hipertimesia inducida

– Esto será una broma -preguntó el doctor Veiseh mientras dejaba el diferencial encima de la mesa-. ¿No estaréis hablando en serio, verdad?

– Lamentablemente así es -era Donohue, uno de los miembros del Comité Ético de la Universidad de Pensilvania, quien hablaba-. El futuro del proyecto pende de un hilo. Y todo porque académicamente hablando ha sito demasiado exitoso.

La Universidad, dentro de un acuerdo a tres bandas entre gobierno y Reminder, llevaban ya cerca de 7 años estudiando el impacto que podría tener en más de un millar de betatester su prototipo VID12, una pequeña cápsula de memoria que, una vez asimilada dentro del corriente eléctrico de sus neuronas, era capaz de identificar y catalogar recuerdos.

Los pacientes, después de un intenso programa de aprendizaje, interiorizaban la manera de acceder a esta mejora, confiriéndoles de forma artificial lo que el propio Veiseh, jefe e ideólogo del proyecto, había denominado como Hipertimesia Inducida, o la habilidad de recordar de forma consciente y fehaciente cualquier situación que hayamos vivido.

De la hipertimesia natural a la gestión de memoria inducida

El concepto de «Memoria Autobiográfica Muy Superior» (HSAM por sus siglas en inglés) o hipertimesia (ES) surgió a principios de 2000, a partir del caso de una joven llamada Jill Price:

Price le envió un correo electrónico al neurocientífico e investigador de la memoria Jim McGaugh, contándole que podía recordar todos los días de su vida desde los 12 años y pidiéndole que la ayudara a entender por qué.

Intrigado, McGaugh comenzó a estudiarla: le daba una fecha y le pedía que le contara los acontecimientos ocurridos en el mundo en ese día. Price acertaba casi siempre.

Su caso llegó a la prensa y otros individuos con una condición similar (incluyendo Veiseh) contactaron al equipo de la Universidad de California, Irvine.

Curiosamente, la memoria de estas personas es muy egocéntrica: aunque pueden recordar sucesos autobiográficos con extraordinario detalle, no parecen ser mejores que el resto para rememorar información impersonal.

Justo al contrario que ocurría con aquellos acercamientos a la memoria externa digitalizada, fuera mediante software en la nube, fuera mediante hardware de lifelogging. Al estar basados en el entorno y no en la persona, eran capaces de ofrecer un punto de vista en el que el sujeto la mayor parte de las veces no entra, ofreciendo una mirada en primera persona ficticia pero efectiva para entender el acontecimiento.

Pero sin lugar a dudas la idea de poder ser nosotros quienes controlan los recuerdos es un rasgo que potencialmente podría ser interesante para las nuevas generaciones.

Veiseh presentó el proyecto, que incluía el diseño de una versión rudimentaria del VID, y conforme los fondos llegaban fueron puliéndola hasta que el prototipo 12 fue aceptado para pruebas con un grupo controlado de voluntarios.

7 años más tarde, y en una de las últimas reuniones de control:

La memoria perfecta puede ser un problema

– David Jones, 35 años, ex-dependiente de una marca de relojes -Donohue dejó sobre la mesa un informe-. Perdió su trabajo, su pareja, y posteriormente decidió quitarse la vida, no sin antes escribir en su perfil de Reminder una actualización en la que dejaba claro que esa capacidad que le habíamos otorgado con el VID12 lo había aislado socialmente. Con el acceso inmediato a cualquier recuerdo sobre una persona le era materialmente imposible olvidar y pasar página de sucesos desagradables (riñas, malentendidos…), lo que condicionó, y para mal, la manera que tenía de mantener relaciones con sus círculos cercanos.

– Maria Gómez, 43 años, socia de un bufete de abogados -colocó encima del anterior otro documento-, de baja desde hace año y medio. Mantiene una querella contra el centro argumentando negligencias en nuestro proceso con la idea de conseguir romper el contrato que ha firmado y exigir que le quiten el VID12 ya que, y cito palabras textuales: «sufro constantes jaquecas y soy incapaz de afrontar mi desempeño laboral sin que los recuerdos de casos pasados me atormenten».

– Rose Shereshevski, 29…

– Ya basta -Veiseh le interrumpió bruscamente- ¿Qué hay en total? ¿Diez casos? ¿Veinte? ¿Cincuenta? Maldita sea -dijo mirando al resto de investigadores en la sala- somos académicos. Es normal que en un millar de sujetos alguno presente problemas, sean inducidos directamente por el programa, sean por factores externos.

– Sí, sí, somos conscientes de ello. Pero entienda que a Reminder le preocupan… los riesgos reputacionales que estos fallos puedan ocasionar si llegan a la prensa. Y proponen que el prototipo final incluya algunos «añadidos».

– ¿¡Otra vez con esas!? -el investigador golpeó la mesa con el puño.

– Veiseh, simplemente piden que, para mantener su patrocinio, el VID final permita gestionarse de forma centralizada en sus servidores.

– Y de paso se incluya en el mismo programa de Historia Patrocinada que Reminder, ¿verdad? Descontando el hecho de que de esta manera la compañía y el gobierno tendría acceso a los registros experienciales de millones de personas. ¡No! ¡Por encima de mi cadáver!

– No lo mires desde esa óptica… Piensa que de esta manera dotaríamos al sistema de una herramienta mucho más cercana a lo que tanto usuarios como empresas desean. A fin de cuentas, la memoria humana es imperfecta. Recordamos sucesos, y cada vez que los recordamos nuestra mente une los puntos negros y genera una nueva historia. Una memoria que biológicamente está diseñada para la supervivencia social. Si algo potencialmente puede hacernos daño, el cerebro lo bloquea, y pasa lo mismo con el resto de recuerdos subjetivados a las emociones de nuestro sistema primario, entrando de paso en conflicto con las propias limitaciones de almacenamiento, y siendo por tanto impreciso e incontrolable a la hora de recordar de forma consciente algo que el sujeto quiere recordar. Igual que le pasaba al señor Jones o a la señora Gómez, la mochila histórica de una memoria perfecta e inalterable como la que ofrece el actual prototipo puede suponer un lastre para la vida de decenas de miles de personas. Un porcentaje bajo, por supuesto, pero inasumible para Reminder.

– Así que para solventar aquellos casos en los que la integración no es la adecuada la opción pasa por pervertir el buen funcionamiento del VID12, que casualmente pasaría a formar parte de ese Little Brother masivo que tiene Reminder ya en nuestros bolsillos, ¿pero dentro de nuestros cerebros?

– La Historia Patrocinada ha demostrado ser una de las mejores implementaciones que ha hecho nuestra especie en toda su historia. Gracias a ella hemos reducido en hasta un 87% los homicidios domésticos, un 64% los hurtos y un 54% las alertas policiales. Puede no parecerle ético, Veiseh, pero gracias a ello vivimos en una Sociedad Civilizada.

– Y me parece perfecto, pero el VID12 se queda como está. El mes que viene terminan las pruebas finales, y con estos resultados saldrá al mercado para final de año. Si no hay nada más que añadir -miró de forma inquisitiva al resto de los allí presentes- la reunión ha terminado.

Veiseh «renunciaría» a su cargo 7 horas más tarde, y el VID acabaría llegando al mercado a final de año, como él predijo, dentro de las mejoras farmacológicas que Reminder comercializaba.

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Inspirado en los problemas sociales que han demostrado tener algunas de las pocas personas diagnosticadas de hipertimesia en la actualidad.

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