que preferí apostar por un i5 de penúltima generación (la de este año apenas está disponible en portátiles). A nivel de potencia tengo más que de sobra, y puesto que ya no requiero ni tener una gráfica dedicada, ni ese plus de potencia, aumento un poco la autonomía.

Y otro tema que tampoco me importaba mucho era el de que la pantalla fuese táctil. Es cierto que para algunas reuniones puede resultar cómodo, pero la realidad es que para el trabajo del día a día no lo he usado apenas en todos estos años. Así que, de nuevo, podía ahorrarme unos cuantos euros si apostaba por un portátil sin esta prestación, cosa que he hecho.

Puerto USB tipo C

Lo que sí o sí tenía claro es que quería tener un puerto USB tipo C como sistema principal de carga.

¿La razón? La trataré en mayor profundidad en un artículo próximo, pero es que quiero ir adelantándome a la directiva europea que va a exigir, de aquí a unos pocos años, que todo dispositivo electrónico que se venda en este territorio utilice únicamente el estándar USB tipo C como sistema de carga… o que se cargue inalámbricamente.

Mi intención con esto es que pueda salir de casa para pasar varios días fuera solo con uno o dos cargadores USB tipo C de carga rápida. Y con eso, saber que voy a poder cargar (casi) todos los dispositivos.

Realmente ya estoy en esta situación si obviamos el iPad (la versión básica de Apple sigue vendiéndose con el puerto propietario de Apple) y con algunos gadgets que requieren hoy por hoy cargadores propietarios, como es el caso del smartwatch. Pero créeme que es una tranquilidad saber que todo lo principal lo puedo cargar con el mismo cargador, o que incluso alguien me lo puede prestar.

Descontando, ya de paso, que el portátil viene, por razones obvias, con un cargador USB tipo C de 65 W, así que así ya tenía por aquí un cargador de esta potencia más que tan pronto lo puedo utilizar para el portátil, como para la Steam Deck, o el móvil, o los auriculares, o lo que sea.

Huawei MateBook

Cámara abatible mecánicamente

Otro tema que me ha gustado de los MateBook, aunque en este caso sí puede haber controversia, es la colocación de la webcam, que en vez de estar donde está en prácticamente cualquier portátil (parte superior de la pantalla, ya sea en formato notch, en el propio margen o detrás de la pantalla), han decidido colocarla… ¡En el teclado!

Te lo muestro en la imagen que acompaña este artículo, y es que la cámara web está oculta en un botón central en la misma fila de los botones FX, lo que hace que sea necesario apretarlo para que la cámara surja.

Y esto tiene tanto cosas buenas como malas.

A saber:

  • A nivel de seguridad y privacidad: Obviamente la medida es perfecta para evitar problemas de seguridad y privacidad, ya que por razones obvias, solo puede funcionar cuando tú, proactivamente, la activas clicando en ella. Aunque el portátil sea atacado con un spyware que active la cámara, lo único que grabará es una imagen en negro hasta que sea el usuario quien le de físicamente al botón para abrirla. Solo por esto ya merece la pena. Y, de hecho, es algo que ya hago en Madrid con una webcam externa conectada a un ladrón USB con botón de activación, de manera que sí o sí sé que la cámara está activa únicamente cuando yo quiero que lo esté.
  • Es un componente mecánico más: Y por tanto, es un componente que el día de mañana puede estropearse. Esto sinceramente no es algo que me preocupe, porque ¿cuántas veces usas realmente la webcam a la semana? Pero está claro que a base de abrirla y cerrarla, puede llegar el día en el que la parte mecánica falle y aunque la cámara en sí siga funcionando, no puedas usarla. Aunque también te digo que muy probablemente antes de que esto ocurra ya habré cambiado de portátil, habida cuenta de que hay componentes internos con un ciclo de vida muy inferior, como es el caso de la batería.
  • El ángulo de grabación no es el más adecuado: Como contrapartida, es cierto que que al estar la cámara en el teclado, en las videollamadas la gente te va a ver desde abajo, en una postura que sin lugar a dudas no favorece nada a casi nadie (papada power!). Este sí puede ser un problema para alguien que tiene pensado utilizar el portátil, y en particular su webcam, para hacer streaming o grabar vídeos. Aunque también es verdad que si tu negocio es ese, lo suyo es que directamente uses una webcam profesional, que va a dar siempre mejor calidad que la de cualquier webcam que venga instalada en el dispositivo. Y no es mi caso, que seguiré usando la webcam externa conectada por USB cuando tenga que grabar o tener reuniones en casa.

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Lector de huella dactilar

Por último, y esto ya no es que sea nada novedoso o único de Huawei, todos sus portátiles modernos ya vienen con un botón de encendido/apagado que es además un sistema de reconocimiento de huella dactilar.

Muy cómodo de utilizar, ya que así te evitas tener que meter el PIN cada vez que desbloqueas la sesión, y bajo mi humilde opinión, el mejor sistema de desbloqueo que puede tener precisamente un portátil. Por delante en todo caso de ese reconocimiento facial que requiere que tengas la webcam activa siempre, y que no funciona por ejemplo cuando hay muy poca luminosidad.

Cuando yo quiero lo desbloqueo simplemente poniendo el dedo en el botón. Tarda menos de un segundo y ya puedo ponerme a trabajar.

Huawei Matebook

Conclusiones

Por cierto que si te lo preguntas, este portátil es de gama media, y por tanto me ha costado bastante menos que lo que pagué en su día tanto por el Lenovo como por el HP Spectre.

Para colmo tiene una diagonal superior (15″), lo cual se agradece sobremanera en sesiones de trabajo más largas.

A cambio, eso sí, la autonomía no es para echar cohetes: Alrededor de 6 horas de uso normal. Suficiente para prácticamente un día de trabajo fuera, pero insuficiente si buscas autonomía extrema, como la que nos da, por ejemplo, los MacBook Apple Silicon, del que por cierto Èlia tiene uno (alrededor de 18 horas de uso).

Ya no viajo tanto, así que no creo que sea un gran problema. Pero sin lugar a dudas es la peor parte que tiene este portátil.

En fin, que quería dejar por aquí algunos puntos que me han gustado de los portátiles de Huawei.

Tuve la suerte de probar varios de ellos hace unos años haciendo instalaciones digitales en varios locales y academias, y desde entonces la marca pasó de una que para nada hubiera considerado como buena elección para un portátil, a mi top de fabricantes de ordenadores.

Tanto para que, como puedes ver, al final me haya decidido por uno de ellos.

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