Una alternativa a la monetización vía publicidad de negocios digitales

mineria de criptodivisas

Hace unas horas nos enterábamos que The Pirate Bay había estado monetizando su plataforma mediante un código javascript bastante curioso (EN). El script se encargaba de transformar al usuario en un nodo más para minar monero (EN), una cada vez más conocida criptodivisa que parte del mismo paradigma que bitcoin.

Mientras el usuario visitaba la página, la pieza de código se encargaba de utilizar todo el procesamiento al que la pestaña del navegador tiene acceso para poner su granito de arena. Con varios cientos de miles de usuarios, al final tienes una granja de mineros descentralizada interesante, ergo unos cuantos $$$ en beneficio.

La decisión viene dada por lo que ya cabría esperar de una web tan perseguida como es TPB. ¿A qué plataformas publicitarias cree que puede acogerse The Pirate Bay? ¿Cuántos anunciantes (que no sean del mundo del porno o la delincuencia) cree que quieren publicitarse en su servicio? Ya le aseguro que más bien pocas y pocos.

Aunque TPB no sea más que un agregador de contenido compartido mediante P2P, que no necesariamente contenido pirata, como veíamos recientemente.

Ahora bien, las formas sin lugar a dudas no han sido las correctas:

  • No hubo anuncio oficial: Todo esto sale a la luz porque unos lumbreras se dieron cuenta del aumento de gasto en CPU (entre un 0,6 y un 0,8, según el caso) al visitar la página.
  • No había limitador alguno habilitado: Según el comunicado oficial (EN/a posteriori), reconocen que fue un error no alertar de ello a su comunidad y no establecer medidas para limitar ese procesamiento. La culpa, para variar, recae en el desarrollador, que al parecer se había olvidado de implementar esos limitadores. Como si no fuera algo premeditado…

He estado leyendo en la tarde de ayer en varios medios la noticia, y en todos me he encontrado esta misma cantilena, llegando incluso a explicar cómo el usuario puede frenar este tipo de movimientos (básicamente, inhabilitar javascript o usar cualquiera de las herramientas que ya expliqué en profundidad en el Especial Cómo nos monitorizan en Internet).

Pero creo que el verdadero debate, dejando de lado que el movimiento de TPB haya sido claramente desafortundado, está en si esto podría ser una alternativa real a la hegemonía de la publicidad programática que tanto daño ha hecho y hace al tercer entorno.

Que si los usuarios hemos empezado estos últimos años a ser beligerantes con el tema de los sistemas anti-tracking, no es porque no queramos que los servicios que utilizamos a diario se moneticen, sino por el abuso al que ha llegado la industria publicitaria.

Veamos.

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Un breve repaso a los puntos fuertes y débiles de la publicidad digital

Por resumir lo que llevamos viviendo esta última década, pasamos de un entorno en el que todo se hacía por interés puramente de aportación a la comunidad, a otro escenario donde, como cabría esperar, surge la necesidad de monetizarlo y transformarlo en un negocio.

Un medio de comunicación, una plataforma o un servicio requieren de un trabajo y de unos recursos que alguien tiene que pagar. Puede que sigas teniendo la misma forma de pensar que cuando creaste el proyecto, pero conforme escala, el trabajo y los recursos para mantenerlo aumentan, y lo mismo ya no son sustentables por uno mismo. Descontando que todo ese trabajo, por muy desinteresadamente que lo hayas hecho, debería ser reconocido económicamente por todos aquellos que se han beneficiado del mismo.

Pues bien, hay dos opciones:

  • O el usuario paga directamente: Sea bajo un acuerdo económico o una donación, lo cierto es que es la opción que poco a poco empieza a tomar más fuerza en proyectos colaborativos. Pero se mueve aún muy lento. Un ejemplo lo tenemos en esta misma página, que después de casi dos años lanzando una campaña de crowdfunding, entre todos los mecenas actuales ni siquiera llegamos a los 150 dólares mensuales.
  • O el usuario paga indirectamente: Quizás el dinero no sale de su bolsillo, pero habrá otros que quieran llegar a esa audiencia específica dispuestos a pagar. Es el modelo de negocio por defecto del mundo digital. Y podría seguir siéndolo por mucho tiempo sino fuera porque en ese afán de optimizar al máximo el proceso, con el paso del tiempo se vuelve cada vez menos sustentable.

De la publicidad programática tienen que comer, literalmente, cientos de intermediarios. Tantos que los márgenes que realmente se lleva el administrador del servicio son cada vez inferiores, insuficientes en todo caso para mantener un proyecto que está escalando.

