Pagar por ecosistemas de ocio con contenido gratuito

A raíz de la entrada sobre el fin de las videoconsolas, que les doy a groso modo otra generación (dos si me apuras muchísimo) más, me ha parecido interesante hacer un resumen de los movimientos (o futuros movimientos) de las grandes compañías que actualmente dependen de las videoconsolas, y de como su estrategia va cada vez más ligada a ofrecer servicios en la nube que otra cosa.

Hablar de videojuegos de consola es sin duda hablar de Microsoft, Nintendo y de Sony. Las tres, a su manera, han sabido mover sus fichas para estar en la vanguardia del sector de videojuegos, creando para cada una un ecosistema de hardware y una plataforma para que los desarrolladores (sobre todo compañías de desarrollo de videojuegos) pudieran generar títulos previo contrato (firma y dinero, vamos).

En el lado opuesto está Valve, que comenzó como una de esas compañías de desarrollo y que aunque sigue sacando juegos realmente interesantes e innovadores, lo han girado todo en torno a su propia plataforma, Steam, del que ya hemos hablado largo y tendido. Junto a este último, aparecen cada vez más propuestas más atrevidas, como la recién adquirida Gaikai.

Vivimos por otra parte un estancamiento en un sector que no se puede permitir esto. La semana pasada mismamente, era el propio CEO de Sony quien se sorprendía en un comunicado que no hubiera propuestas de desarrollo para su nueva consola portátil.

Y a esto se le une la competencia del videojuego social actual (con sistema de logros, perfil de usuario y extras), que aumentan la esperanza de vida del juego y la experiencia de usuario.

Motivados por todo esto, Microsoft apostó por Xbox Live (y recientemente con Xbox Live Rewards en España), dos plataformas sociales (la primera gratuita y la segunda de pago) que vienen a hacer de puente a lo que podría ser el futuro de los videojuegos. Sony ya tiene más que instaurado PlayStation y PlayStation Plus, mientras que Nintendo presentaba este verano Miiverse.

Ecosistema creado, ahora toca explotarlo.

Y aquí es donde Sony se lleva actualmente las de ganar, ya que por 50€ anuales (37,49€ el primer año con la oferta de ahora), tienes a tu disposición al menos 45 juegos gratuitos (y no cualquiera, actuales). Microsoft aún está lejos (no tanto seguramente cuando vean que la mayoría de usuarios acabarán por pasarse a sony), pero ya apunta maneras con el sistema de puntos (a más puntos, más desbloqueos, juegos gratuitos, extras y demás), y lo mismo puede aplicarse a la tercera, que aunque en principio parece haber sido creada para que “el juego no termine” cuando estás fuera de casa (una especie de suerte entre WhatsApp, minijuegos, cambiar de modelito a tu avatar o consultar los datos de juego), no tardarán en ofrecer un servicio de pago a cambio de bibliotecas de contenido.

Y es que a mi forma de ver es el paso necesario para que el sector del videojuego evolucione. Pagar 50€ anuales por jugar a cualquiera de los juegos actuales es mucho más barato que comprarte cada juego (y más viendo los precios descabellados de los nuevos títulos).

¿Hablaríamos entonces de tarifa plana? Se puede entender así. Pero de todas formas nuestro bolsillo lo agradecería.

 

Edit a día 7 de Mayo del 2013: Medio año después, el mercado me empieza a dar la razón.