La resaca de ayer: ¿Hablo de WhatsAppWeb, de 4Chan o de Windows 10?

Son las 7 de la mañana y me levanto con la firme determinación de hablar sobre la presentación del día de ayer. Y me resulta complicado fijar la atención en un solo tema, con ese despropósito de WhatsApp Web (EN) que pudimos probar a la tarde/noche, que solo está para Android, que utiliza en el año 2015 códigosQR, que requiere el móvil conectado al lado, y que te obliga a mantener una pestaña más abierta,… Las comparaciones con la competencia (Telegram/Line) son a veces odiosas, estarán pensando.

windows 10

Me resulta complicado sin hablar de Moot, y cómo este visionario que hace 11 años montó un foro de anime abandona hoy su cargo de Admin (EN) en una de las webs más visitadas del mundo. 4Chan, el paradigma por antonomasia del anonimato, cuna de buena parte del movimiento “mediático” hacktivista, y un verdadero ejemplo de estudio de sociabilidad descentralizada y caótica, se queda huérfano.

Pero sobre todo, me resulta complicado porque, después de revisar hace una hora varios de los momentos estelares de los de Redmond (la presentación me pilló fuera de casa, y tuve que seguirla por Twitter), no tengo del todo claro si lo que he visto es nuevo o un pasito más hacia donde querían llegar.

UNA sola Microsoft

A priori, lo que se me viene a la cabeza, es un acierto mayúsculo cuando hace unos meses hablaban de la filosofía “One”. UNA sola Microsoft, con toda la complejidad que eso entraña.

Imposible no hablar por tanto nuevamente de convergencia, y alegrarse al ver que la empresa está apostando firmemente por lo que desde esta humilde caverna llevamos pidiendo hace años.

Una verdadera declaración de intenciones el que la próxima versión de Windows Phone se llame, simplemente, Windows 10. Que previsiblemente será más de lo mismo (o quizás me haya perdido algo), pero en lo realmente importante, que sería el ecosistema de aplicaciones y la interfaz, sí encontramos un discurso elaborado.

Hablamos, como no, de las Universal Apps, que parece que ya empiezan a llegar. A cuentagotas, eso sí, pero es de agradecer. Filosofeábamos hace unos días sobre el ecosistema de desarrollo de Microsoft, y a un servidor se le ocurría retarles: ¿Si tenéis esta plataforma, qué mejor que explotarla como lenguaje universal y compatible nativamente al resto de sistemas operativos?

Y aunque esto queda aún lejos (al menos para que llegue como tal al mercado), los primeros pasos están dados.

Sin olvidarnos de Xbox Live, que pasa a ser el Steam de Microsoft. Ese agregador social/market y ahora también servidor de streaming de videojuegos en local. Implementaciones que ya veníamos disfrutando en la plataforma de Valve, y que parece que ahora cobrarán protagonismo dentro del propio sistema (espero que no en detrimento del resto).

Asistencia virtual e interfaces

¿De qué más debería hablar? De ese escritorio que recibe de buena gana el asistente virtual, y de ese móvil que empieza a aprovechar seriamente los servicios de la gran M (Skype para SMS, MSoffice,..).

Imposible temblar (de ilusión o de terror, usted decide) al darse cuenta que todos los sistemas operativos con un porcentaje de mercado aceptable vienen apoyados en la asistencia virtual. Cortana en Windows 10, Google Now en Android/(¿Chrome OS?), Siri en iOS/OS X, ¿Amazon Echo?. Y una llamada de atención, tanto a la gestión de la privacidad, como a la evolución de las interfaces, que serán previsiblemente más inmediatas e intuitivas. Sobre todo, más invisibles.

Porque las interfaces son otro de los puntos a considerar de la presentación del día de ayer, y por tres motivos.

  • El primero es el propio Windows 10, que recupera el dichoso botón de Inicio (qué pesadita está la gente con eso), pero sobre todo, lo recupera enriqueciéndolo con las live tabs, que se podrán expandir hasta “recuperar” el menú que intentaron promocionar en Windows 8.
  • El segundo, sin duda más crítico, es el recorrido inteligente que hace el sistema para adaptarse a las necesidades del usuario según los periféricos de entrada que esté utilizando. ¿Qué hay conectado un teclado y un ratón? Pues adaptamos la experiencia a estos dispositivos. ¿Qué la pantalla es táctil? Hacemos lo propio. Un guiño a los X en 1. Falta ver la fluidez y transiciones que tendrá el cambio de uno a otro (no debería “sentirse” pesado), pero en todo caso un punto más a considerar de cara a esa necesaria convergencia (No tanto que el usuario cambie su forma de actuar, sino que lo haga el sistema).
  • El tercero, el Microsoft Holográfico, cuyo vídeo de presentación mola “pila” (disfrútelo bajo estas palabras), pero que en todo caso habrá que verlo sin render de por medio. Unas gafas que a priori se me antojan demasiado “Minority Report”, y sin poder olvidar la experiencia de pasados acercamientos, tanto en el mundo de las gafas (con esas Google Glass que salen del mercado, con esas Oculus Rift perdiendo fuelle) como en el de realidad aumentada.

 

Y me guardo para el final lo mejor.

¡Espartanos!

Spartan, ese nuevo navegador que renace de las cenizas del tan odiado IE. Un acierto que el equipo optara por mantener Trident como entrañas, evitando darle a Google más poder todavía. Trident como el núcleo de un navegador que debería aligerarse (parece que así lo han hecho), ADAPTARSE AL MERCADO (y sí, eso significa adaptarse a las estandarizaciones oficiales, y a aquellas que no son tan estándares pero que están contempladas en los que a día de hoy reparten el bacalao, Chrome y Firefox) y sobre todo, separarse del ciclo de vida del sistema operativo.

Porque señores, mira que ha costado esto último… Y con los beneficios que ello acarrea (actualizaciones más habituales, separación de desarrollos, flexibilidad,…).

Queda nuevamente probarlo (evangelistas que estáis leyendo esto, acordaros de un servidor 😀), pero en todo caso apunta maneras. El que venga con Cortana, con modo lectura (¿Hola Safari?) y apuesten por poder tomar notas de forma nativa son algunos añadidos, pero en todo caso falta demostrar que están a la altura donde deberían estar, en el renderizado de webs y en la seguridad.

Bueno, bonito y… ¡Gratis!

Así llego al último punto, que tiene más bien poco que ver con software y más con negocio.

  • Windows10 gratuito a todos los usuarios Windows 7 y 8.1 que lo actualicen en el primer año.
  • Parte del paquete office instalado por defecto en los móviles.

Eso quiere decir que de una vez por todas, Microsoft pasa de ser una empresa de productos a una empresa de servicios.

Las palabras gratis y abierto han sonado más de una vez bajo los techos de Redmond. Nuevos vientos soplan en poniente. Los que deberían haber soplado hace unos años, pero mejor tarde que nunca.

Algo le está pasando a Microsoft, y es bueno.