Lo que invita a estos administradores a llenar más de publicidad la página (más impresiones, ergo, unos dólares cercanos a lo que antiguamente ganaba), lo que hace que la página cargue más lenta y sea más incómoda, lo que baja el número de impactos, lo que incita a los diseñadores a crear formatos cada vez más invasivos que retengan al usuario, lo que hace que la página vuelva a cargar más lenta y sea cada vez más incómoda… ¿Me sigue?

El resultado final es que en ese afán de monetizar un servicio digital, conseguimos que ese servicio acabe siendo una mierda a nivel de usabilidad, molestando a los usuarios, y para colmo ganando cada vez menos dinero. Eso sin olvidar que en entornos de movilidad, que representan además cada vez mayor porcentaje de visitas, mayor carga se traduce en menor batería y mayor consumo de ancho de banda. Dos limitadores de la experiencia que impactan muy nocivamente en el usuario. Y todo adobado con el apartado de la privacidad, que ya todos por aquí conocen.

Además, súmele que lo mismo usted tiene una plataforma tachada de la lista por todas las plataformas publicitarias del mercado. Un The Pirate Bay, una página de juegos online… no hace falta que sea nada ilegal. Y ya tiene el caldo de cultivo perfecto para que surja la creatividad.

Repensando un modelo de negocio digital basado en el minado de criptomonedas

Ahora vamos a coger todo esto, batirlo, e intentar sacar un modelo de negocio que aúne la necesidad del administrador con los intereses del usuario.

  • Que sea no invasivo e informado: El usuario que entra en una hipotética página monetizada mediante el minado de criptodivisas no va a notar nada. No hay elementos molestos que le bloqueen ni nada por el estilo, por lo que lo suyo sería que esta hipotética página incluya, como ya tenemos que hacer todos en España con la ley de cookies (absurdamente, todo sea dicho) un disclaimer explicando cómo se monetiza y en qué interfiere al usuario esto.
  • Que este minado esté limitado artificialmente: Como bien señalan (a posteriori, recalco) los de TPB, lo suyo es que en vez de utilizar todo el procesamiento al que la pestaña es capaz de llegar, se limite a un 20 o un 30% para no saturar el dispositivo, y que además solo esté activo en una única pestaña de ese mismo dominio. Además, un servidor incluiría la obligatoriedad de que esto solo pudiera activarse en hasta dos o tres dominios distintos a la vez, para evitar mecánicas de paralelización de carga, y limitando el asunto si el día de mañana cada vez más portales se suman a la fiesta. Y quedaría por ver qué limitaciones (seguramente más agresivas) aplicamos a entornos móviles.
  • Con las garantías de privacidad esperables: Porque esa es otra. Gran parte de la queja ante los modelos de negocio basados en la publicidad es que para mostrarnos esa publicidad segementada, primero tienen que identificarnos. En este caso, no se atenta contra nuestra privacidad, simplemente porque a la plataforma no le importa que sea Pepito o Manganito el que mine. Simplemente busca procesamiento para minar.

Un servidor firmaría ahora mismo porque todos esos portales que a día de hoy visito, y que siguen empeñados en bloquearme el contenido con publicidad invasiva, dieran el paso y monetizaran su servicio mediante esta mecánica de minado.

Cáspitas, si tengo un rato y el tema le interesa, hasta me animaría a probarlo en esta página y preparar un código de buena praxis para que terceros puedan echarle un ojo y valorarlo. No sería la primera vez que hago experimentos de este tipo y los publico por aquí.

Sea como fuere, la conclusión que saco de todo esto es que como idea me parece brillante. Es algo que bien implementado no molesta al usuario, y con suficiente tráfico (el mismo problema que tiene la publicidad programática) hasta podría volverse un modelo de negocio aceptable.

Para perfiles como el mío y el de la mayoría de bloggers, sin embargo, seguirá siendo insuficiente (se precisan ya cientos de miles de mineros para que algo así por sí mismo de para comer a un proyecto). ¿Pero como unos pequeños ingresos extra? ¿Compaginándolo con acuerdos publicitarios tradicionales (de los que a un servidor le gustan), y con las donaciones de la Comunidad?

¿Cómo lo veríais? Que ya sabe que me lío la manta en la cabeza en un momento :). Ya hay desarrollos (CoinHive (EN)) que apuntan maneras.

 

Edit unas horas más tarde: Ya empiezan a surgir caraduras (EN) intentando aprovecharse de esto. Espero que sea algo puramente circunstancial, porque de verdad creo que podríamos estar ante la próxima revolución en la forma de consumir contenido en la red.